Guindos alerta del "empobrecimiento" de una Cataluña independiente

Vincula el secesionismo con el populismo en el resto de Europa

Puigdemont niega perjuicios económicos del ‘procés’

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont saluda al ministro de Economía, Industria y Competitividad del Gobierno, Luis de Guindos, en presencia del presidente del PPC, Xavier Garcia Albiol.
El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont saluda al ministro de Economía, Industria y Competitividad del Gobierno, Luis de Guindos, en presencia del presidente del PPC, Xavier Garcia Albiol. EFE

¿Será la independencia de Cataluña el maná que cure todas las tribulaciones económicas del futuro o un camino directo hacia el desastre? Tratar de resolver esta cuestión centró buena parte de la primera jornada de la XXXIII Reunión del Círculo de Economía de Sitges (Barcelona).

El ministro de Economía español, Luis de Guindos, lo tuvo claro. El proceso de secesión provocará el “empobrecimiento” de la sociedad catalana fuera de España, avisó Guindos. Y vinculó la situación y sus consecuencias sobre la economía con el de otros procesos populistas europeos como el brexit. Una situación de la que disintió el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, que negó que el auge del independentismo “espante” empresas de Cataluña.

“Fuera de España nadie da ninguna posibilidad a la independencia”, aseguró el ministro español. Uno de esos obstáculos que se encontrará la desconexión catalana será la posición del Estado español. Según Luis Guindos, no se permitirá que ocurra por las consecuencias negativas para la sociedad catalana.

La razón que esgrimió el responsable económico de Rajoy para aventurar cómo sería una Cataluña fuera de España está la comparación con otros fenómenos fuera de las fronteras patrias. En concreto, con procesos populistas como el brexit y el crecimiento de la ultraderecha en Francia o Alemania.

En la visión de Guindos, estos fenómenos se basan en compartir dos características: la identificación de un enemigo exterior que justifica todos los problemas actuales y la defensa de soluciones simplistas a ellas. Pero, en el caso de que el Estado español no pudiese impedir la huida de Cataluña, Guindos vaticinó un futuro negro. “Se traduciría en un alto grado de incertidumbre para los ahorradores y los inversores. Algo que tendría un gran impacto en la sociedad catalana”, adelantó.

El camino del que se desvinculará Cataluña si se independiza es especialmente positivo para el ministro. Describió un marco en el que Europa crecerá por encima del 2% y creará empleo. Algo a lo que no será ajena España. Guindos reiteró su proyección de que la economía nacional crecerá este año por encima del 3%. Y en este ritmo tomará especial protagonismo la exportación, que generó 31.000 millones en los últimos 12 meses. “Es un cambio del modelo productivo”, comentó, al tiempo que avisó a Cataluña y a Reino Unido del riesgo de salir del camino común

España frente a la UE

Unión monetaria. Guindos explicó que España reclamará avances en la unión bancaria europea. Las peticiones se centran fundamentalmente en un fondo de depósitos único y una unión del mercado de capitales.
u Unión fiscal. El ministro español reclamó un seguro de desempleo europeo. Al tiempo, propuso la creación de instrumentos para desarrollar una política fiscal consolidada.

Unión económica. Guindos planteó un avance en este ámbito similar al que ha experimentado la unión en el área fiscal. En concreto, propuso dotar a la UE de un instrumento para implementar reformas que generen más competitividad en los países rezagados. Una fórmula para evitar rescates como el de Grecia o Portugal.


Un aliado a estas tesis de Guindos fue Juan José Brugera, presidente del Círculo de Economía. Avisó de la preocupación sobre si la independencia de Cataluña pudiese poner en solfa las cifras que avalan las recuperaciones económicas española y catalana. Por ello, llamó a resucitar “el espíritu de los Juegos Olímpicos” para llamar a la coordinación de las instituciones autonómicas y nacionales para conseguir inversiones. Entre ellas, la llegada de la Agencia Europea del Medicamento a Barcelona.

Enfrente estuvo el presidente de la Generalitat catalana. Puigdemont negó un impacto negativo del proceso soberanista sobre la economía de la región. “En el centro del procés es cuando se han registrado unos indicadores económicos más positivos”, sostuvo. Pero también puso el acento en la necesidad de que el recuperado crecimiento económico se acompañe de una “economía más inclusiva y humana”.

Así, reclamó al Gobierno un alza en el salario mínimo en España por encontrarse por debajo de la media de los países del entorno. También pidió una reforma en el sistema de tributación de las empresas que favorezca a las compañías. Y un modelo laboral flexible que se combine con un impulso a la formación dual (que permita trabajar y estudiar al mismo tiempo) y una promoción de los programas de formación de los trabajadores no cualificados para incorporarlos a la era digital.

Puigdemont: "El tiempo de dialogar en el Congreso ha pasado"

Lo único en lo que han estado de acuerdo el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y presidente del Circulo de Economía, Juan José Bruguera, han estado de acuerdo ha sido en que la solución al problema catalán ha de ser política. Puigdemont ha reiterado este jueves su rechazo a la propuesta del Gobierno para debatir en el Congreso la propuesta de referéndum de independencia de Cataluña porque "ya ha pasado". Ha respondido en la conferencia inaugural de la XXXIIII Reunión del Circulo de Economía en Sitges a la petición del responsable de esta institución que le ha instado a acudir al Parlamento para recuperar "el espíritu de los Juegos Olímpicos" y hacer que el procés no comprometa la recuperación económica.

"La invitación al Congreso es un falso amigo", ha asegurado el president. En su opinión, el origen del problema está en que una mayoría de los diputados no reconoce el derecho del pueblo catalán por decidir sobre su futuro. "Si lo hiciesen, nos habría problema en ponernos de acuerdo. Como no es así, solo obtendremos un veto", ha dicho. Ha justificado también su negativa en recuerdo al proceso de ratificación del Estatut de Cataluña, que después fue rechazado por el Tribunal Constitucional: "Todas las veces que lo hemos intentado, no nos han hecho caso".

Con respecto a los perjuicios que el proceso de independencia pueda acarrear sobre la recuperación económica, Puigdemont ha negado la mayor. "En el centro del procés es cuando se han registrado los mejores indicadores macroeconómicos. Es mentira que espante a las empresas" ha respondido a las cuestiones lanzadas por el presidente del Círculo de Economía. Sin embargo, y en relación al título de la reunión- Sociedad, Política y Economía en tiempos de Incertidumbre- ha reclamado un esfuerzo de las instituciones para no dejar atrás a las clases más desfavorecidas en la mejora económica.

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