Las grandes empresas se enchufan a fuentes solares y eólicas

Iberdrola suministrará eólica a Apple durante 20 años

CaixaBank y Bankia, entre las que apuestan por el 100% renovable

Parque eólico de Iberdrola para Amazon.
Parque eólico de Iberdrola para Amazon.

Luce el sol y sopla el viento sobre las grandes empresas mundiales. Cada vez son más las que apuestan por obtener toda la energía que necesitan de fuentes renovables. Y ahí están las eléctricas españolas para proveerla: es el caso de Iberdrola, que construirá un parque eólico para Apple.

Será en Montague (Oregón, EE UU), con una potencia de 200 megavatios, y entrará en funcionamiento en 2020, tras una inversión de 300 millones de dólares. El acuerdo es para los 20 años siguientes. Iberdrola desarrolla otros parques de viento en el país, como uno en Carolina del Norte para Amazon, que está a punto de ponerse en marcha, y otros en Oregón y el estado de Washington para Nike, que ya están a pleno rendimiento.

La fórmula es o bien crear un parque ad hoc para el cliente o bien dedicarle uno que ya esté funcionando. Se trata de acuerdos bilaterales Power Purchase Agreements (PPA), en los que el parque sigue siendo propiedad de la eléctrica, pero en los que se fija un precio para la energía para un periodo largo.

Casi todo el mundo asume que es el futuro. Hay entidades que no se preocupan tanto, pero también les hemos generado ahorros

Jorge González, director  de marketing de Gesternova

Al cliente le asegura estabilidad financiera y al proveedor, rentabilidad, explica Jorge González, director de marketing de la comercializadora Gesternova, que vende energía renovable a empresas como el bróker de seguros Willis o el Monasterio de Silos, “en la línea de la encíclica del Papa en pos de la sostenibilidad ambiental”.

La tendencia es general e incluye al sector público, pero son las grandes tecnológicas las que marcan el camino. La propia Apple, Facebook o Google forman parte del grupo RE100: 94 empresas que se han comprometido a usar el 100% de energía limpia.

Entre ellas hay dos españolas. Una es Bankia, que acaba de adjudicar su contrato a la comercializadora Nexus Energía desde este mes. Además, el banco tiene un sistema de captación de solar fotovoltaica en su sede de Valencia y este trimestre va a implantar otro similar en un edificio de Majadahonda, con el que esperan ahorrar “14.000 kWh/año, lo que equivale a evitar la emisión de 5,6 toneladas de CO2”, señala Francisco Javier Sánchez López, director de gestión logística de la entidad. La adhesión a la iniciativa se ha producido este año, pero, resalta el directivo, “Bankia lleva apostando por la adquisición de energía verde desde 2013”.

CaixaBank, miembro de RE100 desde el año pasado, aún no ha llegado al 100%, aunque pretende conseguirlo el año que viene. Por el momento, el 100% de la energía que se consume en sus servicios centrales y el 99,01% de la que se consume en los edificios y la red de oficinas de la entidad son de fuentes renovables.

La compañía apoya, asimismo, un proyecto en Perú para compensar las emisiones de dióxido de carbono derivadas de su actividad, luchando contra la deforestación amazónica y favoreciendo el desarrollo de los agricultores locales. En 2015 compensó 20.239 toneladas de CO2.

El crecimiento de la preocupación ambiental, además de por convencimiento, tiene que ver también con que las Administraciones públicas lo valoran en los pliegos de adjudicaciones, explica González, de Gesternova, quien además es presidente de la división de fotovoltaica de APPA (Asociación de Productores de Energías Renovables). “Casi todo el mundo asume que el futuro son las renovables. Hay empresas que no se preocupan tanto, pero también les hemos generado ahorro”.

En España no se usa la fórmula predominante en EstadosUnidos, como el parque de Iberdrola para Apple, “porque los mercados de futuros de energía no tienen liquidez a largo plazo y nadie se atreve a hacer contratos a más de dos años vista”, señala el experto.

Protagonistas

El mayor comprador corporativo, Google, lleva una década invirtiendo en energía solar y eólica y pretende llegar a su objetivo del 100% renovable este año (en 2014 estaba en el 37%). En 2015 compró 5,7 teravatios/hora.

Ikea y la aseguradora Swiss Re fundaron la iniciativa RE100 en 2014 y se han comprometido a alcanzar el 100% renovable en 2020. Entre los miembros hay empresas de todos los sectores, desde telecos y tecnológicas a minoristas y alimentación.

Y automotrices: BMW ha fijado 2020 para alcanzar los dos tercios de su gasto en energía limpia. GM lo fía más largo: 2050, aunque en este caso, para el total.

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