Los infectólogos reclaman ser una especialidad médica

España y Bélgica están entre los pocos países de la UE que no reconocen esta rama médica

Los internistas sostienen que con un periodo de capacitación sería suficiente

José Miguel Cisneros, vicepresidente de la Seimc (izquierda), habla con Carlos Moreno, director general de Ordenación Profesional de Sanidad, ante la mirada de Rafael Cantón, presidente de la sociedad.
José Miguel Cisneros, vicepresidente de la Seimc (izquierda), habla con Carlos Moreno, director general de Ordenación Profesional de Sanidad, ante la mirada de Rafael Cantón, presidente de la sociedad. Cinco Días

Juan de Dios Colmenero, jefe del servicio de enfermedades infecciosas del Hospital Regional Universitario de Málaga, se jubiló esta semana tras 42 años de ejercicio profesional. Colmenero, quien en septiembre cumplirá 66 años, ayudó a crear el servicio, que empezó como una unidad de medicina interna en 1992 para tratar patologías relacionadas con la drogadicción o el VIH, que en ese momento alcanzaban proporciones monstruosas.

Ahora se retira con la preocupación de no saber quién lo sustituirá. Su puesto administrativo será ocupado por quien actualmente es el segundo al frente del servicio. El problema recae en su plaza como especialista en infecciones. Si el hospital sigue el procedimiento habitual, recurrirá a la bolsa de trabajo y cabe la posibilidad de que el primero en la lista sea un internista que terminó la residencia hace dos o tres años y no tiene ninguna experiencia en infecciones graves, sencillamente porque el sistema educativo no lo permite.

“Quienes en los ochenta nos preparamos por nuestra cuenta para convertirnos de internistas en expertos nos vamos hoy con la enorme desesperanza de no tener relevo generacional por culpa de una estructura que no quiere perder influencia”, se quejó durante una mesa redonda celebrada el sábado pasado en Málaga.

La desazón de Colmenero es la de toda una generación de médicos que ha convertido a España en una referencia europea en el tratamiento de enfermedades infecciosas, pero no ha conseguido que su trabajo reciba la consideración de especialidad que sí tiene en la mayoría de países ricos.

“O esto se arregla o este país va a tener un problema serio porque la mayoría aquí ya pintamos canas”, advirtió Juan Berenguer, especialista en VIH del hospital Gregorio Marañón de Madrid, dirigiéndose a los políticos que discutieron sobre el tema en el congreso organizado por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc).

España es el cuarto país del mundo en publicación de artículos científicos sobre infecciones. Además, dispone de 46 servicios independientes dedicados a atender estas patologías, como el que hasta el lunes dirigía Colmenero, y 57 unidades dentro de los servicios de medicina interna de los hospitales.

Pese a contar con este prestigio e infraestructura, es, junto con Bélgica, Luxemburgo y Chipre, uno de los pocos países de la Unión Europea que no ofrece a sus estudiantes de medicina una formación reglada específica en esta materia. Los 639 profesionales que trabajan en las 103 unidades de la red asistencial son todos autodidactas.

Curiosamente, el presidente electo de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas (Escmid) es un español: Jesús Rodríguez Baño, jefe del servicio del Hospital Universitario Virgen de la Macarena de Sevilla. “En la mayoría de países, el acceso directo a la especialidad garantiza una formación específica de entre cuatro y cinco años que suele incluir un periodo de formación general de entre seis meses y dos años”, comenta.

En Francia, Alemania, Austria, Holanda y Grecia, donde las enfermedades infecciosas son una subespecialidad, el estudiante recibe entre dos y tres años de formación básica y luego, otros tantos de específica.

Congreso SEIMC Málaga
Mesa redonda celebrada durante el congreso de la Seimc en Málaga, en la que se discutió sobre la creación de la especialidad de enfermedades infecciosas. Cinco Días

El decreto de troncalidad aprobado por el Ministerio de Sanidad en septiembre de 2014 contemplaba la creación de un área de capacitación específica en enfermedades infecciosas, a la cual podían acceder internistas, microbiólogos, neumólogos y pediatras que acreditasen al menos dos años de ejercicio.

La propuesta, sin embargo, no prosperó porque, a finales del año pasado, el Tribunal Supremo anuló el decreto por considerar que el coste económico y presupuestario de la reforma no estaba suficientemente fundamentado.

De cualquier modo, la Seimc no está de acuerdo con esa solución y considera que la anulación del decreto abre la oportunidad de reconducir el tema. “Repasar todas las enfermedades infecciosas en tan poco tiempo no es aceptable, porque el nivel de conocimiento es tanto o más grande como el de la cardiología o cualquier otra especialidad”, afirma José Miguel Cisneros, vicepresidente de la Seimc.

La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) se opone a la creación de la especialidad argumentando que no es necesaria y se trataría de una medida cara que no aportaría ningún valor añadido al sistema sanitario. En su opinión, con la capacitación propuesta por el ministerio bastaría.

"Estamos de acuerdo en que los médicos que se dedican a tratar las enfermedades infecciosas tengan algún tipo de reconocimiento oficial, pero, como ocurre en la inmensa mayoría de países europeos, este debe conseguirse a través de un área de capacitación específica como la que ya establece la LOPS [Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias], sin necesidad de que se cree una especialidad", manifiesta Antonio Zapatero, presidente de la SEMI.

Las cifras

639 facultativos trabajan en las 103 unidades de enfermedades infecciosas que operan en España.

33 plazas al año deberán convocarse para renovar a la mitad de estos médicos dentro de 10 años, de acuerdo con la Seimc.

31,9 millones de euros anuales costaría crear la especialidad, según los cálculos de la SEMI, la sociedad de médicos internistas.

Zapatero, jefe del servicio de medicina interna del Hospital Universitario de Fuenlabrada, sostiene que muchas de las unidades de enfermedades infecciosas se crearon en los ochenta para frenar la propagación del VIH, pero el avance de los retrovirales ha permitido que el sida sea hoy una enfermedad crónica, cuyos pacientes ingresan mayormente por problemas cardiovasculares u oncológicos, "no por infecciones", subraya.

Según un informe publicado en febrero pasado por la SEMI y otras cuatro sociedades médicas, la creación de una especialidad en infecciones de cinco años de duración costaría 31,9 millones de euros anuales, de los que 17 millones correspondería al pago de las guardias médicas y 13,8 a la retribución de los residentes.

Zapatero defiende que, en un momento de crisis como el actual, este gasto "no tiene justificación asistencial ninguna" porque la atención de patologías como el VIH o la hepatitis ya está debidamente cubierta por los servicios de medicina interna con altas cotas de calidad.

El informe abunda, al respecto, que de los más de seis millones de altas por enfermedades infecciosas registradas entre 2005 y 2014, menos del 2% se produjeron en unidades especializadas, mientras que el 98% se dieron en los servicios de medicina interna, lo que representa una proporción de 50 a 1.

Colmenero interpreta la oposición de los internistas a la creación de la especialidad en términos familiares: “En vez de pensar en lo que necesita la sociedad, ven como un desgarro que el último hijo que les queda en casa se haya hecho mayor y quiera emanciparse”.

Fe de error. Este artículo se actualizó el jueves 18 de mayo a las 13.40 para reflejar que el vicepresidente de la Seimc es José Miguel Cisneros y no Rafael Cantón, como se indicó originalmente en el pie de foto por error.

"Falta la decisión política"

Jesús Rodríguez Baño
Jesús Rodríguez Baño, presidente electo de la Sociedad Europea de Microbiología Clínica y Enfermedades Infecciosas. Cortesía Seimc

Carlos Otiniano Pulido

En la mesa redonda celebrada durante el congreso de la Seimc, representantes del PSOE, Ciudadanos y Podemos expresaron su apoyo a la creación de la especialidad. En los últimos siete años, los tres partidos han instado al Gobierno a concretar la reforma mediante la presentación de diferentes proposiciones no de ley en el Congreso de los Diputados. Incluso, el PP presentó una iniciativa parlamentaria a favor del reconocimiento de la especialidad en marzo de 2010, antes de llegar al poder.

"Para que esto sea una realidad, hace falta la convicción del Ministerio de Sanidad y de la mayoría de las comunidades autónomas", dijo José Martínez Olmos, portavoz del PSOE en la Comisión de Sanidad del parlamento.

En la mesa también participó Carlos Moreno, director general de ordenación profesional del ministerio, quien reconoció que las enfermedades infecciosas cumplen los criterios técnicos para ser una especialidad, pero sostuvo que la decisión no depende únicamente del Gobierno sino de la suma de voluntades de muchos actores: sociedades científicas, colegios profesionales, sindicatos, comunidades autónomas...

"Los programas de las especialidades son elaborados por el Consejo Nacional de Especialidades a través de comisiones nacionales que son órganos consultivos formados por expertos. Pero el perfil profesional no lo decido yo ni la ministra, sino la Comisión de Recursos Humanos, donde están representadas todas las comunidades autónomas y todas las administraciones sanitarias”, explicó en declaraciones posteriores a CincoDías.

Para demostrar la dificultad de poner de acuerdo a todos los implicados, puso como ejemplo el caso de una especialidad de enfermería, la de cuidados médicos quirúrgicos, que a pesar de haber sido aprobada en 2005, todavía no cuenta con programa curricular porque la Comisión de Recursos Humanos lo ha devuelto tres veces al Consejo Nacional. “Por tanto, las comunidades autónomas tienen mucho que decir en este aspecto”, subrayó.

El funcionario informó en la mesa que el tema se abordará, en el marco de la discusión sobre la troncalidad, en el próximo Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud.

"Es un tema de decisión política", subraya Jesús Rodríguez Baño, presidente electo de la Escmid. "Todos los actores políticos reconocen la necesidad técnica de que se cree la especialidad, pero falta la decisión política sin más", remacha.

Rafael Cantón, presidente de la Seimc, alberga la esperanza de que el ministerio consiga sacar adelante un nuevo decreto de troncalidad, que contemple la creación de la especialidad, en el plazo no mayor de un año. "Si hay voluntad política, como parece que existe, esperamos que sea una realidad. No nos gustaría tener que esperar más de un año", señala.

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