Mercado inmobiliario

El 'rallador de queso' se vende por 1.340 millones

La venta del Cheesegrater sortea el 'brexit' y alcanza la segunda cifras más alta pagada por un edificios en Londres.

El 'rallador de queso' se vende por 1.340 millones

El fondo CC Land, de Hong Kong, ha protagonizado una de las grandes compras inmobiliarias de la historia por un solo activo, el edificio londinense conocido como Cheesegrater (rallador de queso) por su forma. Paga 1.150 millones de libras (1.340 millones de euros) a sus anteriores propietarios, The British Land Company y Oxford Properties Group, según publica la prensa británica, en una transacción asesorada por Savills.

La operación es la segunda mayor en volumen por un único activo en Reino Unido, solo por detrás de la compra por parte de QIA de la Torre HSBC en Canary Wharf, que con una superficie aproximada de 102.100 m2, alcanzó los 1.175 millones de libras.

El edificio llamado oficialmente Leadenhall Building de 46 plantas y 224 metros, comúnmente conocido como el rallador de queso, es el cuarto más alto de Londres y tiene una superficie aproximada de 56.390 metros cuadrados de oficinas y uso comercial. Es un inmueble multi-inquilino con una duración media de contratos aproximada de 13 años que genera unos ingresos anuales de 40,2 millones de libras.

Fue diseñado por el estudio de arquitectura Roger Stirk + Partners en una joint venture entre The British Land Company plc y Oxford Properties Group en 2014. Fue finalizado en 2013.

“Reconocido como uno de los edificios de oficinas más icónicos de Londres, la adquisición del Cheesegrater y con ello posiblemente de un pedazo del skyline de Londres por un inversor extranjero refuerza, si había alguna duda, el posicionamiento de la ciudad como mercado líder para la inversión global", señala Stephen Down, responsable del equipo de inversión de Savills para el centro de Londres. No parece, por tanto, que el brexit haya afectado a la transacción. “Desde el otoño del año pasado hemos visto un aumento sustancial del apetito de los inversores internacionales por los mejores activos en el centro de Londres, y la compra del Cheesegrater es una prueba más", añade.

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