factura de la luz

Energía eléctrica: un lujo para algunos autónomos

Un bar de 100 m2 pagará el doble de luz que de Seguridad Social

La energía eléctrica es un artículo de lujo para la mayoría de los trabajadores autónomos. Así lo denuncia la organización Upta, que señala que este suministro no hace “distinción alguna” en el ámbito geográfico donde se realice la actividad económica, independientemente de que se trate del centro de la capital de España o en una población rural castellano-manchega.

En concreto, Upta ha puesto como ejemplo el consumo de un pequeño establecimiento de 100 metros cuadrados perteneciente al sector de la hostelería. En este caso, señalan que el coste que tiene que soportar mensualmente en el recibo de la luz es el doble que destina a la cuota de seguridad social: alrededor de unos 580 euros.

Por el contrario, explican que si se cambia el sector de la actividad del establecimiento y analizan el gasto de un comercio de la misma dimensión, este coste apenas sobrepasa los 300 euros mensuales. La misma diferencia denuncian en el ámbito de las oficinas. Así, señalan que en estos lugares el gasto mensual en electricidad no supera los 175 euros.

Es por ello que, critican, la situación está “lejos de mejorar”, pues dependiendo del tipo de contrato que se tenga, el servicio “puede encarecerse sensiblemente mes tras mes”, por lo que los pequeños negocios fluctúan en su rentabilidad “sin que nada se pueda hacer”.

En este sentido, Eduardo Abad, portavoz de la organización, defiende que “es necesario” que la legislación se flexibilice “para todos aquellos negocios que adopten medidas de autoconsumo energético”, más aun tratándose en ámbitos poblacionales rurales, donde la capacidad de generar negocio es mucho más limitada que en áreas urbanas.

“La lucha activa contra la despoblación en el ámbito rural también tiene que atacar este grave problema en el que se ven directamente afectados el eslabón más débil de la economía productiva, ser autónomo rural no puede seguir siendo una actividad de alta fragilidad y subsistencia”, ha reiterado.

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