El número de oficinas bancarias en España baja a niveles de 1982

Bancos, antiguas cajas y cooperativas suman a junio 28.181 oficinas

Sabadell es la entidad que más sucursales ha cerrado en el segundo trimestre

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El informe del Fondo Monetrario Internacional (FMI) sobre el sector bancario, presentado el pasado martes, destaca los esfuerzos de consolidación del sistema financiero español y de cierre de oficinas, pero cree que aún queda margen para seguir reduciendo costes. Las recetas del FMI son las tradicionales. Quiere que la banca siga con el proceso de fusiones y cierre de sucursales, aunque también recomienda que emprendan nuevos modelos de negocio.

Se ha hecho un esfuerzo importante en consolidación y en ajuste de oficinas, “pero todavía se puede hacer más a nivel de costes con un análisis adecuado”, reclamó el responsable del Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) del FMI, Udaibir Das.

Pero parece que no hace falta que el FMI insista en el cierre de oficinas como receta para recortar costes en el sector. La banca sigue con la clausura de sucursales y la salida de personal como la receta más fácil y más rentable para ajustar sus gastos aprovechando la creciente e imparable digitalización del sector.

Así, en el primer semestre del año, bancos, cajas de ahorros y cooperativas de crédito cerraron 805 sucursales, aunque este número se reduce a 716 si se tiene en cuenta las 86 agencias abiertas. De esta forma, la cifra total de locales bancarios se sitúa en 28.181, según datos del Banco de España recopilados por las entidades financieras.

Tras el recorte de oficinas, el número de sucursales bancarias (entre bancos, cajas y cooperativas) se sitúa a niveles de marzo de 1982, cuando el número era prácticamente el mismo, 28.176 sucursales.

En ese año las cajas de ahorros aún tenían limitada su expansión. Solo podían crecer en sus regiones de origen.

Fue en 1985, a través de un decreto, cuando se permitió a estas entidades financieras expansionarse por toda España. Fue así el pistoletazo que marcó el inicio de su crecimiento por todo el país, compitiendo sin límites territoriales con los bancos.

Su expansión fue tan agresiva que en menos de 15 años las cajas de ahorros ya habían superado al conjunto de los bancos en cuota de mercado. El boom hipotecario también ayudo mucho en esta expansión de las cajas. Estas instituciones comenzaron a captar promotores para acompañarles en la financiación de viviendas, lo que las llevó a abrir sucursales al ritmo y en las mismas zonas en las que más crecía la construcción de inmuebles.

Durante el primer trimestre el cierre de oficinas solo en bancos y cajas (sin las cooperativas) ascendió a 413 locales, aunque abrieron 79 nuevas oficinas. En el segundo trimestre, mientras, el número de clausuras fue menor, de 390, con la apertura de 10 agencias.

El punto más álgido en cuanto al número de sucursales fue septiembre de 2008, cuando en España operaban 46.221 oficinas, es decir, 18.040 agencias menos que las actuales.

Desde 2008, año en el que comenzó el ajuste, aunque fue 2013 el año más drástico en cierre de sucursales tras crisis de las cajas de ahorros, y hasta el primer trimestre del presente ejercicio –últimos datos desagregados– las antiguas cajas de ahorros han clausurado un 42,5% de su capacidad instalada, hasta sumar en conjunto 12.682 sucursales.

Su plantilla suma, también a marzo, 74.332 empleados, con un recorte del 37,6% desde 2008. En el primer trimestre del año las salidas de empleados suman 410, aunque todavía queda por ejecutar varios EREs ya anunciados como el de Ibercaja o el de Liberbank. Además, la fusión de Bankia y BMN, generará nuevas salidas y cierre de oficinas. Más intenso se espera que sea el ajuste por la integración de Santander y Popular, aunque este proceso no se producierá hasta que Competencia en Europa apruebe esta operación. Como mínimo se espera que las salidas sumen entre 3.000 a 4.000 empleados.

Los bancos tradicionales han reducido el número de sucursales en un 37% desde 2008 y en un 30,1% su plantilla.

Fuentes financieras aseguran que la caída del número de oficinas entre las antiguas cajas gana intensidad durante el presente ejercicio, mientras que el ritmo de descenso de los empleados es más moderado. El porcentaje de empleados en servicios centrales se ha reducido desde un 19% en 2008 hasta un 14% en el primer trimestre de este año.

Recortes por entidades 

En el segundo trimestre del año la entidad que ha cerrado más oficinas ha sido Banco Sabadell. En concreto, ha clausurado 192 oficinas, cierres ya anunciados el pasado año. BBVA cuenta con 59 oficinas menos en el trimestre. El banco que preside Francisco González ya explicó en febrero que su idea era cerrar 130 agencias hasta finales del presente ejercicio. CaixaBank, mientras, ha prescindido de 55 locales durante el segundo trimestre del año, Liberbank de 26 y CCM de 25, según datos provisionales del Banco de España recogidos por las entidades financieras.

Todas los bancos cuentan con importantes planes de digitalización que les permitirá cerrar nuevamente grandes paquetes de oficinas.

 

Las cooperativas de crédito apenas han alterado el número de oficinas que tienen en todo el tiempo que duró la crisis financiera. Estas entidades suman unas 4.400 sucursales, incluidas las firmas asociadas a la Unacc y las que tiene Cajamar.

La fecha clave, como en el caso de las oficinas bancarias, con el número máximo de cajeros automáticos fue el año 2008. A partir de ese ejercicio estos terminales fueron descendiendo pocoa a poco, coincidiendo con el cierre de sucursales bancarias. En el primer trimestre del año el número de cajeros automáticos ascendía a 49.382. Habría que remitirse a 2002 para encontrar un número más bajo. Ese año, el número de terminales era de 49.879.

Tarjetas de crédito. Las tarjetas de crédito sumaban el pasado mes de marzo 49,88 millones, un 11,15% más que en igual fecha del año anterior. Al contrario que pasa con los cajeros, el número de tarjetas se ha disparado en los últimos años. Solo en los años 2009, 2010, 2011 y 2012 se produjeron descensos, coincidiendo con los años más drásticos de la crisis. Desde entonces el número sube, con excepción de 2014, que baja solo un 0,05%. En el año 2000 el número de tarjetas en España sumaba 16,06 millones.

Los terminales puntos de venta (TPV) también han crecido acompasadas por el impulso del pago con tarjetas, que ya supera al pago en efectivo. En España hay 1,713 millones de TPV.

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