Canarias
La cerveza artesana se multiplicará por siete en los próximos ocho años

La cerveza artesana se multiplicará por siete en los próximos ocho años

Canarias fue la comunidad autónoma donde más creció el consumo con respecto a 2015, un 9,6%.

En Canarias se consumieron 600.000 litros de cerveza artesana en 2016. Representa solo el 0,3 % de toda la cerveza consumida en las islas, de un total de 200 millones de litros. Pero el sector vaticina que, en 2025, se van a consumir cuatro millones de litros, lo que le permitirá subir al 2%. Canarias fue, de hecho, la comunidad autónoma donde más creció el consumo con respecto a 2015, un 9,6%, según el Informe Socioeconómico de la Asociación de Cerveceros de España.

Sector en auge

Consumo El 98% de toda la cerveza que se bebe es España es Lager industrial y pertenece a las seis marcas que existen en el país. Las otras 700 marcas españolas ofrecen el resto de estilos que podemos encontrar.

Normas El sector reclama una regulación concreta de la cerveza artesanal al tener características muy distintas respecto a las marcas industriales

Un crecimiento que se ve reflejado también en el número de microcervecerías creadas en el archipiélago en los últimos diez años. Actualmente hay 17 fábricas de este tipo, ocho en la provincia de Las Palmas y nueve en Santa Cruz de Tenerife. Todas menos cuatro se han creado en la última década.

El boom a nivel mundial empezó hace ya varios años, en Inglaterra existen más de 3.000 marcas artesanas y en Estados Unidos representa el 10% del consumo total. En España no llega al 2%, pero es evidente que se trata de un sector en crecimiento. Así lo ven en Birrapedia, un portal que centraliza la información sobre el sector. Víctor Ciscar, director ejecutivo de esta web, explica que el auge “viene desde la crisis en 2008, fue un detonante como salida de autoempleo y emprendimiento. Desde entonces se han creado cerca de 40 microcervecerías anualmente”.

Ciscar cree que se ha registrado cierto estancamiento a nivel nacional, “sin embargo, Canarias tiene aún mucho recorrido”. “Cabe destacar el caso de Tacoa, regentada por Teresa Queipo, es la segunda microcerveceria artesanal más antigua en activo de España. Inició su actividad en 2001 y se trata de una de las pocas mujeres del sector”.

Una cerveza artesana se realiza en pequeñas tiradas, normalmente de entre 500 a 1.000 litros. Suelen estar muy mimadas y trabajadas de manera más creativa, con productos de elevada calidad.

EL de Queipo no es exclusivo. Jaira abrió el pasado mes de julio el primer taproom de las islas. Una sala de degustación de cinco tipos de cerveza artesana ubicada en el sureste de Gran Canaria. “Actualmente fabricamos unos 50.000 litros al año, unas 13.000 cajas, 156.000 botellines”, detalla Aday Araña, gerente de Cerveza Jaira, “y nuestra previsión es aumentar a 80.000 litros en 2018”.

“La idea es que nuestro cliente conozca cómo hacemos la cerveza y cómo maridarla. Porque nuestros competidores no son otras cervezas, sino el gintonic o el vino. Nuestro consumidor es un hombre o mujer de entre 40 y 60 años que busca un producto para distintas ocasiones, que no busca algo barato y refrescante y al que no le importa el sobrecoste”, explica Araña. “El boom en las islas lo estamos viendo ya: la última feria organizada en Tenerife desbarató todas la previsiones, esperaban 2.000 personas y fueron más de 7.000. La gente está deseando ver cosas nuevas”, concluye el fabricante de Jaira.

“Vamos a ampliar la producción al triple, produciremos 4.000 litros al mes este año”, es la previsión de Esther Pérez y Daniel Mayato, un matrimonio que fabrica cerveza artesana en La Laguna y distribuyen a todo el archipiélago. Los propietarios de cerveza Chutney aseguran que desde hace un año y medio pueden vivir de esto, empezaron a fabricar hace cuatro años. “Tenemos tres estilos fijos al año y una edición especial en navidad, la gente ya nos pregunta qué cerveza nueva vamos a sacar”, explica. “Lo único que falta”, termina Esther, “es que exista una regulación concreta del sector de la cerveza artesanal, ahora nos meten en el mismo saco que el resto de industriales, cuando es obvio que tenemos características muy distintas”.

Normas