El auto viejo, el peor cliente de los talleres

El auto viejo, el peor cliente de los talleres

Se repara poco y cuando se lleva es por lo imprescindible y más barato

El sector no despegará hasta que el parque se rejuvenezca

Conforme envejecemos, las personas vamos más seguido al médico. Los coches no siguen la misma lógica. O más bien sus propietarios. Los automóviles viejos son los que menos visitan al mecánico y cuando acuden se limitan a lo imprescindible. Esto es un problema tremendo para los talleres, porque se trata de arreglos mucho menos rentables que los de un vehículo nuevo.

Por eso, aunque el sector de las reparaciones ha empezado a recuperarse tímidamente de varios años de caídas (el año pasado creció un 1,4%), esta tendencia no se consolidará hasta que el parque español, que roza los 12 años de antigüedad media, se rejuvenezca.

“Las ventas de coches nuevos han aumentado, pero debido a que no hay un plan de achatarramiento, el parque crece y envejece a la vez”, advierte José Luis Gata, responsable de mercado de posventa de Solera (antigua Audatex), proveedora de software para aseguradoras y talleres.

Aunque sería lo ideal, las bajas de vehículos antiguos rara vez van en proporción con las ventas de nuevos. El año pasado se matricularon 1,1 millones de turismos y se dieron de baja 684.564, según las estadísticas de Tráfico. Es decir, que por cada diez coches nuevos se retiraron del mercado seis.

Es un síntoma del estado de la economía: en una situación de bonanza, lo normal es que uno compre un coche nuevo y el antiguo lo lleve al desguace. En una de crisis o ingresos bajos, lo usual es que el destino del coche viejo sea el mercado de segunda mano.

Esto da lugar también a diferencias entre el taller oficial y el independiente. Como el primero es más dependiente de los coches jóvenes, sus ingresos se están recuperando más rápido que los de sus competidores multimarca, que viven principalmente de los coches viejos.

Las cifras

57% del parque vehicular son coches de más de 10 años de antigüedad y suponen el 31% de las reparaciones, según Solera.

600 euros es el importe del 56% de las reparaciones. Estos pequeños arreglos representan el 20% de la facturación del sector.

25.000 kilómetros al año recorre de media un auto de hasta cinco años. En cambio, hace la mitad cuando pasa de diez.

“El cliente es muy leal al concesionario hasta los seis o siete años. De ahí en adelante busca el canal independiente. Esto ocurre también porque pasado ese tiempo, lo usual es que el vehículo pase a un segundo propietario, cuyo poder adquisitivo es menor”, explica Gata.

El experto sostiene que para que la facturación de la posventa despegue de verdad hace falta que los vehículos hagan más kilómetros, ya que existe una relación directa entre estos y la demanda de reparaciones y mantenimiento. Si el coche está parado no se desgasta y, por tanto, no necesita pasar por el taller. En cambio, si la economía se reactiva, la gente tiene trabajo y mueve el coche, el vehículo estará más expuesto a golpes y averías.

De ahí también que los autos de uno a cinco años de antigüedad sean los más rentables para los mecánicos: recorren unos 23.000 km al año frente a los 3.000 de uno de 15. “El mantenimiento preventivo obliga a pasar por el taller cada 20.000 km. Si hace 3.000, el cliente va cuando lo cree conveniente, no cuando la lucecita del salpicadero le avisa de que tiene que cambiar el aceite o pasar la revisión”, afirma.

Las estadísticas del buscador online de talleres Autingo confirman la tendencia. El volumen de solicitudes de presupuesto que recibe para coches matriculados entre 2011 y 2017 es cinco veces menor que el de registrados entre 2005 y 2007. El importe medio de los arreglos intermediados por la web varía entre los 300 y 350 euros.

Este dato coincide con otro de Solera: el 56% de las reparaciones son de menos de 600 euros y representan el 20% de la facturación del sector. Las reparaciones más habituales son las menos relevantes en la cuenta final. En cambio, las que se sitúan por encima de los 3.000 euros son casi inexistentes, pero las pocas que hay dejan una cuarta parte de los ingresos totales.

El amortiguador no aguanta más

Señales de reactivación. Autingo, web que permite buscar, comparar y reservar entre 30.000 talleres de toda España, ha notado que trabajos que antes se postergaban lo máximo posible, sobre todo el cambio de amortiguadores, se han incrementado en los últimos meses, señal de que el mercado empieza a recuperarse.

Capacidad ociosa. Sin embargo, la tasa de desocupación (la capacidad instalada ociosa) se sitúa todavía entre el 30% y 40%. “No tenemos problema en encontrar mecánicos disponibles, si bien es un trabajo muy estacional”, comenta Diego Renedo, director de Autingo. “En junio y julio cuesta un par de días encontrar un hueco, pero en agosto es muy fácil”, precisa.

Digitalización. Para José Luis Gata, de Solera, si el sector quiere recuperar la rentabilidad tiene que digitalizar sus procesos, empezando por el mismo contacto con el cliente. “Los talleres oficiales tienen el aval de las marcas y van un paso por delante en el uso de la tecnología y las redes sociales, pero los independientes deben hacer lo mismo si quieren sobrevivir”, afirma.

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