Centro comercial
Centro comercial Plenilunio (Madrid).

Los promotores siembran una ambiciosa cosecha de centros comerciales

Los nuevos inversores y el dinamismo económico aceleran los proyectos de tiendas por toda España

España está experimentando un florecimiento de centros comerciales y parques empresariales abonado por dos aceleradores: la recuperación de la economía y la nueva inversión inmobiliaria. Los datos de Contabilidad Nacional del segundo trimestre conocidos ayer constatan cómo la economía sigue ganando dinamismo, con un avance trimestral del 0,9%, una décima más que entre enero y marzo. Es decir, la tasa interanual supera el 3% y hace ese objetivo perfectamente conseguible para el año completo. La mejora de la demanda interna es una clave de esta evolución, y en ella destaca el consumo de los hogares, que incrementa su fortaleza con un alza interanual del 2,5%. En otras palabras: las familias están en disposición de aumentar su consumo, algo que suena como agua de mayo en los oídos de los promotores de centros comerciales. Si además de esto se consideran las previsiones de crecimiento del empleo –aceleró tres décimas, hasta el 2,8%, entre abril y junio–, todo indica que las decisiones de comprar crecerán en los hogares.

Paralelamente, y en parte como consecuencia de esto pero no solo por ello, un segundo acelerador impulsa los centros comerciales y parques empresariales. Se trata del interés de los nuevos inversores inmobiliarios, buena parte de ellos internacionales, que tras la larga crisis se han encontrado con un parque urge modernización y un mercado abierto a nuevos proyectos en un entorno de buenos precios. Un sector tan activo como el de la distribución comercial ha tenido que convivir con un periodo largo de freno inversor que ahora se dispone a recuperar.

La mejor prueba de que el escenario ha cambiado está en el importante número de proyectos en marcha para los próximos tres años. En estos momentos hay cerca de 40 nuevos centros en marcha por toda España y un buen número de los ya existentes van a acometer profundas remodelaciones con una inversión conjunta superior a 5.500 millones. Los importantes planes inversores son una prueba más de la recuperación. Es deseable que la proliferación de nuevos centros se adapte a las necesidades reales del mercado y no sea el comienzo de otro exceso inmobiliario.

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