El G20 intenta sobrevivir al huracán proteccionista de Trump

El presidente de EE UU confirma su intención de reescribir unilateralmente el orden comercial

Bruselas amenaza con represalias si el proteccionismo de Washington golpea a las empresas europeas

El presidente estadounidense, Donald J. Trump, y la canciller alemana, Angela Merkel, en el G20, en Hamburgo. EFETore Meek
El presidente estadounidense, Donald J. Trump, y la canciller alemana, Angela Merkel, en el G20, en Hamburgo. EFE/Tore Meek

Hamburgo fue protagonista de la liga Hanseática, una de las primeras victorias del mercantilismo sin fronteras contra las demarcaciones políticas y territoriales. Y también fue testigo del hundimiento de esa red de más de 200 ciudades y puertos en la Europa germánica a raíz de la guerra de los 30 años.

Tres siglos y medio después, Hamburgo acoge (este viernes y sábado) la cumbre de algunas de las mayores economías del planeta (el llamado G20) con la dramática sensación de asistir al final de una etapa histórica en el comercio mundial.

La canciller alemana, Angela Merkel, anfitriona y presidenta del encuentro, admitía el viernes que la batalla entre la defensa de la globalización por parte de Europa y el proteccionismo impulsado por EE UU será de tal magnitud que los expertos de ambas partes deberán negociar durante toda la noche para llegar el sábado, con suerte, a un punto de consenso suficientemente aguado e inocuo como para recibir el apoyo unánime.

Casi todo el planeta

Los miembros del G20 suponen el 80% del PIB mundial y el 75% del comercio global. Faltan países ricos como Suiza y emergentes como Nigeria, y están presentes economías más pequeñas como Sudáfrica.

El G20, del que España forma parte como invitado permanente, se encuentra tan dividido que ni siquiera se pone de acuerdo sobre temas que se daban por descontados. En el aire está la lucha contra el cambio climático (abandonada por EE UU) o asuntos aparentemente poco controvertidos como la persecución de las organizaciones que se lucran con el transporte de inmigrantes ilegales a Europa.

"Hoy es muy dífícil ser optimista"

 

“Hoy, es muy difícil ser optimista”, reconocía este viernes el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk en Hamburgo, poco antes de la primera reunión del G20, tras constatar la resistencia de varios países a secundar las sanciones contra los “pasadores” de emigrantes.

Con el consenso internacional hecho trizas, el estreno en el foro de Donald Trump puede ser el huracán que arrase los restos del G20, la respuesta global a la crisis financiera de 2008 que el nuevo presidente de EE UU quiere desmontar.

Bruselas teme que tras el G20, Trump decrete un castigo arancelario a las importaciones de acero que golpearía a China y Alemania. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, advirtió en Hamburgo que si Trump cumple su amenaza “la UE responderá de manera inmediata”. El riesgo de una guerra comercial parece evidente y el futuro del G20 estaría en entredicho.

"Si el G20 no existiera, habría que crearlo"

 

“Si el G20 no existiera hoy, habría que crearlo”, clama en Hamburgo un manifiesto de Business20 (B20), plataforma empresarial impulsada por las patronales alemanes. Los empresarios recuerdan que desde el arranque de la última oleada globalizadora en 1990, el comercio mundial se ha multiplicado por cinco y la renta per cápita mundial se ha multiplicado por 2,5.

Pero Trump interpreta que esa globalización ha ido en detrimento de la clase media de su país y llega a Hamburgo dispuesto a poner fin a un orden comercial al que achaca un déficit en la cuenta corriente del país de 300.000 millones de euros.

Alemania, que desde el nacimiento del euro en 1999 ha pasado de un déficit en cuenta corriente de 37.000 millones a un superávit de 261.000 millones en 2016, defenderá el libre mercado con un énfasis hanseático. El choque entre ambas visiones parece tan inevitable como hace 300 años.

La única duda estriba en saber quien saldrá escaldado del “infierno” en que los manifestantes antiglobalización dicen haber convertido Hamburgo, la ciudad natal de Merkel. La primera víctima fue Melania Trump, esposa del presidente de EE UU que no pudo salir de su residencia en la ciudad a causa de los disturbios.

Primer encuentro Trump-Putin

La cumbre del G20 facilitó viernes para el primer encuentro entre el presidente de EE UU, Donald Trump, y su homólogo de Rusia, Vladimir Putin. La cita, marcada por las sospechas sobre la posible injerencia rusa en las elecciones que llevaron a Trump a la Casa Blanca, duró dos horas y 15 minutos, cuatro veces el tiempo previsto. Y sirvió, oficialmente, para retomar una posible tregua en la guerra de Siria.

España, optimista

El gobierno español, que acude al G20 en calidad de invitado permanente, se mostró optimista en Hamburgo miniizó el riesgo de una guerra comercial entre la UE y EE UU.

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