Vía libre a los conflictos de interés en la Casa Blanca

El director de la Oficina de Ética de EE UU renuncia tras meses de conflictos con Trump

Walter Shaub
Walter Shaub, exdirector de Ética del Gobierno de EE UU.

La Casa Blanca será pronto librada de los habituales conflictos por negocios. El director de Ética del Gobierno se ha retirado tras meses de enfrentamientos con Donald Trump. Walter Shaub fue una de las pocas voces oficiales que clamó con frecuencia contra las participaciones empresariales del presidente y reprendió a sus colaboradores por comportamiento impropio.

Incluso antes de que Trump se trasladase a la Casa Blanca, Shaub y su equipo le perseguían. La oficina de ética tuiteó su aprobación de la decisión del magnate de desinvertir totalmente en bienes raíces. Aunque finalmente esa desinversión no se llevó a cabo.

Shaub realizó recordatorios regulares sobre el hecho de que los funcionarios públicos no deben beneficiarse de sus posiciones. La asesora senior Kellyanne Conway, por ejemplo, se vio obligada a pedir disculpas a Trump después de recomendar a a los espectadores de Fox News que comprasen la moda de Ivanka Trump. El secretario del Tesoro Steven Mnuchin se atrajo la condena de Shaub por decirle a una audiencia que enviase a sus hijos a ver la película Lego Batman que su compañía ha producido. Incluso si no se frenan todas las decisiones inmorales, la vergüenza pública, al menos, se cierne sobre ellas. El pasado mayo, la presión de Shaub obligó a la Casa Blanca a revelar las dispensas éticas concedidas a los grupos de presión que trabajan para la administración. Candidatos como el propietario de los New York Jets Woody Johnson, que fue tanteado para ser embajador del Reino Unido, también han tenido que esperar meses para que se revisasen sus declaraciones financieras. Shaub también se quejó de no haber sido consultado sobre el trabajo de Ivanka en la Casa Blanca y notificó a su abogado que la hija de Trump debía ser considerada una empleado federal sujeta a las reglas de ética del Gobierno.

Shaub explicó al Washington Post que había llegado al límite de lo que pensaba que podía hacer con el sistema actual. A menos que Trump esté dispuesto a elegir un sucesor tan vigilante como él, existe el peligro de que se deje de prestar atención a los innumerables conflictos de intereses y que el respeto de EE UU y su influencia decaigan ptra vez.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción es responsabilidad de CincoDías.

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