huracan irma
Imagen del aeropuerto de Miami sin pasajeros.

Goldman Sachs avisa de la caída de la demanda de crudo por el huracán Irma

Hyundai y Kia paralizan la producción en sus factorías de EEUU

El aeropuerto de Miami estará cerrado sine die hasta que no se eliminen los riesgos

El huracán Irma fue perdiendo fuerza en la mañana del lunes para convertirse en una tormenta y alejar el riesgo de nuevas réplicas. En el camino ha dejado un reguero de devastación por los países dónde ha impactado y las autoridades se aprestan a valorar los daños para tratar de recuperar la normalidad lo antes posible.

Los efectos de Irma se unen a los producidos por el huracán Harvey dos semanas antes con 180 muertes y daños materiales por valor de 217.000 millones de euros. La factura de Irma será mucho mayor. Solo las primeras estimaciones realizadas en las islas del Caribe por donde pasó hablan de hasta 28 muertos y el impacto que ha tenido en la actividad económica ha sido decisivo.

Gran parte de la industria ha tenido que paralizar su producción. Es el caso de las coreanas Kia y Hyundai, que anunciaron el lunes que paralizaran sus fábricas en EE UU. Hyundai suspenderá las operaciones en su factoría de Alabama durante dos días mientras que Kia parará su planta de Georgia un día. El cerrojazo supondrá una pérdida de 3.000 unidades fabricadas para ambas marcas. Un contratiempo para los fabricantes asiáticos, cuyas ventas habían caído un 11% hasta julio en el mercado norteamericano.

El mayor impacto, sin embargo, lo ha sufrido el aeropuerto de Miami, uno de los diez con mayor tráfico aéreo de EE UU. Los vuelos desde ese aeródromo están suspendidos desde el pasado viernes y las autoridades del aeropuerto anunciaron que no se tomará ninguna decisión al respecto hasta que se evalúen los daños. “No están previstos vuelos comerciales y solo algunas aerolíneas trasladaran por vía aérea personal y tripulaciones con el fin de prepararse para la reanudación del tráfico aéreo”, apuntaron las citadas fuentes en su cuenta de Twitter. También los aeródromos de Hollywood y de Orlando permanecían a lo largo de ayer parcialmente cerrados y sin actividad comercial.

Un cierre del tráfico aéreo que ha provocado cancelaciones de vuelos masivos. Entre las afectadas se encuentran Iberia y Air Europa, que en los últimos meses habían anunciado una apuesta clara por potenciar los vuelos a Latinoamérica. Desde el pasado jueves 7 de septiembre se cancelaron 21 vuelos (13 de Air Europa y 8 de Iberia). En el primer caso se suspendieron seis vuelos entre Madrid y la capital de Cuba, La Habana; otros seis entre la capital española y Miami; y uno con la capital de Puerto Rico, San Juan.

En el caso de Iberia fueron cancelados cinco vuelos con destino Miami y tres a La Habana, mientras que un vuelo a Caracas (Venezuela) y otro a Santo Domingo (República Dominicana) pudieron volar tras cambiar su horario.

Florida es el estado más afectado de EEUU. Más de dos millones y medio de domicilios particulares y tres millones de empresas se han quedado sin electricidad. El gobernador de Florida, Rick Scott, apuntó que su principal preocupación se encuentra en el crecimiento del nivel del mar, lo que puede ser todavía más dañino que el propio huracán. Prueba de ello es el toque de queda impuesto desde las once horas de la mañana del lunes en las principales ciudades.

Pero el principal impacto lo puede tener en el consumo de petróleo. Goldman Sachs hizo público un informe en el que calculaba que la demanda mundial de petróleo podría caer en torno a un millón de barriles por el efecto combinado de los huracanes Harvey e Irma. “Irma tendrá un impacto negativo en la demanda, pero no en la producción. El impacto negativo de Harvey será más duradero por la elevada concentración de la industria petroquímica por las zonas por las que pasó”. Este último provocó el cierre parcial de al menos una cuarta parte de las refinerías. Una caída de la demanda puede provocar la caída de un precio que, lejos de recuperarse de los mínimos de enero de 2016, ha permanecido estable en torno a los 50 dólares por barril.

La Comisión Europea anunció ayer una ayuda humanitaria inicial de dos millones de euros para las islas caribeñas más afectadas (Haití, República Dominicana y Antigua y Barbuda) por el paso del huracán Irma.

“El huracán ha dejado un rastro de devastación en muchos países. Es nuestra obligación moral ayudar a aquellos en necesidad, cuyas vidas y hogares han sido destruidos o seriamente amenazados”, recordó ayer el comisario de Ayuda Humanitaria, Chrystos Stylianides.

La ayuda europea “inicial” de dos millones beneficiará a las islas “más afectadas en el Caribe” y apoyará “sectores clave” como el agua y sanitario, gestión del agua, salud y logística, ha precisado el comisario, que ha garantizado “plena solidaridad” con los afectados por la tormenta en el Caribe y Estados Unidos “el tiempo que sea necesario”.

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