Supervisores

La CNMV negocia con el Gobierno el mismo estatus que el Banco de España

El supervisor interpuso un recurso judicial por el bloqueo a contratar personal en 2016

Sebastián Albella, presidente de la CNMV.
Sebastián Albella, presidente de la CNMV.

Sebastián Albella, presidente de la CNMV, negocia con los Ministerios de Economía y Hacienda un estatus similar al Banco de España en cuanto a autonomía de personal. Elvira Rodríguez, exjefa del supervisor, interpuso un recurso contencioso-administrativo porque en 2016 se bloqueó la contratación de plantilla.

La CNMV anhela la autonomía del Banco de España en cuanto a capacidad de hacer fichajes. La anterior presidenta del supervisor de los mercados, Elvira Rodríguez, proclamó a diestro y siniestro que el vigilante de que se cumpla la Ley del Mercado de Valores necesitaba más gente y mejor pagada. Es habitual que técnicos que trabajaban para Rodríguez, y ahora para Sebastián Albella, fichen por el otro gran vigilante del sector financiero, el que dirige Luis María Linde. Allí disfrutan, por lo general, de unas condiciones laborales notablemente más atractivas.

El ministro Luis de Guindos ha reiterado en varias ocasiones que desde el Gobierno se ofrecerá a la CNMV todo el apoyo que necesite. El propio presidente del supervisor, Sebastián Albella, reconoció el 8 de marzo, cuando presentó un ambicioso plan de actividades para el presente ejercicio, el sustento que desde Economía se le estaba proporcionando.

Las responsabilidades del supervisor aumentan –absorberá el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC)–, al tiempo que su fuerza laboral disminuirá, al menos en principio. Traspasará entre 10 y 15 personas de su departamento de reclamaciones a la nueva oficina única que gestionará las quejas del sector financiero. Esta nueva autoridad independiente agrupará los servicios de la CNMV, el Banco de España y la actual Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP).

La ley de reguladores pasa a la fase siguiente

Una de las 150 medidas pactadas entre Ciudadanos y el Partido Popular fue “garantizar la independencia de los organismos reguladores”. La ley para poner orden en este punto –que afecta a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, a la DGSFP, al Banco de España y a la CNMV– ha concluido el periodo de consulta previa. Ahora pasará al de audiencia pública.

Uno de los puntos a favor del organismo que preside Albella es que tiene superávit, pues se financia con las tasas que cobra a los supervisados. En 2015 ganó 23,1 millones, un 58% más.

Sebastián Albella quiere contar con armas para retener y ampliar plantilla

Uno de los objetivos de la CNMVes lograr “la flexibilidad necesaria para contar en todo momento con los medios humanos precisos para realizar adecuadamente sus funciones (cuyo ámbito se está expandiendo debido a la normativa tanto europea como nacional) y para retenerlos, tratando de reducir la potencia de los incentivos actualmente existentes para el trasvase de personal técnico especializado a otros supervisores o al sector privado”.

La anterior presidenta logró introducir en la Ley del Mercado de Valores en 2015 un párrafo que abre al supervisor las puertas de contratar personal: “La CNMV decidirá acerca de la oportunidad de la convocatoria de procesos de selección de personal destinados a cubrir las vacantes de la plantilla aprobada en el presupuesto de explotación y capital de la entidad, quedando dichos procesos exceptuados de la oferta de empleo público”.

Pues bien, los Presupuestos Generales del Estado de 2016 bloquearon en la práctica esa posibilidad. La ley negó esa opción, al no especificarla de manera concreta. Elvira Rodríguez, exjefa del supervisor, dejó interpuesto un recurso contencioso-administrativo, como queja por no haber podido hacer uso de esa facultad.

La nueva cúpula de la CNMV está ahora en plena negociación con los Ministerios de Economía y, especialmente, de Hacienda para lograr más autonomía en la contratación de plantilla. El encargado de esta última cartera, Cristóbal Montoro, anunció ayer que dará luz verde a los Presupuestos del presente ejercicio en el consejo de ministros del próximo 31 de marzo. Fuentes conocedoras de la situación explican que lo deseable es que el supervisor de los mercados disponga de un régimen similar al que disfruta el Banco de España en gestión de personal. El diálogo a tres –Economía, Hacienda y CNMV– continuará en las próximas semanas.

La norma que le otorga total autonomía en la plantilla data de 1994 y especifica que “no serán de aplicación al Banco de España las leyes que regulen el régimen presupuestario, patrimonial y de contratación de los organismos públicos dependientes o vinculados a la Administración General del Estado”.

Así, el supervisor bancario, con permiso del Banco Central Europeo, realiza ofertas de empleo de forma frecuente, según sus necesidades de personal. A finales de 2015, contaba con una plantilla de 2.892 empleados, con un incremento del 5% respecto al ejercicio anterior. La CNMV, en cambio, finalizó ese mismo ejercicio con un equipo de 402 personas, frente a las 410 de un año antes.

Normas