Myriam Fernández de Heredia: “El escenario central es que Cataluña seguirá en España”

Reconoce que España crece más de lo previsto aunque lo hará a menor ritmo en próximos años

Afirma que hay que reflexionar sobre la liquidez en los rescates tras el caso de Popular

Myriam Fernández, Directora de Ratings Soberanos de S&P para EMEA
Myriam Fernández, Directora de Ratings Soberanos de S&P para EMEA

La mejoría de la economía española registrada este año, en que se prevé un crecimiento en el entorno del 3%, no se ha visto recompensada aún con un alza de la calificación financiera por parte de Standard & Poor’s. La agencia de rating, que celebra este año su 25 aniversario en España, reconoce que el crecimiento está siendo superior al previsto, aunque aún existan puntos de sombra , entre los que aun así no figura la cuestión del independentismo catalán. La responsable de rating soberano para el sur de Europa, la española Myriam Fernández de Heredia, destaca también que la crisis de Popular”se resolvió de la mejor forma posible dadas las circunstancias”, pero advierte de la importancia de analizar lo sucedido para prevenir nuevos rescates por crisis de liquidez.

S&P mejoró la perspectiva del rating soberano español y acaba de elevar su estimación de crecimiento del PIB este año del 2,5% al 3%. ¿Habrá subida de rating en la revisión de septiembre?

Hay una probabilidad de 1 sobre 3 de que el rating se mejore a la A-, desde el actual triple B+. Cuando elevamos la perspectiva, en marzo pasado, preveíamos un crecimiento del 2,5% este año y una progresiva ralentización en los años siguientes. En este caso hemos subido la previsión de crecimiento del PIB al 3% para 2017 pero también esperamos un crecimiento decreciente. Otro elemento que podría justificar una subida de rating es un progreso en la consolidación fiscal, más acentuado de lo que preveíamos.

¿Qué grado de solidez ven en el crecimiento económico español? ¿Por qué esa perspectiva de crecimiento decreciente?

El crecimiento económico de España es más sostenible de lo que era antes de la crisis, determinado por el cambio en la composición del PIB. La construcción ha perdido un porcentaje importante en esa composición. El sector exportador se ha comportado muy bien y eso da también una mayor sostenibilidad. ¿Cómo liga esto con nuestra expectativa de un crecimiento de creciente? Es por nuestra visión general de la economía europea, no solo España. Nuestras previsiones para la zona euro y la UE son de crecimiento decreciente para todos. Las razones son varias. Estamos en un período aún de muchas incertidumbres, como el brexit. Vemos también incertidumbres sobre las políticas que adopte el presidente de EE.UU. cuyas decisiones no son previsibles. Si, por ejemplo, empezamos a ver signos de guerra comercial o represalias, esto puede impactar en el crecimiento. Existen, por otra parte, factores geopolíticos, como los ataques terroristas que no cesan. Otro factor es la política del BCE, aunque no es el factor de más peso.

¿Qué influencia tiene el desafío independentista catalán en el rating?

El rating de España incorpora la incertidumbre política del independentismo catalán. Nuestro escenario central es que Cataluña continuará formando parte de España. En la perspectiva positiva mencionamos que una potencial subida del rating asume que las tensiones con el gobierno catalán no debilitarán la confianza de los inversores.

 ¿Cómo ha valorado la crisis de Popular?

No hay impacto sistémico, es un tema aislado. Se tomó una decisión rápida por parte de las autoridades europeas y se logró una transición relativamente exitosa. Si no se hubiera actuado de forma tan expeditiva posiblemente habríamos tenido más problemas. También vemos riesgos, un banco puede perder su liquidez en muy poco tiempo. En un banco de relativa entidad nos puede hacer reflexionar sobre si las medidas impuestas por el BCE y los reguladores nacionales son suficientes para evitar estos problemas.

 ¿En qué medida cree que la bajada de rating influyó en la fuga de depósitos?

El rating de Popular estaba en categoría B y tenía una elevada vulnerabilidad. Posiblemente se deba dar una respuesta a la cuestión de la liquidez en los mecanismos de resolución. Nosotros hemos dicho que se ha actuado bien, de la mejor forma posible dadas las circunstancias.

 ¿En Italia el riesgo de la banca sí es sistémico? ¿Qué diferencias hay con España?

Lo que sucede en Italia con la banca tiene que ver con decisiones políticas. Sí es un problema sistémico, nos preocupa el nivel de morosidad y que a diferencia de España o Irlanda, no se haya producido una reforma que creemos es necesaria.

 ¿Tendrán problemas de sostenibilidad de la deuda estas economías cuando finalicen las compras de deuda del BCE?

Esperamos que el fin de los estímulos del BCE sea progresivo, no será un cambio brusco. Países en los que hay proceso de consolidación presupuestaria sólido y perspectivas de crecimiento conseguirán mejores condiciones de financiación. Ahí, Italia destaca por su posible vulnerabilidad. Para España, los volúmenes de deuda son menores y el período de medio de la deuda española es un poco superior al de Italia, con lo que puede ser menos complicado. Las perspectivas de crecimiento para España son superiores a las de Italia.

 ¿Cómo puede influir la caída del petróleo en los planes del BCE?

Puede ser que la debilidad del precio del petróleo influya en las decisiones del BCE. Nuestro discurso sobre la posible subida de tipos ha cambiado un poco respecto a principios de año. Antes de finales de 2018 o, más probablemente, 2019 no esperamos nada del alza de tipos.

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