BBVA y Abanca, favoritas para quedarse con Deutsche Bank

Ayer terminó el plazo para presentar ofertas

Targobank es otro de los bancos que también ha pujado

BBVA
El presidente del grupo BBVA, Francisco González EFE

La venta del negocio minorista de Deutsche Bank en España entra en su recta final tras sufrir varios meses de retraso sobre el calendario previsto inicialmente. Ayer finalizó el plazo para que las entidades interesadas presentaran sus ofertas finales. Según varias fuentes financieras parece que han sido tres las firmas que han acudido a la última fase de esta venta: BBVA, Abanca y Targobank, filial del francés Crédit Mutuel.

La idea es que la decisión de Deutsche Bank sobre la oferta que más le convence se produciría en breve, antes de mediados de este mes. El alto precio que pidió en marzo el banco alemán –unos 2.000 millones de euros– impidió entonces que los potenciales interesados presentasen ofertas que convenciesen a la cúpula de Deutsche, razón por la que se ha retrasado tanto la venta.

Ahora, aunque la tasación que se baraja es muy inferior al de hace seis meses, y también está por debajo de los 700 millones de euros que estaba dispuesto a aceptar tras la vuelta de las vacaciones de verano, está dispuesto a vender su filial española de banca minorista.

Abanca lleva tiempo analizando posibles operaciones de compra para crecer, una vez que su mayor accionista, Juan Carlos Escotet, tiene ya libertad para que la entidad que adquirió al FROB en 2013 pueda crecer fuera de Galicia y Asturias, las dos comunidades autónomas que dieron origen a Novacaixagalicia, ahora Abanca.

Escotet, presidente del banco gallego, ya ha dicho en más de una ocasión que Abanca cuenta con unos 1.800 millones de euros de excedente de capital para crecer. Abanca también ha mantenido conversaciones con otras entidades para su fusión, aunque no han llegado a buen puerto por el momento. Entre ellas está Liberbank, banco que analizó su compra en julio.

Abanca quiere separarse así de la mayoría de los bancos medianos a los que los analistas les sitúan en zona de ser absorbidos por otras entidades financieras de mayor tamaño. Un portavoz del banco gallego no quiso confirmar esta información y se limitó a asegurar que la entidad no hace comentarios sobre operaciones corporativas. En BBVA la respuesta fue la misma, mientras que en Targobank no respondieron.

Targobank, por su parte, lleva años queriendo crecer en España. Hasta finales de mayo la filial de Crédit Mutuel era socia de Banco Popular, que poseía el 49%, pero unos días antes de la intervención de esta entidad deshizo sus acuerdos con él para intentar crecer en solitario en España.

BBVA también mostró interés por el negocio de Deutsche en España, pero solo estaba dispuesto a presentar oferta vinculante por debajo de los 400 millones de euros. Varias fuentes consultadas aseguran que el banco que preside Francisco González sigue muy interesado en Deutsche Bank pese a bajar el precio de su oferta. CaixaBank y Sabadell se retiraron hace tiempo del proceso, según apuntan fuentes financieras.

ING también analizó el libro de ventas de Deustche, “pero como hacen gran parte de las entidades financieras. Quieren saber que hacen sus rivales”, explican fuentes financieras.

Otras claves

Deutsche Bank en España cuenta con 16.351 millones de euros en activos, 11.701 millones en depósitos, alrededor de 700.000 clientes, 235 oficinas y 2.600 empleados.

La operación está prevista que se cierre antes de mediados de este mes. De hecho, se esperaba que concluyera a finales de septiembre.

Lo que más interesa a los bancos que en algún momento han examinado los libros del banco alemán es su cartera de clientes, de clase media alta repartidos entre Madrid, Barcelona y zonas costeras de turismo.

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