Hay vida más allá del depósito

Hay vida más allá del depósito

Una alternativa son los fondos de inversión que, sin garantía explícita, tienen objetivos de retorno absoluto

El escenario de tipos de interés bajos es una realidad que nos va a acompañar durante los próximos años

Houston, tenemos un problema”. Esta popular frase de la misión Apolo 13 llevada a cabo por la NASA en 1970 es la reacción de los numerosos ahorradores españoles que se acercan hoy a su entidad financiera para renovar los depósitos que les están venciendo estos meses. En este momento, la mayoría de los bancos españoles no ofrecen rentabilidad alguna por contratar depósitos y, en muchos casos, ni siquiera dan la posibilidad de hacerlo al 0%. Este problema que sufre el ahorrador español no es nuevo para otros ahorradores europeos, como los alemanes o suizos, donde ya llevan varios años en esta situación, conocida como represión financiera, consecuencia de la política de bajos tipos de interés del Banco Central Europeo.

Ante esta situación, son muchos los ahorradores que se plantean qué hacer con su dinero. Muchos de ellos están buscando soluciones en el mercado inmobiliario, pero desgraciadamente las gangas ya son historia y la falta de liquidez es un hándicap importante para muchos. Otros se han aventurado a la compra de depósitos estructurados con capital garantizado, donde la rentabilidad del depósito está condicionada a la evolución de una cesta de valores bursátiles. Casualmente, a vencimiento siempre hay uno de estos que evoluciona negativamente y, por lo tanto, al final el retorno suele ser cero para el ahorrador. Además, en este tipo de soluciones también renunciamos a la liquidez durante la vida del producto.

Este problema que tiene el ahorrador particular es el mismo al que nos enfrentamos los inversores profesionales, que debemos encontrar soluciones para la parte monetaria de nuestras carteras. Así, lo primero de lo que deben ser conscientes los ahorradores es que, hoy más que nunca, para obtener algo de rentabilidad es necesario asumir algo de riesgo.

La solución que desde Abante proponemos es la selección de fondos de inversión que, sin garantía explícita, tienen objetivos de retorno absoluto y que cuentan con estrictos controles de riesgo, pues pretenden ser alternativas a los tradicionales fondos monetarios. Es el caso de, por ejemplo, el fondo G Fund –Alpha Fixed Income, perteneciente a la gestora Groupama Asset Management. La gestora del grupo francés, probablemente más conocido en España por sus actividades de seguro, tiene una larga tradición dentro de la gestión de activos monetarios.

El fondo tiene un objetivo de retorno absoluto de Eonia más 1,5% (neto de comisiones), en un periodo de un año, con un enfoque de preservación de capital y ofrece liquidez diaria. Este retorno no se consigue de manera lineal, por lo que el fondo tendrá momentos en los que el valor liquidativo caiga.

Marcan un límite de caída máxima en un 2%. Desde octubre de 2011, fecha en la que Laurent Fabiani-Lagarde se hiciera cargo de la estrategia, hasta el 30 de junio de 2017, el fondo ha ofrecido una rentabilidad anualizada del 2,04%, con una volatilidad del 1,15% y una máxima caída del 1,45%, que se produjo al comienzo del mismo.

El gestor estructura la cartera en tres estrategias: carry, alfa y coberturas. La primera, la de carry, es la que ofrece estabilidad a la cartera, ya que se trata de una cartera diversificada de bonos de corto plazo, con una alta calidad crediticia, que en circunstancias normales de mercado aportan algo de rentabilidad, poca volatilidad, pero, sobre todo, liquidez. La segunda, la de alfa, es la más importante, puesto que es con la que el gestor debe obtener la mayor parte de rentabilidad para el fondo. Para ello, utiliza técnicas de gestión alternativa con instrumentos derivados buscando ineficiencias de precios en el universo de la renta fija. Entre otras, el gestor usa estrategias de base negativa que se realizan principalmente a través de CDS (Credit Default Swap).

Por último, la de cobertura, se emplea, principalmente, para proteger la cartera cuando el gestor vea riesgos de mercado importantes. El escenario de tipos de interés bajos es una realidad que nos va a acompañar aún durante los próximos años, por lo que los ahorradores se ven abocados a tomar decisiones para evitar rentabilidades reales negativas. Con el tiempo, al igual que en la misión del Apolo 13, los problemas terminaran resolviéndose.

César Ozaeta es gestor de fondos en Abante.

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