Día de la Mujer Trabajadora

El verdadero problema de la brecha salarial oculta

Las mujeres trabajan menos horas, reciben menor retribución y el 29% no tiene empleo

Día Internacional de la Mujer Trabajadora Ampliar foto

El dato alarma: las mujeres reciben seis mil euros menos al año por desempeñar la misma función que un varón, según el último informe sobre las políticas de igualdad elaborado por el sindicato UGT. Pero hay algo más que una diferencia en la remuneración, ya que existe una brecha salarial oculta. Así lo cree la consultora Accenture, encargada de elaborar el estudio Getting to Equal 2017, realizado sobre una muestra de 28.000 personas en 29 países. En España, la brecha salarial oculta es del 71%, ya que por cada cien dólares que cobra una mujer, el hombre recibe 171. A pesar de que la cifra es elevada, el caso español se sitúa por debajo de la media global de los países desarrollados, con un 78% de diferencia en la remuneración. Pero qué encierra el concepto de brecha salarial oculta. Por un lado, señala la directora de diversidad e inclusión de Accenture, María José Sanz, la diferencia por género se incrementa porque el número de mujeres que trabaja en inferior al de los hombres. “Hay un 29% de las mujeres que no participa del mercado laboral, y cuando se analiza la brecha salarial solo se considera a aquellas mujeres que trabajan”. A este hecho se añade también que el 18% trabaja en sectores con menor remuneración, además el 25% trabaja de media menos horas que los hombres. Y tan solo un 2% de la brecha salarial se explica porque hay menos mujeres en puestos altos de la pirámide de las organizaciones.

Si la tendencia continúa en la misma línea y sin ningún tipo de modificación, en 2030 la brecha salarial oculta en España se reducirá a un 54%, lo que supondrá que por cada cien dólares que gane una mujer, el hombre recibirá 154.

Y no será, asegura el citado estudio, hasta que las niñas, que se gradúen en la universidad en el año 2020, cumplan 76 años cuando la brecha salarial se cierre por completo. Esto sería, apunta Sanz, allá por el año 2080. Sin embargo, todo esto podría cambiar si se activan tres palancas, para las que se necesitaría la colaboración tanto del gobierno como de los empleadores.

Por un lado, “la fluidez digital ayudará a mejorar las posiciones de las mujeres, ya que favorecerá la flexibilidad laboral, y permitirá tanto a hombres como a mujeres desempeñar su trabajo desde diferentes sitios y horarios”. Será un factor determinante y mejorará las condiciones laborales, señala esta experta.

Otro factor decisivo es que la mujer crea en sí misma, “que apunte alto, que no ponga ella sus propias barreras”. Y el tercer elemento tiene que ver con la formación, ya que el hecho de utilizar las nuevas tecnologías le va a permitir tener una preparación y conocimientos que le permitan estar al día. Si se manejan bien estos tres elementos, la brecha salarial oculta en España desaparecería en 2042, cuando las mujeres que se gradúen en 2020 tengan 43 años.

En cambio en los países desarrollados, dice el informe de Accenture, las féminas que finalicen sus estudios universitarios dentro de tres años podrían alcanzar la igualdad salarial con sus homólogos masculinos en 2044, acortando el tiempo en 36 años. Para que todo cambie, las mujeres también deben poner de su parte, o lo que es lo mismo, estar abiertas al aprendizaje permanente, aprovechando las oportunidades digitales y tecnológicas tanto en las universidades como en el trabajo. “Las estudiantes tienen buenas notas en bachillerato, en línea con las que obtienen sus compañeros, por ejemplo, en matemáticas, pero el porcentaje de mujeres matriculadas en las carreras STEM (acrónimo en inglés de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) es inferior, y es dónde hay una mayor demanda de empleo remunerado”, afirma Sanz.

Es por ello que Accenture ha implementado una serie de iniciativas, con el fin de incorporar a un 40% de mujeres en su plantilla, para potenciar la vocación tecnológica e impulsar la formación en esta disciplina de las más jóvenes, a través del programa Technovation Challenge, donde expertas de Accenture dirigirán el programa Girls for Code, además de dar continuidad a las carreras de las jóvenes. “Tenemos que sentirnos aceptadas y que podemos optar a ser presidentas de una empresa”, afirma la joven Miriam Levit.l modelo de gestión anglosajón reparte el liderazgo

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