¿Subirán las petroleras tras la cumbre de la OPEP? Los analistas creen que no demasiado

Opinan que extender los recortes de producción menos de nueve meses hará al Brent corregir

Bajan el potencial del sector pero opinan que subirá

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La segunda mitad del año ha sido una época dulce para las petroleras en Bolsa. El sector ha subido en Europa un 17% desde los mínimos de junio y un 13% en EE UU. Además, algunos de los grandes jugadores han vivido su mejor momento bursátil en años. Repsol marcó máximos de 2015. Una gesta que conquistaron al mismo tiempo la inglesa BP, la angloneerlandesa Shell o la noruega Statoil.

Los analistas empiezan a ver la necesidad del sector de tomarse un respiro. El precio objetivo medio de las seis principales petroleras europeas por valor en Bolsa (Shell, Repsol, BP, Total, Statoil y Eni) se sitúa en los 119 euros, lo que les augura un recorrido del 5%. Las mejores previsiones son para la italiana Eni, a la que el consenso de Reuters aún da un potencial del 11%. Le siguen Total con un 9%, y BP, Repsol y Shell, que subirán entre un 5% y un 6%. Solo pronostican una corrección para Statoil, del 2,7%. En el caso de Estados Unidos, sus dos principales grupos (Exxon Mobil y Chevron) avanzarán un 3% y un 6%, respectivamente.

Para continuar con el rally las petroleras miran a la materia prima, su principal excusa para cotizar al alza en los últimos meses. El Brent marcó mínimos de nueve meses en junio y desde entonces sube un 41% hasta máximos de dos años. Las razones que explican esta remontada del petróleo son variadas. En el fondo está el equilibrio entre oferta y demanda que el mercado vislumbra por primera vez en años, según los últimos informes de la Agencia Internacional de la Energía.

En primer plano, una suma de factores políticos y geoestratégicos que han sumado su propio grano de arena. Primero fue la merma de la capacidad de refino en el sur de Estados Unidos por el paso de los huracanes. Después las tensiones en el Kurdistán que amenazaban con sacar del mercado un buen pellizco de crudo. Y finalmente el refrendo en Arabia Saudí a la política de precios altos del petróleo, clave en la que se han interpretado las recientes detenciones llevadas a cabo por el príncipe heredero. En las últimas sesiones la puntilla la han puesto una reducción mayor de lo esperado de los inventarios de petróleo en Estados Unidos, propiciados por un derrame en el oleoducto Keysnote, que conecta el Golfo de México con Canadá.

La cita de referencia para los inversores llegará el jueves. Los países miembros de la OPEP (más otros externos como Rusia) se reunirán en Viena para confirmar al mercado la prolongación de los recortes de producción de crudo más allá de marzo de 2018. Una decisión que el mercado ha ido descontando al ritmo que los ministros de Energía del cartel la han ido avanzando durante los últimos meses. Y han cimentado las alzas del Brent.

Los pocos detalles que quedan por conocer de la cumbre serán los que sirvan de revulsivo tanto al crudo como a las petroleras. Si la organización se limita a seguir a rajatabla el guion previsto, se cumplirá una vez más la premisa bursátil de "comprar con el rumor y vender con la noticia". En este sentido, Norbert Rücker, jefe de análisis de Macro y Commodities de Julius Baer, explica que mantienen una visión "cauta" sobre el mercado. Considera que, pese percibir un sentimiento alcista, cualquier señal que no sea una extensión del acuerdo por al menos nueve meses desplegará la corrección en el crudo.

La duración por la que se extenderán los recortes en la producción de crudo no es la única incógnita. Gonzálo Escribano, director del Programa de Energía del Real Instituto Elcano, duda sobre si la fecha límite será junio (cuando se celebrará la siguiente cumbre de la OPEP) o noviembre de 2018. Asegura que la clave está en si las reticencias que ha mostrado Rusia en las últimas semanas imprimirán un carácter más conservador al acuerdo. Y en si los países firmantes se comprometan a cumplir a rajatabla con estas restricciones. Otras apuestas indican que Nigeria (el único miembro de la OPEP junto a Libia que no rubricó el pacto por los recientes problemas internos) podría sumarse al acuerdo, una vez que sus dirigentes han expresado la sintonía con las propuestas saudíes.

Sea como fuere son muchas las casas de análisis que empiezan a ver que el rebote del crudo no es solo coyuntural y han revisado al alza sus previsiones. Lombard Odier ha aumentado su rango objetivo del precio del Brent de los 45 a 60 dólares por barril a entre los 50 y 65. Vaticina además que 2018 será bueno para el petróleo en base a "una dinámica subyacente de apoyo y una tendencia bajista limitada". S&P cree que el Brent cotizará el año que viene por encima de los 55 dólares.

¿Hacia un 'tappering' en el crudo?

A largo plazo, los inversores leerán en la cumbre de la OPEP cualquier pista sobre cómo y cuándo el cartel considerará que el precio del petróleo es lo suficientemente alto y el mercado del crudo puede sobrevivir sin la respiración asistida que le insufla. Gonzalo Escribano, del Instituto Elcano, opina que el mercado no está en el momento propicio para salir del acuerdo sin hundir los precios. Alberto Enguix, de GVC Gaesco, pone el acento en la necesidad del cartel por moderar en algún punto las subidas del crudo para que no beneficien a su principal verdugo, los frackers estadounidenses. Desde Lombard Odier señalan este como el principal riesgo a afrontar por la organización y vaticinan un aumento significativo de las plataformas petrolíferas en EE UU durante el año próximo.

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