Entrevista a la directora general de ABA

Esther Puigcercós: “La banca andorrana evoluciona en su transparencia”

“Andorra ya no es un paraíso fiscal y sus bancos han logrado estabilizar su negocio”

“BPA es un caso aislado de mala praxis. No tiene que ver con el sector andorrano”

Esther Puigcercós, directora general de la Asociación de Banca de Andorra (ABA)
Esther Puigcercós, directora general de la Asociación de Banca de Andorra (ABA)

Esther Puigcercós Font fue nombrada directora general de la Asociación de Bancos Andorranos (ABA) en noviembre de 2013. Era casi una recién llegada a la patronal, ya que entró en abril de 2012 como directora técnica. Licenciada en la Universidad de Barcelona en Administración y Dirección de Empresa, esta directiva andorrana fichó nada más dejar la carrera por KPMG, donde desempeñó diversos cargos vinculados al sector financiero. Desde su puesto como responsable de la patronal bancaria de Andorra ha sido testigo en primera línea de los cambios que está protagonizando el sector financiero en Andorra tras firmar en 2009 la Ley de Intercambio de Información en Materia Fiscal con solicitud previa, recogiendo los criterios demandados por la OCDE. Además, ha vivido uno de los peores momentos de la banca del Principado de los últimos años, tras acusar el departamento del Tesoro de Estados Unidos a Banca Privada d’Andorra (BPA) en marzo de 2015 de blanqueo de capital procedente de grupos criminales, lo que conllevó el arresto de algunos de sus directivos y la intervención por parte del Banco de España de su filial en España Banco de Madrid.

¿Cree que la sociedad ya no ve a Andorra y a su sistema financiero como paraíso fiscal?

Andorra ya dejó de ser paraíso fiscal hace tiempo. Con la firma de la declaración de París en 2009, Andorra se comprometió a facilitar información fiscal bajo demanda con los principales países. Actualmente tenemos 24 acuerdos de información a demanda con 24 países miembros de la OCDE. Con España, el acuerdo se firmó en 2010. El 1 de enero de 2017 y ha entrado en vigor a este año ha entrado en vigor el intercambio de información automático con toda Europa y por extensión con los países de la OCDE, lo que ha supuesto culminar el proceso hacia la transparencia. Andorra y su banca han evolucionado y ha supuesto toda una revolución para el sector que ha buscado su modelo.

¿Y lo ha encontrado?

Pues los datos dicen que sí. En 2016 los grupos bancarios andorranos (AndBank, Agricol Reig, Grupo Crédit Andorrá, Mora Banc, BancSabadell d’Andorra y Vall Banc) cerraron el ejercicio con un aumento de 300 millones de euros de los recursos gestionados respecto al año anterior, es un 0,7% más que un año antes y alcanzan los 45.514 millones de euros. Esto demuestra que pese a que Andorra ha dejado de ser paraíso fiscal los clientes apuestan por su banca. Aunque es cierto que del total de recursos gestionados se incluyen los de Vall Banc (el heredero de la extinta BPA) que en 2015 aún no formaba parte de la ABA. Pero estas cifras se encuentran alineadas con las previsiones del sector, una vez superada la fecha de entrada en vigor del incremento automático de información fiscal en Andorra. El crédito ha crecido un 0,38%, como consecuencia del crecimiento de la economía andorrana. El resultado del sector alcanzó los 156 millones, un 7% inferior respecto al año anterior, pero hay que tener en cuenta que los tipos de interés están en negativo, lo que presiona al margen financiero, y los costes crecen derivados de la adaptación al nuevo marco normativo europeo. El resultado está alineado con las previsiones de las entidades.

Hace algo más de dos años que la banca andorrana vivió un traumático episodio tras la acusación del Tesoro de Estados Unidos de blanqueo de capitales por parte de BPA...

Es un caso aislado de mala praxis que pasó hace dos años, y que actualmente está judicializado. Como ha quedado demostrado, este caso nada tiene que ver con el conjunto de la plaza financiera andorrana. Una parte de BPA se transformó en Vall Banc, que fue vendido en subasta y adquirido por el fondo JC Flowers.

Presume de que la banca andorrana ha evolucionado hacia su transparencia, ¿pero hay algún proyecto para salir a Bolsa?

No. En Andorra hay cinco bancos, y salvo Vall Banc, que es de un fondo, el resto es familiar. Los clientes de las entidades andorranas valoran la calidad de los servicios de sus gestores y la experiencia de la gestión de patrimonios. Los clientes mantienen su confianza en nuestras entidades ante los cambios normativos llevados a cabo en Andorra en el ámbito de la transparencia.

Pese al reducido número de bancos, cinco, parece que puede producir algún proceso de concentración...

Sí, existe esa posibilidad. Hace siete años había justo siete bancos. Ahora las entidades están reforzando su capital. Su rentabilidad es del 9,73%, superior a la media de la banca europea, y su solvencia también, es del 25,10%, aunque es cierto que este ratio es más laxo que el que fija Basilea III . Pero la banca se está adaptando a esta norma siguiendo los calendarios que fija el Acuerdo Monetario con la Unión Europea. Los bancos llevan varios ejercicios aprovechando para reforzar su capital, sobre todo vía dividendos.

Solo hay un banco de origen español en Andorra.

Sí, BancSabadell, aunque tiene ficha bancaria andorrana. Aquí no se puede operar a través de sucursales operativas, tiene que ser a través de una licencia bancaria. Hace tiempo BBVA y CaixaBank tenían también presencia en Andorra, pero decidieron abandonar este mercado. Sin embargo, la banca andorrana sí tiene presencia en España, mercado en el que se dedica a hacer banca principalmente privada. Todos los bancos, a excepción de Mora Banc, que lo intentó no hace mucho, operan en España. Hace unos 10 años que la banca del Principado decidió iniciar su diversificación. Tienen presencia, además de en España, en Luxemburgo, Mónaco, Suiza, Estados Unidos, Latinoamérica y Oriente Medio. España es un país estratégico para las entidades de esta plaza financiera.

¿Qué busca el cliente actual de la banca andorrana?

Proximidad y gestores profesionales. La banca andorrana cuenta con una tradición de más de 80 años.

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