Inversión
El presidente francés Emmanuel Macron en el palacio del Elíseo.
El presidente francés Emmanuel Macron en el palacio del Elíseo. REUTERS

¿Cómo ganar dinero en Bolsa tras la victoria de Macron en Francia?

Los analistas esperan que la reforma laboral y fiscal impulsen los beneficios

Las constructoras esperan un plan de inversión en infraestructuras

La última de las incógnitas sobre el futuro de Francia ha terminado de resolverse. Emmanuel Macron no solo ganó las elecciones presidenciales en mayo, sino que también se ha impuesto con claridad en las legislativas –obtuvo 350 escaños–, lo que despeja la posibilidad de que Marine Le Pen o Jen Luc Melénchon comprometan su programa de reformas.

Después del optimismo con el que los mercados se tomaron el pase del líder de En Marcha a la segunda vuelta, el efecto Macron se ha diluido poco a poco. El Ibex, de hecho, cotiza ya al borde de los 10.700 puntos que alcanzó el pasado 24 de abril, tras quedar en cabeza en la primera vuelta. La visión de los inversores ha cambiado y ahora diversifican su apuesta en aquellos sectores que pueden verse más favorecidos por las reformas del nuevo inquilino del Elíseo. Entre ellos, destacan la energía, la construcción, el financiero y el consumo.

Los primeros pasos de Macron se encaminan a dos reformas muy esperadas por los mercados en la medida en que podrían mejorar la competitividad de la economía francesa. Por un lado, una reforma laboral –que Barclays pronostica que se tramitará por una vía acelerada y entrará en vigor en septiembre– destinada a aumentar la flexibilidad. “El resultado da a Macron una legitimidad y una credibilidad para las negociaciones con los sindicatos”, dice Philippe Waechter, economista jefe de Natixis AM.

Por otro lado, promete una rebaja de Sociedades del 33% actual al 25%. Estas dos medidas impulsarían los beneficios de las empresas galas un 10%, según Vincent Durel, gestor de renta variable francesa en Fidelity.

En una Bolsa como la francesa donde juegan un papel especialmente relevante las compañías exportadoras, el impacto de estas medidas se centrará en las que atienden la demanda interna, advierten Axa y Allianz Global Investors. “Las empresas de pequeña y mediana capitalización, más orientadas al mercado doméstico, saldrán más favorecidas del mayor clima de confianza y la rebaja de impuestos”, dice Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank. En este sentido, Lola Jaquotot, gestora de renta variable europea en Gesconsult, pone el acento en el efecto dinamizador sobre el consumo que puedan tener los incentivos fiscales sobre el IRPF. Ello repercutirá en algunos valores de su cartera como Bic, Sarvencia, Oeneo o Korian.

El equipo de Gesconsult destaca también la apuesta de Macron por las energías renovables, que puede favorecer a Vestas o Engy. Unas políticas que servirán también de acicate al sector del automóvil en su transición hacia el coche eléctrico y a grandes compañías francesas como Renault o Michelin.

La mejora del riesgo país, tras reducirse las posibilidades de victoria del populismo, alimenta las esperanzas de que la banca de beneficiarse de la rebaja fiscal. “El sector celebra unos resultados que alejan la ruptura del euro”, afirma López-Gálvez.

Al tiempo, Macron prevé ejecutar un plan de inversiones de 50.000 millones en cinco años dedicado fundamentalmente a las infraestructuras. Esto animará a los inversores a apostar por las constructoras y la energía. “El mercado se animará por la certeza que trae este resultado”, explica Francis Ellison, gestor de renta variable de Columbia Threadneedle.

Privatizaciones, el mayor obstáculo
  • Participadas. El Estado francés cuenta con una cartera de unos 80.000 millones de euros en participaciones de diversas empresas públicas. El plan de Macron es deshacerse de ellas mediante colocaciones en Bolsa, lo que constituye “el principal obstáculo” de esta nueva era en Francia para el desempeño de las Bolsas. Entre ellas destacan grupos estratégicos como Orange –donde el Estado retiene el 23%–, Peugeot (13%), Air France (16%) o Airbus (11%).
  • Fusiones. La venta del 23% que posee el Estado francés de Orange podría facilitar la consolidación del sector de las telecomunicaciones en Europa. “Si Macron decide recortar o vender la participación, se podría asistir a nuevos movimientos de concentración”, afirma Vicent Durel, de Fidelity.
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