Ignacio Sánchez-Asiaín, un desenladrillador del norte para Popular

El nuevo consejero delegado es un banquero clásico con el difícil reto de sacar adelante la entidad

Lector de novela negra y apasionado de las series estadounidenses, destacó jugando al baloncesto en su juventud

Ignacio Sánchez-Asiaín, consejero delegado de Popular.
Ignacio Sánchez-Asiaín, consejero delegado de Popular.

Un banquero del norte y por tanto sobrio, y muy centrado en el negocio clásico de los bancos para sacar a Popular de apuros. Ignacio Sánchez-Asiaín, consejero delegado de la entidad desde hace tres semanas, tiene una larga trayectoria en banca –BBVA y Kutxabank–, así como una importante tradición familiar, pues su padre, José Ángel Sánchez Asiaín, fue presidente del Banco Bilbao Vizcaya.

El nuevo directivo tiene muy claro cuál es el objetivo principal de un banco: el margen de intermediación. En su primera comparecencia pública tras el nombramiento, fue muy crítico con la sobrecarga de ladrillo de la entidad. “Popular se embarcó en una fuerte expansión de crédito inmobiliario en un momento desafortunado, justo al final de ciclo creciente pasado, y no ha podido terminar de digerirlo pese a unos esfuerzos tremendos de saneamiento”, dijo.

En Banco Popular definen a Sánchez-Asiaín como un hombre “riguroso, práctico, analítico y de trato cercano”, que conoce “al detalle el negocio financiero, la economía y su evolución, así como el profundo cambio que está experimentando la banca en todo el mundo”.

Sustituye en el cargo a Pedro Larena, que había llegado al puesto hacía menos de un año, nombrado por el expresidente Ángel Ron. La llegada a la presidencia de Emilio Saracho ha traído consigo tres nuevos consejeros independientes, y se ha llevado por delante al CEO.

Según Sánchez-Asiaín, Popular alberga dos bancos, uno de particulares y, especialmente de pymes, rentable y eficiente, y el inmobiliario. “Separar ambas realidades es la prioridad para gestionar adecuadamente ambos mundos y ofrecer información transparente al mercado”.

El banquero ha señalado que Popular ha segregado activos con mucho retraso respecto a su competencia. “En el futuro no queremos ser un banco inmobiliario, queremos ser un banco de pymes”.

El padre del nuevo consejero delegado fue el primer banquero en lanzar una opa en el sector –sobre Banesto–, y el introductor de las tarjetas de crédito en España. Precisamente, Popular tiene avanzada la venta de la división de tarjetas Wizink, una de las tareas de las que tendrá que ocuparse Ignacio Sánchez-Asiáin.

Bilbaíno, de joven destacó jugando al baloncesto en el equipo de los jesuitas, el Loyola Indautxu. Se licenció en Económicas y Empresariales por la Universidad Comercial de Deusto e hizo un MBA especialidad en Intermediación Financiera en EEUU. Quizás su nuevo cargo le quite tiempo para las series de televisión norteamericanas y la novela negra, a las que es muy aficionado.

Fue analista bursátil y consultor financiero antes de seguir los pasos de su padre y entrar en BBVA, donde ocupó múltiples puestos, entre ellos el de director de América del Sur del grupo.

unto con su amigo el entonces consejero delegado José Ignacio Goirigolzarri –ahora presidente de Bankia, y con el que suele ir a la feria taurina de Bilbao– y la mano derecha de este, José Sevilla, lideró la expansión del BBVA en Latinoamérica.

En 2008, fue fichado para BBK por el presidente Mario Fernández, con el que había coincidido en BBVA. Tras la fusión de las cajas vascas BBK, Kutxa y Caja Vital se puso al frente del negocio financiero de Kutxabank. En plena polémica sobre los sueldos de los directivos de las cajas –en 2011– declaró que le parecía “lamentable” que fueran los propios directivos los que fijaran su remuneración.

Ante la difícil situación que encara Popular, el banquero cree que serán las “exigencias regulatorias” las que marquen “cuál de las alternativas posibles” se lleva a cabo: una fusión/venta o una ampliación de capital. Una de las opciones que está valorando el banco es vender su filial en Estados Unidos y los activos que mantiene en Portugal.

Sánchez-Asiaín destaca como ventajas competitivas de Popular la importante cuota de mercado en el negocio de pymes y una red de oficinas especialmente eficiente. Herramientas de toda la vida para demostrar que además de buen banquero es buen desenladrillador.

Consejero en múltiples compañías

-Ignacio Sánchez-Asiaín Sanz, nacido en 1962, está casado y tiene tres hijos en la veintena. Su hermano Francisco es presidente y CEO Iberia del banco Nomura.

-Estudió un MBA en The Warthon School, en la Universidad de Pensilvania (Filadelfia, Estados Unidos).

-Ha presidido o sido miembro de múltiples consejos de administración, entre ellos el de Direct Seguros.

-Ha ocupado varias posiciones en la consultora Oliver Wyman & Co. Hasta su fichaje por Popular era consejero independiente de Abanca (antes Novacaixagalicia), filial del venezolano Banesco, puesto que ha dejado ahora.

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