El ganador del XXXI Premio LA LEY de artículos doctrinales, Cristóbal Molina, da su discurso en el acto de entrega del galardón, que recibió de manos del fiscal general del Estado, José Manuel Maza.
El ganador del XXXI Premio LA LEY de artículos doctrinales, Cristóbal Molina, da su discurso en el acto de entrega del galardón, que recibió de manos del fiscal general del Estado, José Manuel Maza.

El TJUE ha hecho que la Justicia se vuelva cada vez más imprevisible

La justicia europea decide sobre cuestiones clave para España

La formación de los juristas españoles en Derecho europeo es insuficiente

 

Cada vez es más frecuente ver cómo sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) tienen un enorme impacto en nuestro país. Casos como el de las cláusulas suelo de la banca o las indemnizaciones por la extinción de los contratos de los interinos han supuesto una auténtica revolución jurídica en España, marcada por una justicia que llega desde Luxemburgo.

Los jueces nacionales han entendido que en muchos casos acudir ante los tribunales europeos puede ser más rápido y efectivo que seguir la jerarquía jurisdiccional española, donde el Tribunal Constitucional puede tardar años en dictar sentencia. No en vano, en los últimos tiempos el número de cuestiones prejudiciales planteadas por jueces españoles ante el TJUE ha aumentado notablemente.

La cuestión es que, ese salto de la justicia española a la europea supone también una cierta pérdida de previsibilidad y de seguridad jurídica. “La justicia se ha vuelto imprevisible, es más difícil poder pronosticar ahora lo que va a suceder en un caso concreto y las empresas tampoco tienen certeza sobre cómo deben actuar”. Así lo explicaba este lunes el ganador del XXXI Premio LA LEY de artículos doctrinales, el catedrático de Derecho del Trabajo Cristóbal Molina, que en un encuentro con los medios señalaba cómo el TJUE se ha convertido en el nuevo Oráculo de Delfos.

En su trabajo, que le ha valido el Premio LA LEY, entregado este lunes por el fiscal general del Estado, José Manuel Maza, Molina afirma que los pronunciamientos del TJUE suponen cambios muy significativos en el orden jurídico nacional y califica esta tendencia como un "activismo creativo del Derecho". En su opinión, con ello los jueces adquieren un mayor protagonismo. De hecho, según contaba a los medios, casi siempre son los mismos jueces los que plantean las cuestiones prejudiciales ante la justicia europea: “Da caché que te las acepten en el TJUE”, sentenciaba.

Formación en Derecho de la UE

Algo que también llama la atención es que, aunque, como se ha señalado anteriormente, España cada vez se juega más ante los tribunales europeos, la preparación de los profesionales del Derecho no parece ir en esta línea: “La formación de los juristas españoles es muy deficiente en materia comunitaria”, afirma Cristóbal Molina, haciéndolo extensivo también al cuerpo de abogados del Estado, a los que no sólo se les exige saber de todas las áreas del Derecho, sino, además, conocer el Derecho de la UE y ser bilingües, algo altamente improbable.

Por último, Molina, que ha analizado a fondo en su trabajo las cuestiones prejudiciales planteadas ante el TJUE, remarcó cómo el tribunal “tiende a ser más comprensivo con países de mayor empaque” que España.

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