Una década sin Rodrigo Uría, un abogado que hizo historia en el sector

Estuvo 30 años al frente de uno de los principales despachos del país

Jugó un papel decisivo para traer a España la Colección Thyssen-Bornemisza

Rodrigo Uría Meruéndano.
Rodrigo Uría Meruéndano.

Este lunes se cumple una década sin Rodrigo Uría Meruéndano, uno de los juristas españoles más reconocidos de nuestra historia, que falleció inesperadamente un 17 de julio mientras disfrutaba de sus vacaciones en Croacia.

La noticia impactó entonces con fuerza no sólo en el sector legal, sino también en el mundo del arte -al que tanto contribuyó-, y en la sociedad en general, por su trayectoria profesional y personal en diversas esferas de la vida pública.

Sentía pasión por su profesión, a la que dedicó su vida desde el despacho Uría Menéndez. Tomó las riendas de la firma -a la que también se incorporó el reconocido jurista Aurelio Menéndez-, en 1978, cuando le cedió el testigo su padre, Rodrigo Uría González, que fundó el bufete a mediados del siglo pasado. En aquel entonces, lo mejor estaba por llegar. Las tres décadas que Uría Meruéndano pasó al frente del despacho fueron toda una revolución para la firma española, que ha logrado situarse en la cúpula de la abogacía de los negocios, como uno de los despachos de referencia del sector.

En esta década de ausencia, el bufete que ahora preside José María Segovia y del que es socio director Luis de Carlos, ha mantenido el rumbo. Celebran este año su 70 aniversario con una plantilla que supera los 450 letrados y cerca de 800 trabajadores en total, con 17 oficinas repartidas por diversas regiones del mundo.

Con su partida, Rodrigo Uría no sólo dejó huella en la profesión. También dejó un legado impagable en el mundo del arte y de la cultura. Fue mecenas y, desde 2004 y hasta su fallecimiento en 2007, presidió el Patronato del Museo del Prado. Además, jugó un papel decisivo en las negociaciones para traer a Madrid la Colección Thyssen-Bornemisza.

Normas