Siemens y Alstom, la economía manda

Hay obstáculos políticos para una unión de ambas, pero el negocio es atractivo

La idea es juntar las unidades de trenes de la alemana y la francesa

Tren TGV de Alstom, en Múnich (Alemania).
Tren TGV de Alstom, en Múnich (Alemania).

Siemens está reconsiderando una vieja idea: meterse en la cama con Alstom. Se consideró que la firma alemana era un caballero blanco contra la oferta de GE por el negocio de turbinas del grupo francés. Ahora Siemens puede elegir Alstom en lugar de seguir flirteando con su rival canadiense Bombardier. El inconveniente es que un acuerdo lo dejaría en un abrazo incómodo con el Gobierno francés.

Es fácil ver por qué el CEO de Siemens, Joe Kaeser, está valorando la opción de Alstom, tras cuatro meses de conversaciones con Bombardier sobre juntar sus unidades de trenes. El Velaro de alta velocidad de Siemens, usado enAlemania, está en la vanguardia, pero el negocio es demasiado pequeño para competir con el mayor fabricante del mundo, el chino CRRC. Alstom, que fabrica los TGV de Francia, se enfrenta al mismo dilema. Al juntar ambos negocios se crearía un campeón europeo similar al gigante aeronáutico Airbus.

Un acuerdo podría generar importantes ahorros de costes. Puede que no haya mucho que recortar en la producción de trenes, ya que suelen pedirse en pequeñas cantidades, y ambas compañías tienen los libros de pedidos completos. Pero juntar los presupuestos para I+D podría ahorrar 300 millones. Gravados y capitalizados, eso equivaldría a 2.100 millones.

La transacción franco-alemana también podría ser más sencilla. Mientras que el acuerdo con Bombardier implicaría la creación de dos joint ventures, en la otra opción Siemens cambiara su negocio de trenes por una participación mayoritaria en Alstom (10.000 millones de 17.000).

Luego está el Gobierno francés, dueño del 20% de Alstom. El presidente Emmanuel Macron tiende a proteger los intereses nacionales. Los alemanes corren el riesgo de quedarse con un socio más preocupado por los empleos franceses que por los trenes. Pero la participación del Gobierno francés bajaría a medida que se emitieran nuevas acciones para Siemens, y Alemania también podría tomar una participación en el grupo, como con Airbus. El resultado más probable es que París y Siemens se lleven bien. La posibilidad de crear un campeón europeo parece demasiado buena para dejarla pasar.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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