Google modifica su comparador de precios para evitar nuevas multas de la Comisión Europea

La compañía se compromete a no privilegiar sus propios servicios

Bruselas mantiene la amenaza de multas diarias de hasta el 5% de su factura mundial diaria

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, en rueda de prensa en Bruselas.    REUTERSYves Herman
La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, en rueda de prensa en Bruselas. REUTERS/Yves Herman
Bruselas / Madrid

Google estrenará este jueves un nuevo modelo de presentación de los comparadores de precios para cumplir con la exigencia planteada por la Comisión Europea el pasado 27 de julio.

El nuevo sistema consiste en subastar entre los comparadores el espacio en la página de resultados, una subasta a la que deberá concurrir el comparador de la compañía (Google Shopping) en igualdad de condiciones y sin ninguna ventaja económica.

La compañía confía en que esta modificación satisfaga a la Comisión Europea. Si no lo logra, el buscador se expone a multas diarias de hasta el 5% de su facturación mundial diaria. Una sanción que rápidamente podría alcanzar cifras multimillonarias porque Google ingresa más de 75.000 millones de euros al año.

Bruselas ya impuso en julio al buscador una multa de 2.420 millones de euros por favorecer en la página de resultados a su propio comparador (Google Shopping) y relegar a los de los competidores. La comisaria europea de Competencia, Marghrethe Vestager, concedió 90 días a la compañía para modificar ese sistema y garantizar "un trato igualitario" a todos los comparadores.

El plazo para cumplir con el mandato expira en la noche de este miércoles. Fuentes de Google aseguran que el modelo de subasta cumple la exigencia de la Comisión de ofrecer a todos los comparadores las mismas oportunidades. "Nadie tendrá un espacio reservado ni un precio subsidiado, tampoco Google Shopping", afirman en la compañía. Google define el mecanismo como una solución sencilla pero que ha requerido un importante trabajo de ingeniería durante las semanas concedidas por Bruselas para acatar la orden. El buscador asegura que ya ha probado el sistema con varios comparadores dispuestos a colaborar y ha funcionado.

Vestager, de momento, se reserva su veredicto. "Corresponde a Google demostrar que cumplen con nuestro dictamen", ha señalado este jueves durante una rueda de prensa en Bruselas.

Abuso continuado

Bruselas inició la investigación sobre las prácticas de Google en noviembre de 2010, tras recibir varias quejas de competidores sobre un trato discriminatorio de sus ofertas en la primera página de resultados del buscador.

La investigación de la Comisión concluyó que Google había abusado de su posición de dominio en el mercado europeo de búsquedas (donde ostenta una cuota de mercado de más del 90% en muchos países) para apoderarse también del mercado de los comparadores de precios por Internet.

Tras varios intentos fallidos de entrar en ese mercado, Google comenzó a favorecer su propio comparador para darle preminencia en la página de resultados. Al mismo tiempo, según la CE introdujo dos algoritmos (en 2004 y en 2011) destinados a relegar al resto de comparadores en las páginas de resultados.

País tras país, empezando por Reno Unido y Alemania en 2008, Google fue aplicando su doble práctica ilegal para captar clientes hacia su propio servicio. En España, según el departamento de Vestager, la ilegalidad comenzó en mayo de 2011.

El resultado fue devastador para los comparadores rivales. La investigación de la CE muestra que el primer resultado de la primera página del buscador obtiene el 35% de los clics. Y los 10 primeros se llevan el 95%. En la segunda página, el primer resultado solo cosecha el 1% de los clics.

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