Finanzas

Deutsche Bank estudia vender su negocio minorista en España

La entidad da servicio a 700.000 clientes y cuenta con 2.500 trabajadores en nuestro país

Deutsche Bank estudia vender su negocio minorista en España

El terremoto reorganizativo que recorre la columna vertebral de Deutsche Bank desde que el domingo anunciara su intención de ampliar capital en 8.000 millones de euros para hacer frente a su debilidad y mantener el control de su filial germana Postbank ha terminado teniendo su eco en Madrid este jueves.

Dentro del reenfoque estratégico general que anunció, el mayor banco alemán está estudiando vender su negocio de banca minorista en España, Portugal y Bélgica, según fuentes de Detusche Bank citadas por la agencia Reuters. Un portavoz del banco en España ha declinado comentar la decisión con este diario.

La red minorista de Deutsche Bank en España cuenta con unas 230 oficinas en todo el país y 2.500 empleados así como 700.000 clientes, entre ellos una relevante cuota en el servicio a pymes exportadoras, mercado del que el banco controla cerca del 6,5%. En 2015, último ejercicio del que hay información disponible, la filial española de Deutsche ganó 91,4 millones frente a los 1,8 millones que perdió en 2014.

La decisión, siempre según la información recabada por Reuters, responde a la inquietud de los inversores del banco alemán por la falta de rentabilidad de las unidades de negocio implantadas en mercados no estratégicos, como es el caso del mercado español, luso y belga. No está en cuestión, según las mismas voces, la presencia de la entidad en Italia.

El éxodo de la banca extranjera

Si, finalmente, Deutsche Bank decidiera cerrar su negocio minorista en España –manteniendo activa, previsiblemente, su área de banca de inversión– la entidad alemana seguiría los pasos que ya han dado otras grandes entidades extranjeras desde el estallido de la crisis. Es el caso del estadounidense Citi, que vendió su negocio de particulares a Popular, o el del británico Barclays, que adjudicó el suyo a CaixaBank.

Con la ampliación de capital, y sacando a Bolsa una participación minoritaria de su gestora de activos, Deutsche busca poder mantener el control de su filial de banca minorista Postbank, que le aporta 14 millones de clientes en su mercado principal, Alemania, lo que parece que irá en detrimento de otros mercados.

La decisión final sobre el futuro de la entidad en España, Portugal y Bélgica se tomará en el corto plazo al igual que ocurrió el pasado mes de noviembre, recuerda Europa Press, cuando la entidad decidió cerrar su unidad de correduría en Polonia como parte del plan de reestructuración del banco ante el débil rendimiento que estaba experimentando el mercado de valores de Varsovia.

Es previsible que la entidad tome la decisión que se plantea ahora sobre estos otros tres mercados antes de abordar la emisión de 687,5 millones de nuevas acciones que tiene prevista realizar con motivo de su ampliación de capital, títulos que podrán suscribirse desde el 21 de marzo al 6 de abril.

Reorganización estratégica

El dilema que se plantea el banco, en cuanto a la continuidad en estos mercados geográficos, coincide con un replanteamiento general de los pilares estratégicos en los que pondrá el foco la entidad.

Tras perder 1.400 millones de euros en 2016 (pese a que esta cifra mejora los 6.800 millones en negativo cosechados en 2015) y asumir el pago de 7.200 millones de dólares (unos 6.800 millones de euros) para dar carpetazo a los juicios pendientes en Estados Unidos por la comercialización de hipotecas tóxicas, Deutsche anunció el pasado domingo que ampliará capital en 8.000 millones.

Más allá, la entidad informó de que a partir de ahora pondrá el foco en tres líneas de negocio: la banca comercial y privada, la gestión de activos, y la banca de inversión y corporativa, que une en una única unidad.

A partir de ahí, la entidad tiene previsto recortar su base de costes anual de los 24.000 millones de euros que gastó en 2016 a 21.000 millones para 2021, un marco de drásticos ajustes en el que encajaría el cierre de las unidades española, lusa y belga.

El banco ya hizo público que prevé desembolsar 2.000 millones de euros entre este año y 2019 para hacer frente a las indemnizaciones por despido y los gastos de reestructuración que puedan surgir en este proceso.

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