Los ‘hedge funds’ permitirán que Toshiba pulse el botón de reinicio

El debilitado grupo va a recaudar 4.500 millones de euros en nuevas acciones

Tras la crisis podrá concentrarse en mejorar la rentabilidad

El presidente y director general de Toshiba, Satoshi Tsunakawa.
El presidente y director general de Toshiba, Satoshi Tsunakawa.

Los hedge funds van a permitir que Toshiba se reinicie. El debilitado grupo va a recaudar 4.500 millones de euros en nuevas acciones. Los inversores tendrán que ver valor en una participación residual en el negocio de memorias y en un posible giro en otros ámbitos.

La ampliación de capital, presentada el domingo, es potente. Elevará el número de acciones de Toshiba más de la mitad y diluirá a los accionistas existentes en un 35%. Los compradores pagarán unos 263 yenes por acción, un 10% por debajo del cierre anterior al anuncio.

Para Toshiba hay varios beneficios. Sobre todo, evitará una exclusión de Bolsa. Se arriesgaba a terminar el año financiero con patrimonio negativo si los reguladores seguían bloqueando la venta por 15.000 millones de euros de su unidad Nand de memorias flash. Ahora, podrá pagar los pasivos de su quebrada unidad nuclear de EE UU, Westinghouse, generando un beneficio fiscal de 1.800 millones de euros.

Sin embargo, en principio es más difícil ver el atractivo para los nuevos propietarios, la mayoría de los cuales son vehículos de inversión vinculados a gestores de hedge funds como Anchorage, Farallon, Greenlight y Oasis. Van a entrar a un precio de 10,6 veces las ganancias de 2020: no está claro que sea una ganga cuando Hitachi, un rival en mejor situación, cotiza a 10,2 veces. Y memorias aparte, Toshiba es una mezcla poco estimulante de negocios con bajos márgenes como ascensores, turbinas y discos duros.

Hay consuelo, sin embargo. Toshiba conserva en torno al 40% de las acciones con derecho a voto de Nand. Eso aún podría generar de dinero. Si puede, digamos, obtener un margen neto del 25%, más bajo que su rival SK Hynix, con ventas similares a los previstos 9.000 millones de euros de Toshiba para este año, eso valdría unos 900.000 millones anuales para los accionistas de Toshiba –casi 19 yenes por acción En ese caso, las estimaciones de consenso resultarían demasiado pesimistas.

Además, una Toshiba poscrisis puede concentrarse en mejorar la rentabilidad y en el resto de sus negocios. Un balance muy saludable, una vez se cierre la venta de las memorias, proporcionará más flexibilidad. Al reiniciar, los sistemas suelen funcionar más rápido.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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