Un sector logístico que crezca de forma racional y sostenible

El repunte del comercio electrónico y la mejora económica explican la bonanza del mercado

Una caja de un pedidod e Amazon.
Una caja de un pedidod e Amazon.

La recuperación de la economía y especialmente el despegue del comercio electrónico está impulsando al alza el sector logístico español y todo lo relacionado con él. Es el caso del mercado inmobiliario logístico, que vive una explosión de crecimiento intensificado en buena parte por el aumento de actividad y de operaciones llevadas a cabo por Amazon en España. El gigante de internet ha protagonizado dos de las grandes transacciones vividas en el mercado de almacenes logísticos. Una de ellas, por una superficie de 34.000 metros cuadrados, en Martorelles (Barcelona); la otra en Getafe (Madrid), donde acaba de contratar 58.215 metros. Esta última operación equivale a duplicar la superficie contratada en un año y suma una extensión total de 380.000 metros cuadrados.

El plan estratégico de Amazon pasa por crear una red de 23 centros de almacenamiento en España, algunos tan grandes como el de Madrid o como el que la empresa está construyendo en El Prat (Barcelona), mientras que otros serán de menor tamaño y se ubicarán en el entorno urbano. El desarrollo imparable de la compañía de Jeff Bezos, que diversifica y amplía constantemente su negocio –de libros, música y electrodomésticos a muebles, electrónica, artículos de limpieza, comida, bebida o ropa–, es una garantía de que el fenómeno está solo comenzando.

La consecuencia del crecimiento de Amazon y del consumo interno en España, junto al potente aumento de las exportaciones, está alimentando el negocio de los alquileres comerciales, canalizado a través de fondos y de socimis. Desde el mercado se explica esta explosión de operaciones como el resultado de una demanda contenida en los últimos años que finalmente ha salido a la luz. Para dar respuesta a esas necesidades, tanto fondos como socimis están comprando suelo y ofreciendo a las compañías un producto de llave en mano. Todo ello supone una excelente oportunidad de inversión, aunque también el riesgo –siempre presente– de alimentar la semilla de una nueva burbuja inmobiliaria. De la capacidad del sector de racionalizar su propio crecimiento depende su consolidación como un sector con un futuro sostenible.

 

Normas