Un banco de pruebas de la movilidad del futuro

El Shell Eco-marathon es uno de los más prestigiosos desafíos de ingeniería energética

Algunos de los coches participantes del Shell Eco-marathon 2017 se preparan para tomar la salida.
Algunos de los coches participantes del Shell Eco-marathon 2017 se preparan para tomar la salida.

Empezó como una apuesta, allá por 1939, entre dos empleados de Shell Oil Company en EE UU para ver quién recorría más kilómetros con la misma cantidad de combustible. Hoy, la Shell Eco-marathon es uno de los más prestigiosos desafíos de ingeniería energética a nivel mundial, un verdadero banco de pruebas sobre la energía y la movilidad.

Londres ha acogido, por segundo año consecutivo, esta competición donde estudiantes universitarios, de secundaria y de formación profesional han probado los vehículos eficientes que han diseñado y construido en un circuito urbano, dentro del Queen Elizabeth Olympic Park. La competición se desarrolló en el marco del Make the Future Live, un festival de cuatro días de duración en el que se muestran ideas innovadoras y soluciones propuestas por Shell a los retos energéticos.

En esta 32ª edición de la Shell Eco-marathon participaron 171 equipos de 29 países europeos. Tres equipos españoles se subieron al top 10 de distintas categorías, de los 14 equipos que participaron en la competición. El ECO-Dimoni, del I. E. S. Cotes Baixes de Alcoy (Alicante), quedó segundo en la división de prototipos que funcionan con batería eléctrica tras alcanzar los 729 km/kWh. El equipo de la Universidad Miguel Hernández de Elche (Equip UMH) obtuvo la sexta posición entre los 36 equipos que competían con prototipos impulsados por etanol, recorriendo una distancia de 1.292 km/l.

Un tercer equipo español, el I. E. S. Alto Nalón de Asturias, logró situarse en el top 10 de su categoría, la de prototipos diésel, donde alcanzó los 175 km/l. Los estudiantes asturianos utilizaron una técnica innovadora desarrollada por Shell, el GTL (gas to liquid), que utiliza gas natural para crear combustibles y lubricantes.

La competición no es de velocidad, sino de kilometraje. Durante varios días, los equipos hacen tantos intentos como sea posible para viajar lo más lejos con el equivalente de un litro de combustible. Los coches realizan un número fijo de vueltas alrededor del circuito a una velocidad establecida. Posteriormente, los organizadores calculan su eficiencia energética y designan un ganador en cada clase y para cada fuente de energía.

La presidenta de Shell en España, Natalia Latorre, destacó que “la celebración de la Shell Eco-marathon ha puesto de manifiesto la capacidad de esfuerzo y creatividad de los jóvenes españoles”. Para Latorre, la experiencia “muestra no solo la apuesta de Shell por fomentar la eficiencia energética, sino la profesionalidad de los equipos españoles que año tras año destacan en el diseño y fabricación de vehículos sostenibles a través de las nuevas tecnologías”.

Otro de los objetivos de la competición es animar a la gente joven para que lleguen a ser científicos o ingenieros en un futuro. El reto exige innovación en la resolución de problemas, creatividad y colaboración, señalan desde la organización del evento.

Shell Eco-marathon es una iniciativa mundial que cada año cuenta con eventos en Asia, Europa y Estados Unidos.

Ingeniería y eficiencia energética

La competición se divide en dos categorías y, a su vez, por tipos de energía.

Prototipos. Se centra en la máxima eficiencia, mientras que la comodidad de los pasajeros es un aspecto secundario

Concepto Urbano. En esta categoría se fomentan diseños más prácticos.

Combustión. Los combustibles de motores de combustión interna incluyen gasolina, diésel, combustible líquido a partir de gas natural y etanol.

Movilidad eléctrica. Los vehículos están alimentados tanto por pilas de hidrógeno como por pilas de litio.

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