Bertrand Chevallereau: “Los nuevos centros comerciales son lugares para ‘instagramers”

La compañía que trajo el concepto de centro comercial en España abre el nuevo Plaza Río 2 en Madrid

“Lo que está pasando en Cataluña no es bueno para el comercio”, asegura el consejero delegado de LSGIE

Bertrand Chevallereau, consejero delegado de LSGIE.
Bertrand Chevallereau, consejero delegado de LSGIE.

El próximo 20 de octubre se inaugura en Madrid uno de los escasos centros comerciales urbanos de la ciudad. Se trata de Plaza Río 2, que nació con cierta polémica porque el Ayuntamiento liderado por la alcaldesa Manuela Carmena se mostró en contra del proyecto inicial de este complejo ubicado en la nueva zona de Madrid Río, paralelo al Manzanares.

El centro está impulsado por La Sociedad General Inmobiliaria de España (LSGIE), la promotora que trajo a España el modelo de centro comercial, con la apertura en la capital de Madrid 2-La Vaguada en 1983. Llegaba entonces a España un concepto originario de EE UU. También en ese caso, la instalación de 80.000 metros cuadrados se enmarcó dentro de un entorno urbano, a diferencia de lo que ha prosperado posteriormente, de grandes complejos en la periferia de las urbes.

La matriz francesa, La Société Générale Immobilière (LSGI), también trajo a Europa ese concepto estadounidense, concretamente en Versalles Parly 2, en 1969. Desde entonces, ese número 2 acompaña a todos lo proyectos impulsados por su fundador Robert de Balkany, fallecido hace dos años, como Gran Plaza 2, Gran Vía 2 o Plaza Norte 2. La compañía sigue siendo 100% familiar, en manos de sus herederos, y opera en Francia, Italia, Bélgica y España.

Bertrand Chevallereau (Burdeos, Francia, 1952) es el consejero delegado de LSGIE, la filial española, y de SCCE, la subsidiaria que se encarga de gestionar centros propios y para terceros. Lleva de forma intermitente en España desde 1983, cuando vino para la inauguración de La Vaguada. Es graduado en Económicas y Ciencias Políticas.

La zona más llamativa y previsiblemente con más éxito en este complejo será El Mirador, con vistas a Madrid Río. Se trata de la zona gastronómica que estará abierta hasta la 1:00h de la madrugada los fines de semana. Llega para dar más oferta a una zona nueva de la ciudad. La empresa espera alrededor de 12 millones de visitantes en Plaza Río 2, de los que el 50% llegarán en coche. De 40.000 metros cuadrados, es de tamaño medio y compite con algún otro como el de Príncipe Pío.

“Los vecinos de una gran parte al sur de Madrid no tenían alternativa, o se iban a un centro comercial de la periferia o tenían que ir a comprar a Gran Vía”, apunta Chevallereau. El complejo cuenta con una superficie de 40.000 m2y dispone de 1.500 plazas de aparcamiento. Ocupa un solar largamente desocupado tras la demolición de una antigua fábrica de Siemens.

¿Cómo va la comercialización del centro Plaza Río 2?

Vamos a abrir con el 100% de los espacios comercializados. Es un éxito. Contaremos con 148 operadores.

¿Cuál va a ser el gancho para el público?

Muchos. Contamos con el primer Alcampo City, un hipermercado pequeño de 4.000 metros cuadrados, muy enfocado a la alimentación y que responde a los nuevos hábitos de los consumidores, más enfocados al comercio de proximidad. Pero también están todas las marcas de Inditex, H&M, que contará con H&M Home, y Fnac. Y otras novedades como Victoria Secret, Oveja Negra, Armani Exchange o Scalpers.

¿Qué va a ser lo más diferente?

El elemento diferenciador va a ser la restauración, que se situará en la zona llamada El Mirador, frente a Madrid Río, en la parte alta del centro. Tendrá nueve restaurantes, entre ellos Five Guys, Wagamama o Mamba, uno nuevo de Grupo Larrumba con música y coctelería, que va a tener mucho éxito.

¿Qué inversión han realizado?

Hemos invertido 140 millones de euros, más otros cerca de 60 millones que han destinado las marcas a las tiendas. Calculamos tener un rendimiento anual de entre el 7% y el 8%.

Al Ayuntamiento de Carmena no le gustaba este proyecto heredado de la época de Ana Botella (PP). ¿Están satisfechos con los cambios que han tenido que realizar?

Tuvimos que adaptar el proyecto para hacerlo más abierto a la ciudad. Hablamos con la concejalía de Urbanismo y sus arquitectos. El resultado, tengo que reconocer, que nos gusta. Modificamos las fachadas exteriores, hicimos un paso central para comunicarlo con Madrid Río y un parque de 4.000 metros cuadrados que también conecta con el río. Nos ha gustado el diálogo y la relación ha sido correcta. Es verdad que ha habido gente en Ahora Madrid que le gustaba más el centro y a otros menos. Pero Carmena tenía muy claro la importancia del empleo, porque creamos 1.500 puestos de trabajo. Estamos en la ciudad desde 1983 y ahora ayudamos a revitalizar un barrio viejo en lo comercial.

¿Qué otros proyectos están valorando?

El grupo está ahora muy centrado en el gran próximo proyecto en Roma. En la ciudad de Madrid hemos identificado que puede haber otros dos urbanos, pero no de gran tamaño. No vamos a decir dónde. Dependerá de la voluntad municipal. Creemos que hay un modelo donde podemos tener un papel de regeneración en algunos barrios.

¿Y en otras partes de España?

La periferia de Madrid ya tiene una alta densidad comercial. Esos proyectos son más difíciles. Pero hay posibilidades en zonas como País Vasco, Cantabria y en algunos lugares de Andalucía o Cataluña.

¿Cómo percibe precisamente el conflicto catalán? ¿Se han resentido sus centros allí?

Considero que cualquier tensión en nuestro sector no es muy bueno, porque la inquietud, por ejemplo con el paro, se consume menos y se sale menos. Lo que está pasando en Cataluña no es bueno para el comercio. Para vender, desde luego no nos ayuda. Es una cosa que tienen que arreglar los políticos.

¿Cómo está cambiando el modelo de centro comercial?

Cada vez tiene más peso el ocio, el deporte y la restauración. Tienen que ser divertidos. Los nuevos centros comerciales son lugares para instagramers. También todo tipo de servicios, ya que con las compras online, las tiendas se han convertido en verdaderos showrooms porque los clientes siguen necesitando ir a mirar y tocar.

¿Cómo valora la recuperación en el sector inmobiliario?

Respecto a nuestro sector, el de los centros comerciales, hemos visto que las tiendas que han sobrevivido han sido las grandes, que han podido resistir con márgenes más bajos. Hubo una desocupación de tiendas del 7% o el 8%. Lo que vemos ahora es que desde 2015 se ha ido recuperando el número de visitantes. Desde 2016 notamos un ligero crecimiento de gasto del consumidor. Pero no a nivel precrisis. Esperamos que se recupere en dos o tres años.

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