Banco Popular
Emilio Saracho, expresidente de Banco Popular.

Preguntas, respuestas y varias dudas sobre la resolución y posterior ‘venta’ de Popular

La horquilla de valor económico de -2.000 a -8.200 millones de euros es provisional

El otro banco interesado en la puja fue BBVA

Lo novedoso del procedimiento utilizado por el BCE para cauterizar y cerrar el enorme riesgo que comportaba para la estabilidad del sistema financiero español la crisis de Popular deja abiertas muchas preguntas, algunas con respuestas y otras muchas sin ellas. Hay poca luz sobre el sistema y la concatenación de hechos y decisiones adoptadas durante las últimas semanas por el mecanismo europeo de rescate y por el FROB para resolver el banco y venderle el negocio finalmente al Santander.

¿Quién ha valorado, y con qué criterios, Popular?

“Un experto independiente”. Podría ser un auditor o un banco de negocios, pero por normativa permanece en el anonimato. En paralelo, ayer nadie dio cuenta de los criterios que había seguido para determinar el valor negativo del Popular.

¿Por qué se llega a un valor negativo de entre 2.000 y 8.200 millones?

Es un valor de mercado, no es un valor contable. Técnicamente, responde al precio que un tercero estaría dispuesto a pagar por el Popular. La diferencia tan enorme entre los 2.000 y los 8.000 millones negativos citados nadie la ha explicado por el momento.

¿Por qué se adopta para el rescate el escenario más extremo? ¿Tiene algo que ver que el banco contará con algo más de 8.000 millones de activo en su balance para que las cifras coincidan casi al céntimo y el valor residual del banco sea un euro?

Nadie lo ha explicado tampoco, al menos todavía. Si se hubiera adoptado el escenario menos extremo o una banda intermedia entre las dos cifras de valor de mercado ofrecidas por el experto independiente, los accionistas o los dueños de híbridos podrían hacer recuperado algo, al menos sobre el papel

¿Esta valoración es la definitiva? ¿Los accionistas del Popular han de darse por enterados y asumir sin mayores explicaciones que su banco valía entre -2.000 y -8.200 millones, cuando estaba cotizando, después de gran castigo de las últimas sesiones, en torno a los 1.300 millones de euros?

Ni es la valoración definitiva, ni ha de coincidir necesariamente con la contable. Según ha podido saber CincoDías esos 8.200 millones de euros máximos en negativo es una valoración provisional que ahora, una vez sin los rigores de la urgencia , podrá ser revisada al alza o a la baja.

¿A la vista de esta valoración, podría existir causa probable para que ahora se desencadenarán toda una batería de demandas a la vista de que el auditor del Popular ni el consejo de administración advirtieron de nada parecido en la reformulación de cuentas del primer trimestre?

Medios cercanos a auditoras aseguran que la auditoría mira fundamentalmente al pasado (refleja el patrimonio contable en una fecha determinada y utiliza para ello los criterios contables de empresa en funcionamiento), mientras que una valoración mira fundamentalmente al futuro y utiliza criterios diferentes. El valor de mercado puede fluctuar de forma muy brusca según las noticias que se conozcan en cada momento, las expectativas de los inversores... Así, la mayoría de los bancos ha cotizado hasta hace pocos meses por debajo de su valor en libros; en otras épocas ha ocurrido justo lo contrario. En la banca española, solo Bankinter cotiza claramente por encima de su valor en libros.

Fue el 3 de junio cuando se acordó que el FROB pusiera en marcha un proceso de venta de la entidad. ¿Esa decisión debió haber sido comunicada a la CNMV?

Las opiniones de los expertos consultados discrepan. Sin embargo, la norma parece estar del lado de la discreción, ya que por normativa de la ley que está en vigor desde enero de 2016, en la que se establece el protocolo de recuperación y resolución de entidades financieras, existe el “deber de secreto” durante el proceso. Todo el proceso es confidencial. Así, a pesar de que a partir de ese día se inició una prospección del interés y de las posibilidades reales existentes que había de vender el Popular y por definición había información relevante en el mercado, no se produjo esa información a la CNMV.

¿Ha actuado bien la CNMV?

El supervisor no descarta medidas si detecta información financiera incorrecta o abuso de mercado: manipulación de precios o uso de información privilegiada. La CNMV prefirió dejar que Popular cotizara y que los accionistas pudieran vender a suspender al banco de negociación.

¿Hubo más ofertas en un “proceso competitivo”?

Fuentes financieras aseguran que fueron informadas las entidades con músculo suficiente para hacerse con Popular. La otra puja fue de BBVA, según fuentes consultadas conocedoras del proceso, pero el banco que preside Francisco González exigió una limpieza aún mayor del balance, llevando el rescate interno (bail in) más allá de la deuda subordinada. Bankia no puede comprar hasta el 1 de julio por restricciones de Bruselas. 

Normas
Entra en EL PAÍS