Värde prepara la salida a Bolsa de Vía Célere para comienzos de 2018

La promotora residencial confirma su intención de debutar en el mercado la próxima primavera

El fondo de EE UU seguirá el camino abierto por Neinor Homes y, previsiblemente, Aedas

Vía Célere
Residencial Via Célere en Madrid

Vía Célere es una de las escasas promotoras que han construido viviendas durante la crisis del ladrillo. Y ahora, con los fondos internacionales encabezados por Värde Partners en su capital, inicia el camino para salir a Bolsa, con el objetivo de estrenarse en el mercado a inicios de 2018. Sigue la senda de Neinor Homes, que debutó en marzo pasado en el parqué, y de Aedas Homes, que intentará hacerlo este otoño.

Vía Célere se encuentra en la fase de pitching, la preparación del proyecto de salida a Bolsa y presentación a los bancos colocadores y otros asesores, según comentan diversas fuentes financieras y del sector inmobiliario conocedoras del proceso. La propia empresa confirma sus intenciones. “Sí que es bastante probable que salgamos a Bolsa en la primavera de 2018”, revela Juan Antonio Gómez Pintado, presidente de Vía Célere.

Por tanto, se estrenará en el parqué después de que lo hayan hecho Aedas y Neinor. “No es un problema ser los terceros en llegar. Neinor tuvo que abrir el mercado, una tarea difícil. Creo que cotizar después es una ventaja porque de esta forma los inversores internacionales conocerán mejor el mercado residencial español”, apunta Gómez Pintado.

Sobre el probable valor bursátil, se espera que esté por encima de los 1.000 millones de euros, aunque el presidente de la compañía asegura que todavía es pronto para saberlo porque van a estar activos en la compra de suelo y no descartan alguna adquisición corporativa.

Los orígenes

La actual Vía Célere surge de la adquisición realizada en febrero por la promotora DosPuntos, una operación por un importe de 90 millones de euros. “Actualmente estamos terminando el proceso de integración de las plantillas y de las plataformas informáticas”, explica Gómez Pintado.

Vía Célere nació en 2007, libre de las cargas de las viejas promotoras, cuando comenzaba la crisis del ladrillo. Gómez Pintado la fundó tras vender la inmobiliaria familiar Agofer a Sando por 220 millones en 2006. Este ejecutivo, que ha sabido mantener el negocio con el viento macroeconómico en contra, salió con su empresa a otros mercados como Polonia y Brasil y una década después ha vuelto a vender su compañía. Este ejecutivo es a la vez presidente de la patronal madrileña de los promotores inmobiliarios (Asprima) y de la española (APCE).

En la adquisición de Vía Célere, Värde también incorporaba un equipo con experiencia en construcción residencial en España, por lo que han mantenido a Gómez Pintado como presidente tras la fusión con DosPuntos.

Por su parte, DosPuntos procede de la ya lejana Parquesol, cotizada que fue absorbida por Grupo San José. A su vez, la constructora cedió la inmobiliaria a la banca y fondos acreedores, entre los que se encuentran Värde Partners –con el 51% en el capital–, Attestor (20%), Marathon (20%) y como minoritarios con JP Morgan, Barclays y Bank of America Merrill Lynch.

Tras la fusión, la empresa cuenta con un millón de metros cuadrados para la construcción de alrededor de 10.000 hogares. Para este año, la empresa prevé ejecutar 1.780 viviendas, en 2018 otras 2.140 y en 2019 subirá hasta 2.450 unidades.

La empresa tiene un millón de metros cuadrados para la construcción de alrededor de 10.000 hogares.

Los números

La antigua Vía Célere facturó 75,4 millones de euros en 2016. En el primer trimestre del año alcanzó unos ingresos de 22,7 millones, ya conjuntamente con DosPuntos, aunque está empresa todavía no aporta negocio relevante ya que sus promociones en curso previsiblemente comenzarán a concluirse a partir de 2018.

Värde, un fondo con sede en Mineápolis (EEUU) y que tiene como responsable inmobiliario a Tim Mooney, sigue la ventana de oportunidad abierta para las promotoras residenciales, unas empresas que prácticamente habían desaparecido de la Bolsa española en la última década.

El caso de Vía Célere llega tras las OPV en marzo de Neinor, controlada por el fondo texano Lone Star y liderada por Juan Velayos, que cuenta con una capitalización bursátil de alrededor de 1.450 millones. La firma estadounidense se quedó con un 40% del capital de la compañía y el resto fue suscrito por grandes inversores, con un sobredemanda de 4,3 veces la oferta de acciones.

Fue la prueba de la confianza del capital internacional por el renacer del sector del ladrillo en España, que pasó de construir más de 800.000 viviendas en los años dorados a 50.000 casas en los últimos años. Existe ahora una apuesta de los inversores por el resurgir de esta actividad, ante una demanda embolsada de compradores, además de por la recuperación macroeconómica y por una tímida mejora en el acceso a las hipotecas.

Esa confianza también se ha reflejado en otros fondos como Castlelake, que ha fundado la promotora Aedas, tras crear desde 2012 un gran banco de suelo para 12.500 viviendas. Esa empresa tiene previsto, según fuentes de mercado, lanzar su OPV en octubre, para lo que ya ha contratado a Goldman Sachs y Linklaters. En el sector también se da por probable que Metrovacesa Suelo y Promoción buscará su oportunidad en Bolsa a partir del año que viene, una vez que sus bancos accionistas –Santander y BBVA fundamentalmente– hayan aportado alrededor de 1.500 millones en suelos a la compañía.

“El entorno macroeconómico ayuda a la salida a Bolsa de las promotoras. Lo inversores confían claramente en España, porque hemos pasado de una situación de crisis a ser prácticamente el principal motor del crecimiento en Europa”, apunta Gómez Pintado.

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