Alstom y Siemens negocian su fusión en un gigante mundial del ferrocarril

La fusión daría lugar a un fabricante con 15.000 millones de facturación y fuerte posición en la alta velocidad

La presión de la industria china motiva el acercamiento de ambas firmas europeas

Fusión a la vista en el ferrocarril
Dos trenes de alta velocidad, el ICE 3 alemán de Siemens y el TGV de Alstom.

El gigante industrial francés Alstom y la tecnológica Siemens confirmaron el viernes que mantienen conversaciones para integrar sus divisiones de fabricación de ferrocarriles. El objetivo sería plantar cara a la creciente competencia que viene desde China, con la estatal CRRC a la cabeza.

Un acuerdo entre ambos conglomerados daría lugar a un serio aspirante al liderazgo mundial del sector, especialmente en alta velocidad, con unas ventas combinadas de 15.000 millones de euros.

Sería la primera alianza industrial franco-alemana después de que el presidente galo Emmanuel Macron haya abogado por una mayor integración económica en Europa. De hecho, su Ejecutivo vería con buenos ojos una mayor concentración en el sector ferroviario siempre y cuando no se vea afectado el empleo.

“Es importante que podamos fortalecer nuestros sectores industriales en colaboración con Alemania”, afirmó el portavoz del gobierno, Christophe Castaner, ante la prensa. El Estado francés tomó una participación del 20% en Alstom cuando el grupo traspasó en 2014 su división de energía a General Electric, despreciando a Siemens en ese momento.

Fuentes solventes aseguran que Siemens ha tenido acercamientos tanto a Alstom como a la canadiense Bombardier. La germana contribuiría a la fusión con Alstom con activos valorados en 7.000 millones de euros, según informaciones en prensa, lo que equivaldría a un paquete del 45% al 50% de la que hoy es su rival francesa.

Fuentes familiarizadas con los contactos opinan que si las conversaciones con Alstom cristalizan en una fusión, la germana tendría una pequeña mayoría, aunque sería el director general de la francesa, Henri Poupart-Lafarge, quien lideraría la empresa fusionada. Las dos tienen destacada presencia en España.

En el caso de Bombardier, que ha declinado hacer comentarios, habría expresado su condición de tener el control de un matrimonio con Siemens, que la europea no parece dispuesta a conceder.

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