Caruana apunta a los políticos como causantes de la crisis de las cajas

El exgobernador del Banco de España asegura que sí alertó de la burbuja inmobiliaria en 2003

Los grupos presentes en el Congreso se quejan de la falta de autocrítica de Caruana

El Banco de España en la crisis inmobiliaria
Jaime Caruana, Gobernador del Banco de España entre 2000 y 2006.

El que fuera gobernador del Banco de España desde 2000 a 2006, Jaime Caruana, años en los que comenzó a formarse la burbuja inmobiliaria, defendió el martes en el Congreso la actuación del supervisor durante la crisis financiera. El Banco de España “si actuó para prevenir la crisis” con iniciativas novedosas, como las provisiones anticrisis, explicó. Además, aseguró que la institución que dirigió ya alertó en 2003 de la burburja que se estaba creando, aunque su argumento no convenció ayer a los grupos políticos.

Caruana, que compareció en el Congreso en la comisión de investigación sobre la crisis financiera vivida en el país, ha sido el segundo responsable de la supervisión que pasa por esta comisión. Luis María Linde, actual gobernador del Banco de España, fue el encargado de inaugurar esta iniciativa parlamentaria el pasado 18 de julio. En su intervención, Linde fue más autocrítico que Caruana al admitir “errores” del organismo para pinchar la burbuja inmobiliaria creada justo en los años en los que el ahora responsable del Banco Internacional de Pagos (BIS) era el número uno en la supervisión española.

El exgobernador afirmó que el Banco de España avisó con “insistencia” a las entidades financieras sobre los riesgos de la elevada concesión de créditos que se produjo durante los años en los que estuvo al frente de la supervisión. Pero también insistió en que el Banco de España no tenía medidas para pincharla, a lo que se sumó el hecho de que muchas cajas desoyeron sus recomendaciones.

Caruana explicó que en los años en los que estuvo al frente de la supervisión recomendó y requirió por escritos a las entidades financieras para que redujeran su riesgo, pero parece que las entidades le desoyeron. Señaló que presentó a las entidades financieras 110 escritos con 473 recomendaciones, observaciones y requerimientos, especialmente relacionados con los riesgos del crédito, la contabilización de los riesgos, recomendaciones de vigilancia y observaciones de carácter general sobre la política crediticia.

También se defendió apuntando que el Banco de España introdujo en diferentes publicaciones proyecciones concretas de la “sobrevaloración” de la vivienda, que en el año 2002 era de entre el 8% y el 20%. A la vez que aseguró que no fueron los grandes bancos los más perjudicados por la crisis financiera, sino las cajas de ahorros, que contaban con una peculiaridades en su financiación y en su gobernanza.

Sobre este mismo punto explicó que la gobernanza de las cajas fue “deficiente”, aunque algunas se gestionaron bien. Las riendas de estas entidades, señaló el exgobernador, dependían “de las Comunidades Autónomas (de los políticos)”, y aseguró que el Banco de España “hizo lo que podía hacer con la normativa existente”.

Defendió su papel como gobernador ante la crisis financiera al recalcar que “el Banco de España no era el que concedía los créditos, sino las entidades financieras”. Y remató asegurando que “la tolerancia al riesgo de los gestores no puede ser sustituida por el supervisor”.

Caruana también tuvo que responder sobre las posibles presiones del Gobierno para que rebajara ciertos criterios contables sobre provisiones. “No recibí llamada ni de (Rodrigo) Rato ni de (Pedro) Solbes (exministros de Economía con el PP y el PSOE) para decirme que las medidas de provisiones a la banca eran demasiadas exigentes, ni para decirme que hiciera muchísimo más”, puntualizó. Eso sí, insistió en que recibió “muchísimas llamadas de la banca que no estaba contenta” y argumentaba que estaban perdiendo competitividad.

Incluso afirmó casi al final de su intervención que si hubieran elevado más estas provisiones, los bancos internacionales que cotizaban en Estados Unidos, como BBVA y Santander, podían “haber sido suspendidos de cotización”.

También recalcó que la morosidad pudo retrasarse dos o tres años gracias al colchón de provisiones (anticíclicas) de más de 23.000 millones que tenían las entidades durante su mandato. El exgobernador sí reconoció que una implementación “más rápida” de la normativa de Basilea II en España podría haber ayudado a mitigar los efectos de la crisis, ya que cuando al final se puso en marcha en 2008 “ya se conocía que también resultaba insuficiente” para detener los riesgos de la crisis, a la que definió de “magnitudes históricas”.

Sus argumentos, no obstante, no convencieron a los diferentes grupos políticos presentes en la comisión del Congreso, ya que todos han reprochado al exgobernador su falta de autocrítica al analizar el papel de la institución durante su mandato. El representante del PP, Ramón Aguirre, incluso contestó a Caruana que el Banco de España sí contaba con instrumentos suficientes para atajar la crisis financiera.

El que fuera subgobernador del Banco de España entre 2006 y 2009 José Viñals comparecerá en la Comisión del Congreso que investiga el origen de la crisis financiera y el rescate bancario el 7 de septiembre, junto con el expresidente de la Caja de Ahorros de Granada de 1994 a 2001 Julio Rodríguez López.

Los grupos políticos reprochan la falta de autocrítica

El respresentante del Grupo Popular en la comisión de investigación de la crisis financiera, Ramón Aguirre, fue uno de los más críticos con las explicaciones de Jaime Caruana en el Congreso. Aguirre aseguró que el Banco de España sí contaba con instrumentos suficientes para atajar la quiebra de las cajas de ahorro, así como con “todas las competencias y herramientas en su mano en materia de supervisión y regulación”. Y puso como ejemplo que la institución podía haber puesto control a las tasaciones, limitar el importe de las hipotecas o el de los pagos mensuales en función de los ingresos.

Además, le reprochó que si eran las cajas el problema, el Banco de España podía haber intervenido directamente en los órganos de gobierno o haber limitado su expansión territorial.

El representente del PSOE, Pedro Saura, criticó que durante los años en los que Caruana fue gobernador de la institución fueron aquellos en los que “se gestó la burbuja” inmobiliaria, por lo que le ha cuestionado sobre los instrumentos con los que contaba el Banco de España para hacer frente a la crisis y sobre las medidas que pudo poner en marcha.

El diputado Francisco de la Torre, de Ciudadanos, afirmó que “la realidad” ha demostrado que las entidades no estuvieron bien gestionadas y apuntó que “no parece que se tomasen medidas” por parte del Banco de España para poner freno a la burbuja.

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