Banco Popular
Emilio Saracho, presidente de Popular Pablo Monge

Popular: El pánico vuelve y el banco pierde 1.000 millones de capitalización en tres días

Las acciones retroceden más de un 17,4%

El banco es actualmente la empresa con menor valor del Ibex 35

Parecía que la calma regresaba a Popular, pero ha sido momentánea. La entidad, que ayer se dejó un 17,9%, vuelve a los números rojos. Las acciones de la entidad ceden un 17,4% y marcan un nuevo mínimo histórico. Los caídas han llegado a alcanzar el 23% a lo largo de la sesión. Con la de hoy, el banco encadena seis sesiones consecutivas de caídas y en apenas tres días la entidad se ha desplomado un 35,4%. En la semana las caídas se amplían hasta el 38,2%.

La entidad ha perdido los 2.000 millones de capitalización bursátil y se convierte en la cotizada del Ibex que menos vale. En los últimos tres días el banco presidido por Emilio Saracho se ha dejado en Bolsa 1.000 millones de euros. Una jornada más los títulos de la entidad vuelven a ser los más negociados. En concreto, los inversores han movido hoy 104 millones que trasladado a acciones supone 228 millones de títulos.

La crisis en la entidad ha acaparado la atención este viernes en la rueda de prensa que sigue al Consejo de Ministros. El Gobierno llamó a la calma y pidió tranquilidad a la vez que apuntaba a la venta o a la cada vez más difícil ampliación de capital como las soluciones a los problemas del banco. 

"El banco pasó los test de estrés, está en proceso de venta o ampliación de capital, nada más. Tranquilidad absoluta, vamos a esperar a los acontecimientos", afirmó el portavoz del Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo. "Gracias a las reformas, España tiene un sistema financiero sólido, de los más sólidos de Europa", recalcó.

BANCO POPULAR 0,32 -6,21%

El Gobierno ha aprovechado para descartar un rescate a la entidad, idea con la que se ha llegado a especular a lo largo de la semana y más después de que el miércoles el presidente del Consejo Único de Resolución (SRB), Elke Köning emitiera una “alerta temprana” sobre el banco. Esto se traduce en una vigilancia cercana a la entidad ante un eventual rescate si finalmente no consigue comprador.

La entidad tenía como margen el 10 de junio para recibir ofertas vinculantes, pero ha decido ampliar el plazo a todos el mes, algo que ha llevado a muchos a descontar que el banco no consigue despertar el interés de sus rivales. Aunque los expertos señalan el atractivo que representa el negocio de la entidad, que tiene como pilar su orientación al sector de las pymes, el gran problema es la dificultad de valorar con exactitud el balance. Los cálculos de la entidad elevan hasta los 36.000 millones los activos improductivos.

Los cocos de la entidad también están en caída libre y ayer marcaron un nuevo mínimo ante los temores del mercado a que se conviertan en acciones. Si finalmente se produjera un rescate, los primeros en pagar la factura serían los accionistas, seguido de los propietarios de los cocos (instrumento de capital híbrido diseñado para absorber las pérdidas de una entidad cuando el capital del banco cae por debajo de un determinado nivel), los propietarios de deuda subordinada, deuda sénior y en último lugar los depositantes. Eso sí, los depósitos inferiores a 100.000 euros por cuenta y cliente no corren riesgo pues están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos.

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