Rigoletto
Representación de la ópera Rigoletto en el anfiteatro de Verona. Arena.it

Propuestas culturales para vivir un verano a la romana

Festivales, óperas y conciertos en los mejores escenarios: los de la Antigua Roma

No nos acomodemos, vayamos más allá. Ya tenemos reservadas nuestras ansiadas (y merecidas) vacaciones y, en la mayoría de los casos, nuestro único propósito es no hacer absolutamente nada.

Sin embargo, como de todo se cansa uno, incluso del placer de disfrutar de la vida contemplativa en la playa o piscina del hotel, le vamos a seducir con los mejores planes culturales en los mejores escenarios posibles, los de la Antigua Roma.

Anfiteatros, palacios, foros o teatros, desde Marruecos hasta Croacia, pasando por España, Italia o Francia, acogen este verano la crème de la crème de los espectáculos para ponerle en bandeja un verano a la romana.

Si el emperador Diocleciano levantara la cabeza

Eclipsada queda ahora la opulenta y lúdica oferta de bares, pubs y discotecas de Split, la más descarada ciudad (221.000 habitantes) de Croacia, en su día capricho del emperador romano Diocleciano.

El puerto dálmata por excelencia acoge desde 1954 y por un mes, uno de los mejores festivales de verano celebrados al aire libre, el Festival Splitskp Iljeto.

Ópera, teatro, ballet, conciertos de música tradicional y vanguardista, exposiciones de arte y fotografía, presentaciones de libros o recitales de poesía coparán desde el 14 de julio al 14 de agosto la 63ª edición del festival, a cargo de prestigiosos artistas locales e internacionales.

Si el majestuoso Palacio romano de Diocleciano, del siglo IV d. C., no le termina de impresionar (que ya es raro), espere a escuchar los conciertos al atardecer en su antiguo peristilo. La antigua urbe romana esconde otros escenarios de lujo como la galería Mestrovic, la plaza Carrara o la catedral de la Virgen María.

La ópera El barbero de Sevilla, de Rossini (14 y 16 de julio), inaugurará el festival, seguida por otras clásicas como Aida, de Verdi (27 de julio), o Turandot, de Puccini (del 29 al 31 de julio), entre un sinfín de representaciones artísticas. ¿Qué más se puede pedir para un tarde-noche dálmata? Más información del festival: www.splitsko-ljeto.hr.

De los gladiadores a los tenores en Verona

Imagíneselo. Acaba de recorrer con su pareja las calles del barrio histórico de Verona (265.000 habitantes), acunado sobre el meandro del río Adigio y patrimonio de la humanidad desde 2000. La ciudad de Romeo y Julieta presume de pasado romano. De hecho, es el segundo lugar de Italia (después de la capital) con más vestigios de esta civilización.

Ahora se encuentra en su anfiteatro, conocido como la Arena. Quizás no sea el más grande del mundo romano, pero sí el que mejor aspecto luce. Cae la noche y las velas de los 15.000 espectadores que le acompañan iluminan esta grandiosa edificación romana del siglo I d. C. asentada en la céntrica plaza Bra. La orquesta toca, empieza la ópera.

Desde 1913, este anfiteatro acoge la Arena de Verona, un festival de ópera de verano con obras tan trascendentes como Nabucco, Aida, Rigoletto o Madama Butterfly, además de diferentes conciertos y ballets. Cada año, más de 500.000 personas acuden a las puestas en escena de las obras que aquí se representan desde junio hasta agosto. Y usted no puede faltar.

Artistas como Maria Callas, Giuseppe di Stefano o Renata Tebaldi han dado desde sus inicios prestigio a este festival, que cuenta este año con la actuación de Plácido Domingo con su obra Antología de la zarzuela, el 21 de julio. Más información de tarifas y programa: www.arena.it.

Un teatro impecable para dominarlos a todos

“Es el muro más bello de mi reino”. Así reaccionó el rey Luis XIV al contemplar la fachada del teatro de Orange, en el valle del Ródano. La ciudad, o más bien gran pueblo, de la Provenza francesa está encomendada a su tremendo teatro romano, levantado en el siglo I d. C. y también Patrimonio de la Humanidad por preservar el muro del escenario, de 37 metros de altura, prácticamente intacto. Usted también pensará que es el teatro más bello que haya visto. No en vano ha sido declarado como el coliseo romano mejor conservado de Europa, con un aforo de 8.200 personas.

En un lugar como este solo pueden acontecer grandes eventos y es lo que sucede con Les Chorégies d’Orange, el festival más antiguo de Francia, que se remonta a 1869.

Desde el 19 de junio al 5 de agosto se celebran multitud de conciertos de música clásica, recitales como el del barítono Florien Sempey, óperas y performances como El fantasma de la ópera, una serie de imágenes acompañada por la música del pianista Jean François Zygel (25 de julio).

Pero no todo en Orange va a ser teatro, aunque casi. La ciudad, de tan solo 30.000 habitantes, es un remanso de paz a 21 km al norte de Aviñón, perfecta para una escapada. Conserva otros elementos de su pasado romano, como el Arco del Triunfo del siglo I d. C., también Patrimonio de la Humanidad. Para más información del festival: www.choregies.fr.

Un encuentro para el diálogo, la tolerancia y el mestizaje cultural

Pero ¿qué es Volúbilis? Se preguntará. La sierra de Zerhum, a 25 km al norte de Mequínez, esconde entre sus montes de olivos las mejores ruinas romanas de todo Marruecos, las de Volúbilis. Justo al lado de la ciudad santa de Mulay Idris se levantó este emplazamiento cartaginés en el siglo III a. C. que pasaría a manos romanas en el 40 d. C. Antes de hablar del Festival de Músicas del Mundo que se celebra aquí cada julio desde 1999, exploremos los restos arqueológicos de esta urbe romana, que bien valen la pena.

De su patrimonio se conservan las murallas, con bastiones y puertas como la de Tánger. En la plaza del mercado se sitúan el capitolio y la basílica y, en la parte sur, las termas de Galien y la casa de Orfeo. Pero sobre todos estos vestigios impera la vía principal Decumanus Máximus, que termina en el Arco del Triunfo de Caracalla del 217 d. C.

El Festival Internacional de Volúbilis (del 14 al 16 de julio) se proclama desde sus inicios como un foro de encuentro cultural y artístico, un espacio para el diálogo, el mestizaje musical y como un llamamiento a la tolerancia. En la 18ª edición de este festival, promovido por el Ministerio de Cultura marroquí, participan todo tipo de artistas de diferentes estilos folclóricos y procedentes de todas las partes del globo.

Volúbilis no cuenta con hoteles, así que el alojamiento más cercano lo encontrará en Mulay Idris o en Mequínez.

Tarragona se convierte en Tarraco Nova

Muchos cometen el error de pensar en Tarragona y trasladarse inconscientemente a Salou: sol, playa y fiesta. Craso error. La urbe vive a la sombra de sus hermanas catalanas del norte y está ansiosa por salir del armario de una vez por todas, y buenos motivos tiene para ello.

Toda la ciudad mediterránea es un museo romano al aire libre. Podrá cenar bajo la bóveda del circo romano o perderse por los callejones de su casco antiguo, donde lo romano conjuga elegantemente con lo medieval, modernista o moderno. Podrá también tomar el vermú en una terraza de la plaza de la Representación del Fórum Provincial o asistir a un concierto en el Pretorio Romano. Tarragona se enorgullece enormemente de sus raíces latinas y, por ello, cada año vuelve a convertirse en la poderosa Tarraco Nova.

Tendrá que esperar hasta el próximo mes de mayo para vivirlo, pero el festival Tarraco Viva merece una mención especial. Sangrientas luchas de gladiadores en el anfiteatro, conciertos de música y danza romana, mercados y representaciones de la vida cotidiana hace 2.000 años tienen lugar en estas jornadas internacionales de divulgación histórica.

Si no puede esperar, no se preocupe. Tarraco, historia viva es una serie de jornadas que tienen lugar los fines de semana de julio a septiembre, con espectáculos de tradición romana en los principales focos arqueológicos de la urbe.

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