Los accionistas de Vivendi pagarán cara la limpieza de Vincent Bolloré

El magnate quiere fusionar el grupo con la agencia Havas, ambos bajo su control

Los inversores obtendrán poco por una prima bastante alta

Vincent Bolloré, presidente de Vivendi, en abril.
Vincent Bolloré, presidente de Vivendi, en abril.

Los inversores de Vivendi van a pagar un precio alto por la limpieza de Vincent Bolloré. El magnate francés quiere fusionar el grupo de medios con la agencia de publicidad Havas, ambos bajo su control, mediante una oferta en efectivo de 3.900 millones de euros. Su holding se llevará la mayor parte de la prima, que es más grande de lo que parece. Los accionistas de Vivendi apenas obtendrán una participación en una empresa menos atractiva.

El trato ha tardado mucho tiempo en llegar. El consejero delegado de Havas, que es el hijo de Bolloré, Yannick, dijo en noviembre que un vínculo con Vivendi podría “tener sentido”, y las acciones subieron en consecuencia.

Eso significa que la prima es mucho mayor que el margen del 8,8% sobre el precio de cierre del miércoles, antes del anuncio oficial. Si se aplica a las previsiones de ganancias de Havas en 2018, 215 millones de euros, el múltiplo de 15 veces al que cotizaba antes de la subida, la prima real queda en un poco más del 20%. Valorada según el promedio de sus competidores WPP y Publicis, es más bien del 40%.

¿Qué obtienen los inversores de Vivendi a cambio de esa prima? No mucho. Es cierto que el grupo combinado podría aumentar las ventas haciendo un mejor uso de los datos de los consumidores y ofreciendo a los comerciantes acceso al contenido propiedad de las divisiones de música y televisión de Vivendi.

Pero el hecho de que Vivendi ni siquiera pusiera una cifra a las sinergias de costes o ingresos es desconcertante. Si no lo hay, Vivendi quemará valor.

La persona que sale mejor es el propio Vincent Bolloré. El Grupo Bolloré, del que es el mayor accionista, posee el 21% de Vivendi, pero cerca del 60% de Havas, por lo que en la práctica paga una prima de alrededor de 150 millones de euros, pero recibe un valor de casi 440 millones.

También consigue consolidar sus propiedades de medios en una sola compañía, presidida por él. Los demás accionistas de Vivendi, por el contrario, quedan atrapados con una participación en una empresa menos atractiva.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de Cinco Días.

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