emprendimiento

Cómo emprender cuando uno es introvertido

Según publica la revista Entrepreneurs.com, a los introvertidos no les debe resultar imposible llevar a cabo una iniciativa de negocio, pues su condición también cuenta con ventajas adicionales.

Dirigir equipos, negociar con los socios y comprometerse con ellos regularmente. Son algunas de las características que definen a los líderes empresariales. Sin embargo, no siempre emprender debe ser sinónimo de extroversión. De hecho, según publica Jayson DeMers en la revista Entrepreneurs.com, los introvertidos tienen muchas posibilidades de emprender un negocio de forma exitosa, pues su condición también cuenta con ventajas adicionales.

La primera de ellas pasa por elegir sabiamente la categoría empresarial en la que tiene previsto iniciar su andadura. Para ello, es necesario desarrollar una idea y relacionarla adecuadamente con la personalidad del emprendedor. Teniendo en cuenta sus necesidades mentales y emocionales. Es decir, si eres introvertido, parece lógico pensar que el telemarketing no debe ser tu ámbito de emprendimiento, por poner un ejemplo.

A continuación resulta imprescindible encontrar socios que complementen al emprendedor. Este es uno de los puntos más importantes. Permitirá compensar las carencias sociales del introvertido. Por lo tanto, es aconsejable contar con personas que hablen en público, se encarguen de formar equipo y tengan conversaciones con los proveedores.

En tercer lugar, desde esta publicación recomiendan configurar un espacio propio para el desarrollo de la marca y del negocio empresarial. Este pasa por dar practicidad a la idea de negocio y adoptar políticas y valores que atiendan a la naturaleza introvertida del emprendedor. Dicho de otro modo, crear un entorno cómodo para este tipo de personalidad, que no le resulte estresante o amenazante.

Interactuar a través de internet es la cuarta clave que se aconseja para que los emprendedores introvertidos lleguen a alcanzar el éxito. Esta generación de conversaciones puede ser tanto a través de correos electrónicos y mensajes instantáneos como mediante el uso de las redes sociales con clientes, socios y proveedores.

Y, en último lugar, también resulta imprescindible practicar la socialización in situ. Hay que salir de la zona de confort, y desarrollar habilidades que no tenemos, para ser mejor emprendedor. Ello se debe a que tarde o temprano hay que interactuar con estos agentes, por lo que hay que trabajar en fomentar estas habilidades. Finalmente, otra de las claves que se recomiendan es aprender a sentirse cómodo en la incertidumbre. Así, hay que ser consciente de la condición de introvertido de cada uno y jugar con es as debajo de la manga.

Normas
Entra en EL PAÍS