Gala Capital y las antiguas cajas zanjan su disputa por un fondo de Ahorro Corporación

El Tribunal de Arbitraje afirma que hay un “empate técnico”

La firma de capital riesgo reclamaba comisiones por la gestión

Sede de Ahorro Corporación en el Paseo de la Castellana de Madrid.
Sede de Ahorro Corporación en el Paseo de la Castellana de Madrid.

La disputa entre las antiguas cajas de ahorros propietarias de Ahorro Corporación y la firma de capital riesgo Gala Capital está resuelta, tras la sentencia del Tribunal de Arbitraje que señala un “empate técnico” entre las partes.

La firma que pilota Carlos Tejera asumió en septiembre de 2015 la gestión de varios fondos de capital riesgo, hasta entonces bajo la batuta del antiguo brazo financiero de las cajas.

El conflicto surgió con una de las carteras, AC Capital Premier II, creada el 8 de marzo de 2006 con un importe de 121,5 millones de euros. En ese fondo participan Ibercaja, BMN, Unicaja y Liberbank, además de alrededor de otros 60 inversores, como Rothschild. La duración del fondo se estableció en 10 años –periodo en el que teóricamente las inversiones ya debían haber dado sus frutos–, prorrogables en otros dos años.

La propuesta de Gala Capital para seguir con el fondo hasta marzo de 2018 e ir haciendo caja con las participaciones que quedaban consistió en rebajar la comisión de gestión del 1,75% al 1% e imponer un importante recargo sobre las eventuales ganancias obtenidas de la venta de las participaciones, como publicó CincoDías el 30 de noviembre de 2016.

Los partícipes declinaron la propuesta, al considerar desmedido el porcentaje que se embolsaría Gala por vender los activos que permanecían en el balance. Así, los socios decidieron en junta entregar la tutela del fondo a MCH Private Equity. Esta firma tomó las riendas de AC Capital Premier II a finales de mayo del año pasado.

El reglamento del fondo permite recibir el equivalente a un año de comisión de gestión en caso de traspaso. Gala Capital se cobró una parte de ese dinero –unos 1,5 millones– de la cuenta de tesorería del fondo. Pero también exigía el pago de la comisión variable por la venta de uno de los activos del fondo, Geroresidencias, al grupo belga Armoenea por unos 70 millones, operación en la que Gala fue asesorada por el banco de inversión GBS.

Así, Gala Capital acudió en septiembre de 2016 a la Corte de Arbitraje de la Cámara de Madrid, que ya ha tomado una decisión salomónica al afirmar que no ha habido mala fe en ninguna de las partes. La firma de capital riesgo tiene derecho a la comisión por el traspaso del fondo pero cobrará la comisión por las ventas, si procede, en la liquidación del fondo. Fuentes conocedoras del conflicto descartan que Gala se embolse ese dinero.

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