Una mujer rellena una solicitud de empleo en una feria de trabajo en Nueva York (EE UU).
Una mujer rellena una solicitud de empleo en una feria de trabajo en Nueva York (EE UU).

Promover el empleo femenino no es fácil

EE UU quiere favorecerlo, pero Japón, Chile o Estonia señalan las dificultades

Ivanka Trump propone una deducción de los gastos del cuidado de niños

Los planes de empleo femenino no son siempre lo que prometen. El desempleo en EEUU alcanzó en julio un mínimo de 16 años del 4,3%, pero las mujeres siguen sin participar en la fuerza de trabajo tan activamente como en el pasado.

La tasa de actividad del país está en el 62,9%, pero las mujeres siguen estancadas en torno al 57%, por debajo del 60% de finales de los 90. Ivanka Trump, hija del presidente, ha propuesto una deducción de los gastos del cuidado de los niños para quienes ganan menos de 250,000 dólares anuales. El Centro de Política Fiscal estima que el 70% de ese beneficio se destinaría a las familias que ingresan al menos 100.000 dólares, por lo que sería solo una ayuda modesta para la clase media.

En Japón, en 2013, el primer ministro Shinzo Abe amplió los subsidios de guardería y apoyó las bajas parentales. Para 2016, la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo había aumentado 3 puntos porcentuales. Sin embargo, los prejuicios culturales solo cambian lentamente y el Gobierno tuvo que reducir su objetivo de que el 30% de los puestos directivos estuvieran ocupados por mujeres en 2020, a solo el 7%. Las mujeres siguen siendo la mayoría de los trabajadores a tiempo parcial.

En 2009, Chile obligó a las empresas de 20 o más empleados a cubrir el cuidado de niños menores de dos años. La tasa de actividad aumentó en casi 6 puntos porcentuales en 2016. Pero puesto que los empleadores tenían costes más altos, los salarios de las mujeres se vieron afectados. En Estonia, la tasa de actividad femenina se ha estancado desde 2011 a pesar de tener uno de los mejores programas europeos de empleo para mujeres, según el Banco Mundial.

Ivanka Trump también quiere obligar a los empleadores a ofrecer permiso de maternidad remunerado, lo que pondría fin a la excepción que supone EE UU dentro de la OCDE. Dado que unos 8 millones de babyboomers dejarán la fuerza laboral hasta 2035 y Trump padre está bloqueando la inmigración, explorar cómo aumentar la tasa de actividad femenina es razonable. Estudiar los contradictorios experimentos del extranjero ayudaría a Washington a evitar errores.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías.

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