La Iglesia de Inglaterra bate a los gestores profesionales y logra una rentabilidad del 17% en 2016

Este vehículo tiene un patrimonio de 9.200 millones de euros

Invierte en acciones, compañías, inmuebles y bosques

La Reina Isabel II es la máxima autoridad de la Iglesia de Inglaterra.
La Reina Isabel II es la máxima autoridad de la Iglesia de Inglaterra.

Gestionar el dinero de los feligreses no está reñido con lograr excelentes rentabilidades. Y si no, que se lo pregunten a los responsables de administrar los recursos de la Iglesia de Inglaterra (la comunidad religiosa más grande de Reino Unido).

La Iglesia de Inglaterra, pese a ser la iglesia oficial del país y tener a la Reina de Inglaterra como su máxima autoridad, no recibe ningún tipo de fondo público. Así que se tiene que financiar con las aportaciones de los parroquianos y la administración del propio patrimonio.

Hoy, los Comisionados de la Iglesia que se encargan de gestionar sus activos han rendido cuentas, presentando unos resultados espectaculares. En un comunicado, explican que el fondo que gestionan ha logrado una rentabilidad en 2016 del 17,1%. Este rendimiento sitúa el vehículo como uno de los más rentables del mundo, aunque no es un fondo de inversión al uso, puesto que invierte en activos muy diversos.

El vehículo tiene un patrimonio de 7.900 millones de libras esterlinas (9.172 millones de euros), repartidas en inversiones en acciones (que rentaron un 33%), estrategias privadas de crédito (+ 33,1%), inversiones directas en empresas no cotizadas (+26%), participaciones en explotaciones de bosques madereros (24,3%) junto con inversiones en propiedades residenciales (+14%)".

“Nuestro objetivo es la inflación más cinco puntos porcentuales. En 2016, el retorno del fondo fue del 17,1% cuando la inflación más cinco puntos fue del 7,5%, por lo que estuvimos muy por delante”, declaró Andreas Whittam Smith, primer comisionado del vehículo inversor de la Iglesia de Inglaterra.

Esta iglesia anglicana ha obtenido una rentabilidad media anual del 9,6% en los últimos 30 años

De este modo, el fondo que gestiona los activos de la Iglesia de Inglaterra ha obtenido una rentabilidad media anual del 9,6% en los últimos 30 años. Desde el estallido de la crisis financiera en 2007 que acabaría desencadenando la Gran Recesión, el fondo ha logrado una rentabilidad media anual del 8,3%.

Los Comisionados de esta iglesia anglicana mantienen un perfil ético en sus planteamientos que impide al fondo realizar inversiones directas en empresas involucradas en la fabricación de armamento, así como relacionadas con el juego, el tabaco, la pornografía, las apuestas, la clonación de embriones humanos o la explotación de arenas bituminosas, mientras mantiene restricciones a las inversiones en empresas de bebidas alcohólicas.

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