Avión de Ryanair
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Varapalo a Ryanair: el personal de vuelo puede recurrir a los tribunales de su país

El veredicto pone en jaque la política laboral de la aerolínea

La compañía se acogía a la matricula de sus aviones para imponer a la plantilla la legislación de Irlanda

La cuestionada política laboral de Ryanair, que impone a su plantilla la legislación de Irlanda, ha sufrido este jueves una gran sacudida legal. El Tribunal de Justicia europeo ha reconocido el derecho de los trabajadores a defender sus derechos laborales en el país donde presten sus servicios. La sentencia amenaza el modelo laboral de la compañía aérea, que puede verse expuesta a reclamaciones en países con una legislación mucho más estricta que la irlandesa.

El caso emana de un recurso de seis asistentes de vuelo (cuatro de nacionalidad española, una portuguesa y una belga), cuyo lugar de trabajo habitual era el aeropuerto de Charleroi en Bélgica, una de las principales bases de Ryanair en el continente.

Sus contratos de trabajo, redactados en inglés, se regían por el derecho de Irlanda y estipulaban que, en caso de litigio, la competencia correría a cargo de los tribunales irlandeses.

La compañía se acogía a la matrícula irlandesa de sus aviones para imponer a su personal de vuelo el derecho irlandés, con independencia de su lugar efectivo de residencia y trabajo.

 

El Tribunal de Justicia europeo, a raíz de una consulta prejudicial del Tribunal laboral de Mons (Bélgica), desmonta la estrategia de la aerolínea.

El veredicto europeo subraya, en primer lugar, que la legislación comunitaria permite a los trabajadores elegir entre recurrir los tribunales del Estado miembro donde la empresa tenga su domicilio o los del país en que el trabajador desempeña habitualmente sus funciones. Y a continuación dictamina que los contratos no pueden incluir cláusulas que impidan a los trabajadores acudir a los tribunales del lugar en el que habitualmente prestan sus servicios.

La sentencia señala que, en el caso del sector aéreo, el lugar de trabajo no puede determinarse en función de la matrícula del avión. Y aunque el aeropuerto "base" tampoco es un elemento definitivo, puede utilizarse como referencia en caso de ausencia de otros vínculos laborales más estrechos con otro país.

En el caso sentenciado hoy, los trabajadores tenían como "base" el aeropuerto de Charleroi, donde comenzaban y terminaban su jornada laboral. El contrato, además, les obligaba a residir a menos de una hora del aeropuerto valón. Todo indica, por tanto, que tras el fallo de hoy el Tribunal Laboral de Mons será competente para resolver el litigio y su resolución podría ser mucho más favorable a los trabajadores que en Irlanda.

Para Ryanair, el caso supone un amenazador precedente al que podrá acogerse el personal de vuelo residente en otros países de la UE, que dejarán de estar sometidos a la legislación irlandesa.

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