"El departamento legal tiene un papel muy importante en la toma de decisiones de la compañía"

"Hay equilibrio entre lo que hace la asesoría legal interna y los servicios que presta un despacho de abogados"

"El nivel en el asesoramiento a compañías farmacéuticas se ha elevado"

Fernando Moreno, Director Legal de AstraZeneca España.
Fernando Moreno, Director Legal de AstraZeneca España.

Fernando Moreno cuenta con más de 13 años de experiencia en la industria farmacéutica y es desde hace algo más de un año el Director Legal de AstraZeneca España. Compañía a la que se incorporó en 2011 como asesor legal. Además desde 2012 forma parte también de su comité de dirección. La actividad principal de esta multinacional biofarmacéutica se centra en el descubrimiento, desarrollo y comercialización de medicamentos, principalmente en tres áreas prioritarias: cardiometabolismo, respiratorio y oncología. En España cuenta con más de 700 empleados y es la quinta compañía farmacéutica con mayor crecimiento en 2016. En un sector tan regulado y cambiante como el farmacéutico Fernando Moreno destaca que es imprescindible contar con una división legal muy especializada que dé un servicio de calidad a todos los departamentos de la compañía.

¿Qué tipo de operaciones legales realiza una empresa de biofarmacéutica?

Las dos grandes operaciones que realizamos, desde el punto de vista legal, son por un lado, la contratación con profesionales y entidades sanitarias, para la realización de actividades que van dirigidas a la regulación de la prestación de nuestros servicios conforme a la normativa vigente y al código de Farmaindustria. Y por otra parte, los acuerdos con partners, es decir, con otras compañías farmacéuticas para contratos de promoción y copromoción de medicamentos, de licencias, o incluso para conceder licencias a otras compañías o que otras compañías nos concedan a nosotros licencias para comercializar o promocionar medicamentos, en este caso en España.

¿Cómo afronta una compañía farmacéutica la caducidad de las patentes?

La pérdida de patentes forma parte del ciclo normal de una compañía farmacéutica y existiría un problema si no hubiese alternativas y tratamientos innovadores o desarrollos de tratamientos. En ese sentido, no es el caso de AstraZeneca, porque la compañía ha desarrollado una estrategia fuerte y sólida de lanzamientos en los próximos meses y en los próximos años. Además, contamos con un ambicioso pipeline que nos va a permitir en el futuro tener nuevos tratamientos que marquen una diferencia en la vida de los pacientes. Vamos hacia una medicina personalizada y, por ejemplo, alrededor del 50% de los nuevos potenciales tratamientos que existan en la compañía serán biológicos.

¿Cuáles son objetivos del Departamento Legal de AstraZeneca para este año?

Los objetivos que se marca el Departamento Legal de AstraZeneca en este año, y en cualquier año, es dar precisamente ese asesoramiento legal integral a todos los departamentos de la compañía, y dar ese asesoramiento, en lo que decíamos, en esas operaciones fundamentales que hace y en esas actividades comerciales y de negocio que hace la compañía farmacéutica, en este caso en España. Por lo tanto, esa es nuestra gran función dar asesoramiento, un asesoramiento integral a todos los departamentos de la compañía y fundamentalmente, además, nos planteamos funciones, junto a ese asesoramiento, funciones de contratación y de derecho mercantil en cuanto a la formalización de esos acuerdos que pueda llevar a cabo la compañía en nuestro país.

¿Qué diferencias hay entre un abogado de un departamento legal interno con otro que trabaja para un despacho externo?

Para ser un abogado in house en una compañía farmacéutica evidentemente tienes que ser licenciado en Derecho pero además, es necesario contar con una especialización tanto en asesoría jurídica de empresas, de forma general, como una formación y un conocimiento específico del sector farmacéutico y de su normativa. Ése es el gran valor añadido que da un abogado in house: el conocimiento profundo del sector tanto de su normativa como del negocio. Es imprescindible que el abogado interno de una empresa farmacéutica conozca cómo se desarrollan las cuestiones legales propias del sector para dar un buen asesoramiento y un buen servicio dentro de la compañía. Un sector que además de estar muy regulado y plantear cuestiones y problemas legales muy complejos es muy cambiante y evoluciona con rapidez.

¿Cómo funciona el equipo legal de AstraZeneca?

En este momento somos tres personas: contamos con un abogado junior y con un paralegal. Yo creo que somos un departamento muy bien dimensionado, que damos un servicio de alta calidad dentro de la compañía. Nuestra actividad se basa en una orientación a los resultados y en un claro apoyo al negocio. Trabajamos por proyectos, y no por áreas. Además, en este caso el director legal forma parte del comité de dirección, por lo que el departamento legal tiene un papel importante en la toma decisiones de negocio de la compañía.

¿Para qué tipo de operaciones recurren a un despacho externo?

Lo que buscamos en AstraZeneca cuando colaboramos, cuando contratamos los servicios de despachos de abogados externos, es un valor añadido. Buscamos un expertise, una excelencia, que nos ayude a conseguir los objetivos que tenemos como departamento legal y que nos ayude, efectivamente, a llevar a cabo nuestras actividades. Somos selectivos en la diferenciación de los temas. En función del tipo y la complejidad del asunto seleccionamos qué despacho de abogados nos puede ofrecer ese valor añadido, ese expertise, esa excelencia, y ese retorno al gasto que estamos haciendo en esa prestación de servicios. Solemos trabajar con despachos externos en temas de derecho administrativo, un ámbito muy importante por la hiperregulación del sector farmacéutico. También tenemos colaboraciones con despachos en relación a cuestiones de protección de datos personales, y en la parte mercantil, en determinadas operaciones, contratos o actividades relacionados con partners como copromociones y contratos de comarketing. Además, procuramos que esos despachos nos ofrezcan flexibilidad, comprensión de nuestra cultura y de nuestros valores e incluso que los comparta.

¿Existe una tendencia a que cada vez las asesorías jurídicas internas de las empresas asuman más funciones y recurran menos a despachos externos?

Creo que en este momento, existe un equilibrio entre lo que hace la asesoría legal de una compañía, y los servicios que presta un despacho de abogados. Es un equilibrio que considero que es un círculo virtuoso, porque ambas partes se benefician y aprenden la una de la otra. Los despachos de abogados tienen un expertise en determinados temas o asuntos que pueden aportar a los departamentos legales internos de la compañía. A su vez, el departamento legal de una compañía farmacéutica como ésta, puede aportarle un conocimiento profundo del sector farmacéutico, de su complejidad y de sus cambios al despacho.

¿Eso significa que ahora hay más competencia para los despachos externos?

En mi opinión sí hay más competencia entre los despachos de abogados porque el nivel, al menos en lo que es el asesoramiento a compañías farmacéuticas, se ha elevado. Creo que hay actores, llamemos actores a los despachos de abogados, mucho más cualificados y mucho más cercanos a ese valor añadido que buscamos y con mayor comprensión del sector farmacéutico, y de la cultura y los valores de la compañía a la que están asesorando.

¿Cómo está afrontando la compañía todas las novedades en materia de compliance?

Nosotros hemos elaborado el plan de prevención de riesgos con el que estamos muy satisfechos porque se trata de un plan de nivel, de calidad y que nos mantiene en el nivel adecuado de excelencia exigido para una compañía como AstraZeneca.

Normas