El nuevo equipo de Samsung tendrá que ser generoso con los accionistas

Un mejorado plan de retribución da margen para aumentar las recompras de títulos y los dividendos

Eso ayudará a mantener a los inversores externos, a la espera de una reestructuración

Koh Dong-jin, uno de los tres nuevos co-CEO propuestos por Samsung.
Koh Dong-jin, uno de los tres nuevos co-CEO propuestos por Samsung.

La próxima generación de jefes de Samsung tendrá que ser generosa. Un mejorado plan de retribución a los accionistas da a la nueva dirección margen para aumentar las recompras de acciones y los dividendos extraordinarios. Eso ayudará a mantener a los inversores externos, a la espera de una eventual reestructuración.

El grupo dio a conocer ayer un sorprendente cambio del equipo gestor, horas después de anunciar sus planes trienales de uso de efectivo. Tras la inesperada renuncia del CEO y vicepresidente Kwon Oh-hyun a principios de mes, la empresa ha actuado con rapidez. Los nuevos nombramientos tiennen aún que ser aprobados por los accionistas, pero es de señalar que Samsung separará por primera vez la presidencia de la dirección ejecutiva.

Samsung prometió también aumentar los dividendos hasta por lo menos 29 billones de wones (22.300 millones de euros) en los próximos tres años. Financieramente, la compañía está más fuerte que nunca, gracias a la gran demanda de chips de memoria. Pero también ha estado lidiando con un vacío de liderazgo después del arresto y condena del líder de facto y heredero familiar, Jay Y. Lee, por soborno.

El grupo pretende pagar al menos el 50% del flujo de caja libre a los accionistas (frente al 30% anterior). Los analistas estiman que el flujo de caja libre casi se duplicará el próximo año. Eso implica que Samsung devolverá al menos 14.400 millones de euros a los accionistas, contando solo 2018.

El nuevo equipo podría ir más allá. El año pasado, el fondo activista Elliott exigió, entre otras cosas, que la compañía pagara un gran dividendo especial y devolviera tres cuartas partes del flujo de caja libre a los accionistas. El nuevo marco no compromete a la dirección a ser tan generosa, pero ofrece cierta flexibilidad.

Eso compraría la benevolencia de los inversores. El Gobierno coreano está presionando a los grupos empresariales familiares. Quiere que se reestructuren, mejoren la transparencia y traten mejor a los accionistas. Por tanto, con el tiempo, la familia que manda en Samsung probablemente necesitará el apoyo de inversores externos para revisar una estructura corporativa barroca y crear una empresa cotizada.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

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