Banca

Amado Franco dimite de la presidencia de Ibercaja

Alega "motivos personales"

Amado Franco, José Luis Aguirre y Víctor Iglesias.
Amado Franco, José Luis Aguirre y Víctor Iglesias.

Ibercaja cambia de timonel. Tras 13 años al frente de la entidad, Amado Franco Lahoz (Zaragoza, 1945), ha presentado este viernes su dimisión de la presidencia de la entidad financiera alegando “motivos personales”. Era el último gran cajero que seguía al frente de un banco sucesor de una caja de ahorros, una vez que Braulio Medel e Isidro Fainé han dejado los mandos de Unicaja y CaixaBank, respectivamente, para decidarse a las fundaciones, como exigía la nueva Ley de Cajas.

"Hay que irse cuando las cosas van bien, cuando nadie te lo pide y cuando se queda en buenas manos", ha alegado el propio Franco durante una emotiva comparecencia pública en el Patio de la Infanta de Zaragoza con motivo de la presentación de los resultados de 2016 que ha calificado de “satisfactorios”, al obtener un beneficio neto de 143 millones de euros, un 70% más que el año anterior. Ibercaja es la novena entidad financiera española por activos y cuenta con 2,8 millones de clientes y una cuota de mercado del 2,8% en créditos y 3% en depósitos. En Aragón, su territorio de origen, esta cuota asciende al 40%.

El consejo de administración de la entidad ha admitido su renuncia en la sesión celebrada este viernes y le “reconoce la magnífica labor desempeñada” y su brillante trayectoria tanto en la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja como en Ibercaja Banco, habiendo contribuido decisivamente a que Ibercaja se haya consolidado como un proyecto solvente, independiente y de futuro”.

Con un extenso aplauso del equipo directivo de la entidad, Franco ha reivindicado el papel de las cajas de ahorros en la economía española y el legado de Ibercaja, entidad en la que ha trabajado durante 47 años. “La espina clavada en el corazón es ser un banco y no ser una caja”, ha lamentado.

A partir de ahora, Franco pretende dedicarse a la familia y el ocio. “Tengo cuatro hijos y cuatro nietos, y quiero disfrutarlos y a mí me encanta esquiar. Y hacerlo un lunes o un martes no es lo mismo que en fin de semana”, ha afirmado. Según ha comunicado la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Amado Franco será nombrado presidente de honor de Ibercaja Banco. “Un cargo que significa dignidad”, ha explicado José Luis Aguirre Loaso, el actual vicepresidente primero de la entidad que le sucederá en el cargo como presidente no ejecutivo de la entidad.

Aguirre Loaso, que anteriormente fue director general de Ibercaja entre 2004 y 2011 y consejero delegado de Ibercaja Banco entre 2011 y 2015, ha sido propuesto como sucesor en la presidencia esta mañana por el consejo de administración. El actual consejero delegado Víctor Iglesias Ruiz ha sido ratificado en su cargo. “El banco queda en buenas manos”, ha afirmado Franco. “Ambos consejeros acreditan sobrada experiencia y notable conocimiento del sector bancario”, ha defendido Ibercaja en la nota de prensa. Finalmente, Jesús Bueno Arrese será el nuevo vicepresidente primero.

Franco se marcha de Ibercaja sin haber visto la salida a Bolsa de la entidad, una operación que no era de su agrado, según ha reconocido. Los planes iniciales de Ibercaja eran que se produjera antes de diciembre de 2018, aunque en este momento los directivos prefieren esperar el momento adecuado. “Esta casa es prudente, es conservadora y una salida a Bolsa significa poner en valor todo el proyecto. Tenemos que buscar el mejor momento”, ha afirmado Iglesias.

En su emotivo discurso Franco ha defendido la independencia del banco, ante los continuos rumores del sector que apuestan por que será una de las entidades absorbidas si hay un nuevo proceso de concentración en el sector financiero español. “Me marcho satisfecho de haber dejado una institución sólida, solvente y aragonesa”, ha reivindicado. Tras la marcha del histórico dirigente, el nuevo presidente ha descartado una fusión. “Gracias a Dios y gracias a la gestión podemos seguir siendo independientes. Ese es nuestro futuro”, ha aseverado Aguirre.

Fuentes de la compañía también han asegurado que no han presentado ninguna oferta por el nacionalizado BMN. Este viernes a las 13 horas terminaba el plazo otorgado por el FROB para que aquellas entidades o fondos que quisieran presentaran una oferta no vinculante, aunque en el sector se da por hecho de que acabará fusionada con Bankia.

Uno de los requisitos que tendrá que cumplir el banco será la reducción de la participación que ostenta la Fundación Bancaria Ibercaja. En la actualidad, esta institución controla el 87,8% del banco, mientras que el 12,2% restante está en manos de las fundaciones de las cajas de ahorros que formaron el grupo Caja 3 (Caja Inmaculada, Caja Badajoz y Caja Círculo de Burgos). Esta posición debe reducirse por debajo del 50%, según la Ley de Cajas de Ahorros, promulgada por el ministro Luis de Guindos en 2013. La fecha límite para que se produzca ese cambio es febrero de 2020.

Devolución de las ayudas

Otro de los puntos clave para Ibercaja donde sí ha avanzado es en la devolución de las ayudas públicas que recibió Caja 3. En esta entidad, el FROB suscribió bonos contingentes convertibles (CoCos en la jerga financiera) por valor de 407 millones de euros en marzo de 2013. Ese mismo año, el banco aragonés absorbió a este grupo de cajas y se comprometió con la devolución del dinero público.

Durante el pasado año, Ibercaja reembolsó 20 millones (el 5%) en marzo y otros 163 millones (el 40%) en diciembre. Únicamente estaban pendientes 224 millones de euros para cuya devolución la entidad ya ha pedido autorización a los supervisores. La fecha tope era diciembre de 2017. “Está solicitado y los devolveremos en cuanto nos autoricen, casi con un año de adelanto”, ha señalado Franco. Fuentes del banco señalan que tienen confianza en que esta autorización llegue en el mes de marzo.

Un beneficio de 143 millones

El presidente de Ibercaja ha dado a conocer su renuncia tras presentar los resultados de 2016. La entidad obtuvo un beneficio neto de 142,9 millones de euros, un 70% más que en 2015, cuando ganó 84,1 millones. Este aumento se produce a pesar de una caída del 10% en el margen de intereses, de 631,6 millones de euros en 2015 a 567,2 millones el pasado año. “2016 ha sido un año tremendamente complejo y el margen de intereses sufrió, aunque el 80% de la caída se explica por el menor aporte del negocio mayorista”, ha explicado Iglesias.

Las comisiones netas que ingresó la entidad han aumentado un 2,1%, hasta los 340,1 millones. También subido los resultados por operaciones financieras (ROF) que han alcanzado los 169,5 millones, un 97% más. Además en febrero de 2016 se produjo la venta de su inmobiliaria a Aktua, lo que ha generado una plusvalía de 69,3 millones.

La entidad ha anunciado la incorporación de 87 millones de euros en provisiones prudenciales para posibles contingentes. Esta cantidad es independiente de los 50 millones que había provisionado Ibercaja anteriormente para los gastos derivados de la anulación de las cláusulas suelo. La dotación a provisiones por parte de Ibercaja en 2016 se ha elevado a 413 millones, un 41% más que en el ejercicio anterior.

El coeficiente de solvencia CET 1 (phase in) se ha situado en el 12%, tras haber devuelto los 183 millones de euros de ayuda pública de Caja 3 en 2016. Esta cifra está muy por encima del 7,23% que requiere el Banco Central Europeo. En términos fully loaded, ya considerando la plena aplicación de Basilea III, esta ratio se ha quedado en el 10,2%.

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