Pallete ante la junta de Telefónica: examen al dividendo

Retribución al inversor, reducción de la deuda y evolución de los negocios centran el mayor evento con los accionistas

José María Álvarez-Pallete, en la junta de accionistas de Telefónica del pasado año.
José María Álvarez-Pallete, en la junta de accionistas de Telefónica del pasado año.

Día importante para José María Álvarez-Pallete. El presidente de Telefónica se presenta hoy ante la junta de accionistas para hacer balance de 2016, el primer año en el que ha estado al frente del grupo. El dividendo, la acción, la deuda y el estado de los negocios, especialmente en España y Brasil, dominan el escenario.

No es para menos. Tras los reiterados compromisos lanzados por su antecesor, César Alierta, para el mantenimiento del dividendo, el consejo de la compañía se vio obligado a rebajar esta remuneración en octubre. Pasó de 0,75 euros anuales por acción, en efectivo y a través de scrip, a 0,40 euros por título en 2017, todo en efectivo.

Fue una difícil decisión, según las palabras de Pallete, encaminada a fortalecer el balance y facilitar la reducción de deuda por la vía orgánica. El directivo defendió que este cambio permite seguir remunerando a los más de 1,3 millones de accionistas con una rentabilidad por dividendo en línea con el mercado y un pay-out sostenible. La retribución al inversor es un ámbito de pugna entre las grandes operadoras. De hecho, grupos como Vodafone y Orange han presumido de sus últimos aumentos del dividendo.

Otra de las decisiones de Pallete ha sido paralizar la recompra de acciones. La última adquisición de títulos tuvo lugar en julio de 2016. Según la última comunicación remitida a la CNMV, Telefónica tiene en autocartera un 2,80% del capital.

Otra cuestión de relevancia es la reducción de deuda. Pocas semanas después de llegar al cargo, en la primavera de 2016, Pallete se encontró con una grave situación sobrevenida: Bruselas decidió bloquear la venta de O2, filial británica de Telefónica, a Hutchison. Una transacción con la que el grupo tenía previsto captar más de 13.000 millones de euros, que iban a ser destinados a reducir deuda. Y todo, pocos días antes del referéndum del brexit.

Telefónica pasó al plan B. Vendió otra participación en China Unicom, el canal argentino Telefe y trató de colocar en Bolsa parte del capital de Telxius, su división de infraestructuras. La OPV tuvo que ser cancelada en septiembre por la baja demanda por parte de los inversores que llevaba el precio por debajo de las estimaciones de Telefónica. La teleco pasó a buscar un socio. Y lo encontró. A final de febrero, Telefónica cerró un acuerdo para vender un 40% de Telxius a KKR por 1.275 millones de euros, dentro del rango de precios de la OPV.

Los accionistas pueden plantear cuestiones sobre próximos movimientos. En el mercado se apunta a una posible colocación de parte del capital de O2. La operadora, de hecho, ha buscado bancos asesores y ha establecido una dirección en la filial con un perfil financiero. Si hay una estabilización de los mercados antes de final de año, Telefónica podría seguir adelante con esta OPV. No obstante, hay otras opciones con O2: vender una parte del capital como sucedió en Telxius o bien intentar una fusión con alguna compañía de banda ancha.

Más allá de O2, el mercado contempla una posible venta de parte del capital de la filial mexicana, además de otras participaciones como las que la compañía mantiene en BBVA o China Unicom.

Al margen de posibles desinversiones, Telefónica volvió en 2016, por primera vez en siete años, a elevar la generación de flujo de caja libre. Una magnitud que aumentó un 24% hasta 4.400 millones de euros. Pallete ha recordado en alguna ocasión que el pico de inversión ya ha pasado, con lo que el grupo está en disposición de reducir deuda por la vía orgánica.

La firma cerró marzo con una deuda de 48.766 millones y un ratio de apalancamiento de 2,91 veces el ebitda. En el mercado hay estimaciones favorables al grupo. En un informe reciente, Santander indicó que Telefónica reducirá su ratio de apalancamiento a 2,37 veces el ebitda en 2019 con la mejora de la generación de caja.

Pallete defenderá también el cumplimiento de objetivos en 2016, con un aumento del 1,3% de los ingresos y del 4,7% del ebitda, gracias a la expansión en negocios como los datos móviles y la fibra óptica.

En el primer trimestre de 2017 la tendencia de crecimiento se mantuvo. Eso sí, con algunas sacudidas. Brasil volvió a ser el primer mercado en aportación de ingresos, gracias al crecimiento orgánico y a la apreciación del real frente al euro. En sentido contrario, España decepcionó en sus resultados, provocando un duro castigo en las bolsas. De todas formas, la empresa confirmó sus objetivos para 2017.

Telefónica mantiene la confianza de las Bolsas, pese a la citada rebaja del dividendo. Sus acciones acumulan una revalorización superior al 14% desde principios de año, recuperando la cota de los 10 euros. Desde el 2 de diciembre, cuando los títulos cayeron hasta 7,50 euros tras la tormenta generada por la decisión de Moody’s de rebajar el rating de la teleco, la revalorización es del 34%. En el mercado hay apuestas sobre el potencial de revalorización. El precio objetivo medio de los analistas que siguen Telefónica, según el ranking de Reuters, está por encima de 10,50 euros. Hay analistas que valoran la acción por encima de 12 y 13 euros, aunque otros sitúan su precio objetivo por debajo de los 10 y los nueve euros.

El propio Pallete ha salido en defensa de la acción. Entre noviembre y diciembre adquirió más de 655.000 títulos, con un desembolso superior a 5,5 millones de euros. El directivo afirmó a final de febrero que había comprometido su patrimonio personal en la empresa.

Además, la teleco sigue con acceso a los mercados de deuda. En el primer trimestre, captó financiación por 6.106 millones de euros, con emisiones de bonos en euros, reales, pesos chilenos y dólares. En abril, contaba con una posición de liquidez de 27.100 millones, récord histórico. Además, el coste efectivo de la deuda bajó hasta el 3,48%, mínimo histórico.

Otro de los puntos fuertes que Pallete va a destacar en la junta es el proceso de digitalización de la empresa con la entrada en nuevos negocios. La estrella va a ser la cuarta plataforma, bautizada como Aura, con la que Telefónica quiere cambiar la relación con el cliente.

En el ámbito corporativo, la junta ratificará los nombramientos como nuevos consejeros de Carmen García de Andrés y Francisco Riberas, presidente de Gestamp. Han dicho adiós Gonzalo Hinojosa, Pablo Isla y el ex presidente, César Alierta, que no ocupará en la junta un puesto de consejero por primer vez desde 1997. El consejo, que ha reducido su tamaño a 17 miembros, es ya más afín a Pallete tanto con las citadas incorporaciones, como las que se produjeron en 2016 (Peter Loscher, Sabina Fluxá, Ignacio Cirac y Javier Echenique). Una nueva etapa para el grupo.

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