La UE impulsa la creación de un mercado alternativo a la ‘City’

Bruselas acelera las reformas legales de los servicios financieros

La industria apuesta por una relocalización en varias capitales europeas

brexit
Una persona sostiene varias monedas de euro. EFE/Archivo

Las elecciones de pasado mañana en Reino Unido supondrán el pistoletazo de salida para la negociación del brexit, que Bruselas y Londres esperan poner en marcha el próximo 19 de junio y rematarlas antes de marzo de 2019.

 En el mismo plazo, la UE se ha propuesto establecer un mercado europeo de capitales con capacidad para asumir los servicios que presta la City de Londres, que en estos momentos ejerce como principal centro financiero de la zona euro. El tiempo apremia y la UE ha pisado el acelerador para dotarse cuanto antes de un mercado alternativo.

Las prisas son evidentes y permitieron la semana pasada desatascar la nueva normativa sobre titulización, un acuerdo que, según la Comisión Europea, podría liberar hasta 150.000 millones de euros en capital adicional para la financiación de las empresas europeas.

La semana pasada también se pactó, tras una rápida tramitación, el nuevo reglamento sobre capital riesgo, que ampliará el número de gestores que pueden participar en ese mercado y el tipo de compañías que pueden optar a ese nuevo canal de financiación.

En total, la UE ha aprobado ya casi dos tercios de las 33 reformas legales necesarias para crear la Unión de Mercados de Capital. El vicepresidente de la CE, Valdis Dombrovskis, tiene previsto hoy hacer balance ante el Parlamento Europeo de los avances en una unión que se puso en marcha en septiembre de 2015.

El objetivo inicial, curiosamente, era satisfacer en gran parte las demandas de Reino Unido, país muy interesado en desarrollar un mercado en el que mantiene un liderazgo mundial. Pero el proyecto ha adquirido una dimensión política mucho más trascendental tras la decisión de Londres de abandonar al Unión Europea.

Más allá de la carrera de algunas ciudades, como París, Fráncfort o Ámsterdam, por atraer inversiones procedentes de Londres, la estrategia de la Comisión Europea pasa por una integración que permita a la zona euro generar un mercado alternativo, con un volumen y liquidez que plante cara a la City londinense.

“Sin Reino Unido, los mercados de valores de la UE suponen alrededor del 15% de la capitalización bursátil mundial”, señaló recientemente Dombrovskis. Ese porcentaje triplica a la Bolsa de Londres, cuya capitalización bursátil ronda el 5% de la mundial.

 

Pero la zona euro no aprovecha todo su potencial porque, en gran parte, los mercados bursátiles y financieros se encuentran fragmentados, una demarcación nacional que incluso se ha acentuado a raíz de la crisis financiera de 2008.

“Necesitamos combinar nuestros esfuerzos para fortalecernos en lugar de dividirnos en 27 mercados nacionales”, insiste Dombrovskis.

Después de la victoria del brexit en el referéndum de junio de 2016, Dombrovskis asumió la responsabilidad política de la Unión de Mercados de Capital, atribuida hasta entonces al comisario británico Jonathan Hill. El comisario, enviado a Bruselas por el Gobierno de David Cameron, dimitió poco después de que el primer ministro renunciase tras perder el referéndum.

Con Dombrovskis al mando, la Unión de Mercados de Capital ha pasado a convertirse en un proyecto eminentemente destinado a la zona euro y enfocado a crear una base lo más amplia posible de clientes, servicios y financiación.

Fuentes del sector financiero señalan que la consecución de esa meta no pasa necesariamente por el traslado de gran parte de la City londinense a una sola ciudad europea.

Esas fuentes apuestan por la emergencia de varios centros financieros dentro de la zona euro, cada uno de ellos especializado en uno o varios tramos del mercado.

El objetivo de la CE es completar en 2019 todas las reformas legales necesarias para que entidades financieras, aseguradoras, fondos y brókeres puedan explorar todo el mercado europeo desde el lugar que consideren más adecuado, sin necesidad de depender de la City. Si el calendario se cumple, el remate la Unión de Mercados de Capital coincidirá con la consumación del brexit que arranca dentro de dos semanas.

Más flexibilidad
  • El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi. EFEStephanie Lecocq
    La ofensiva de Bruselas para potenciar los servicios financieros en la zona euro pasa por una simplificación de la normativa y una relajación de algunos de los requisitos introducidos durante la crisis. Pero la CE estudia también exigir la domiciliación de ciertos servicios financieros en territorio europeo, lo que pondría en peligro la presencia del lucrativo negocio de las cámaras de compensación y liquidación en la City londinense. El Banco Central Europeo, presidido por Mario Draghi, ya intentó sin éxito relocalizar en la zona euro las cámaras de compensación. Tras el 'brexit', podría salirse con la suya.
  • Vista general del parqué de Fráncfort (Alemania). EFEArchivo
    Las reformas se suceden a ritmo vertiginoso para los estándares de Bruselas. En diciembre de 2016, se relajó la normativa sobre información al inversor, para facilitar las salida a Bolsa. En mayo de 2017, la CE propuso relajar el control sobre los derivados, producto temido a raíz de la crisis. La semana pasada se relajaron las normas sobre capital riesgo y titulización.
  • El vicepresidente de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis. REUTERSEric VidalCODE: X02996
    El vicepresidente de la CE, Valdis Dombrovskis, también está revisando la estructura de supervisión, que afectará a la Autoridad Bancaria Europa, con sede en Londres. Tras el brexit podría fusionarse con las agencias de Fráncfort o París.
Normas