Iberdrola, la eléctrica con más atractivo

La compañía se desmarca de las malas perspectivas para el sector ante la caída de rentabilidad

Los analistas le dan un potencial del 8%

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Utilities no es el primer sector que le viene a la mente a un analista cuando le preguntan por sus recomendaciones de inversión a medio plazo. Sin embargo dentro del universo de las empresas energéticas, Iberdrola llama la atención de las casas de análisis y logra colarse entre los valores más recomendados de Bolsa española, según el consenso de analistas de Reuters.

Uno de los últimos en incluir a Iberdrola en su cartera ha sido Bankinter. La mejora en resultados de cara a la segunda mitad del año, el arranque de los trámites para sacar a Bolsa su filial brasileña y la atractiva remuneración al accionista junto con su perfil defensivo son algunas de las razones que llevan a la casa de análisis a apostar por el valor, para el que tiene un precio objetivo de 7,30 euros.

La compañía, que preside Ignacio Galán, avanza un 8% en Bolsa en lo que va de año siendo la única empresa del sector que registra rentabilidades en 2017. La publicación, la pasada semana, de un demoledor informe de Goldman Sachs con el sector provocó una oleada de ventas en los valores eléctricos. Tras reunirse con representantes del ministerio de Industria, los analistas de Goldman rebajaron las valoraciones de las utilities debido, a su juicio, a los riesgos de que entraña el marco regulatorio previsto para el periodo 2020-2025. Según la firma estos pueden provocar una caída de la rentabilidad de hasta el 40%. Asimismo, encuentran riesgos adicionales en una futura revisión regulatoria de las energías renovables (vigente hasta 2020). Iberdrola es la compañía que sale mejor parada en el informe de Goldman Sachs –con recomendación de neutral– y, por tanto, la menos castigada en Bolsa –en la sesión en que se publicó el informe perdió un 1,75%–.

Morgan Stanley, que asigna a Iberdrola un precio objetivo de 8 euros por acción, asegura que “en los próximos meses, varios catalizadores impulsarán el precio de sus acciones: recorte de costes, nuevos proyectos y reestructuración”. Desde la perspectiva de Morgan Stanley, el mercado “infravalora la habilidad de Iberdrola para superar sus objetivos de crecimiento” y señala que las acciones de la empresa española merecen una prima de valoración ya que no reflejan actualmente su potencial de crecimiento”. Y es que tal y como recuerda Álvaro Navarro, analista de Intermoney Valores, “ni brexit, ni Trump han conseguido limitar el crecimiento de Iberdrola”. De hecho, la compañía volvió a “revisar al alza sus planes de crecimiento, actualizando su plan estratégico para 2020”, recuerda el experto en un informe.

El analista de Intermoney Valores resta importancia a los posibles riesgos macroeconómicos (tipos de interés e inflación) y el riesgo regulatorio ya que, a pesar de “resultar impredecibles están bien gestionados gracias al crecimiento en negocios regulados en países con necesidades de inversión y calidad crediticia. También el negocio liberalizado está protegido de las variaciones de precios gracias a unos activos de generación muy competitivos en España (bajo coste variable)”.

La salida a Bolsa de Neoenergía, su filial brasileña, es otro de los factores que pueden impulsar la cotización de la compañía en el medio plazo, según los expertos. Iberdrola ya ha comenzado los trámites para la salida a Bolsa de esta compañía de la que es propietario del 52% tras la fusión de Neoenergía y Elektro. La salida a Bolsa que combina venta de acciones existentes y ampliación de capital permitiría a Iberdrola cristalizar el valor de sus inversiones en Brasil y acelerar su crecimiento en el país. El objetivo de Iberdrola es mantener la posición de control en la compañía.

La atractiva rentabilidad por dividendo es otro de los puntos fuertes con los que cuenta el valor. El objetivo incluido en el plan estratégico de 2020 supone un dividendo por acción estimado para ese ejercicio de entre 0,37 y 0,40 euros por acción. Tal y como recuerdan los expertos, esto supondría elevar el dividendo entre un 20% y un 30% en los próximos cuatro años respecto al dividendo actual. Aunque el pago se mantenga en scrip dividend –opción para elegir el cobro en acciones o en metálico–, la compañía mantendrá el número de acciones constantes (6.240 millones) para evitar la dilución de los accionistas que opten por el cobro del dividendo en efectivo.

Desde Intermoney Valores consideran que cabe la posibilidad de eliminar el scrip aunque no lo contemplan a corto plazo puesto que el 68% del accionariado total y el 85% de los minoristas ha acudido al pago en acciones.

Las claves

  •  Dividendo creciente. El objetivo incluído en el plan estratégico de 2020 supone un DPA estimado de entre 0,37 y 0,4 euros por acción. Esto supondría elevar el dividendo entre un 20% y un 30% en los próximos cuatro años respecto al dividendo actual.
  •  OPV de Neoenergía. La eléctrica ha comenzado con los trámites de la salida a Bolsa de Neoenergía. Tras la fusión de Neoenergía y Elektro, Iberdrola controla el 52% del nuevo grupo fusionado. La nueva compañía es la mayor eléctrica del país y de Latinoamérica.
  • Buenas previsiones. Algunos de los factores que pesaron en los resultados en la primera mitad de año, se mitigarán en la segunda, según los expertos. Entre ellos está el que el recurso eólico e hidraúlico se irá normalizando y el impacto del cierre de Longannet en Reino Unido. Además, el impacto de la depreciación de la libra se irá suavizando.
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