Entrevista al presidente ejecutivo de la compañía

Rafael Contreras: “La entrada de Aristrain cierra la crisis de Carbures”

Defiende que Carbures entra en una nueva etapa, después de sanear su situación financiera

Rafael Contreras, presidnete ejecutivo de Carbures.
Rafael Contreras, presidnete ejecutivo de Carbures.

Los 17 años de historia de Carbures son una mezcla de momentos dulces (como su salida a Bolsa en el Mercado Alternativo Bursátil) y amargos, donde destaca los más de tres meses de suspensión de cotización de la compañía depsués de que PwC pusiese en duda sus cuentas de 2013. La crisis hizo dimitir a Rafael Contreras como consejero delegado, aunque hoy ha recuperado su influencia en el día a día de la compañía como presidente ejecutivo. Ahora, la empresa ha tratado de mitigar su deuda al convertir el pasivo en manos del fondo Black Toro en acciones, lo que le hace el accionista mayoritario al controlar el 49% de las acciones. El objetivo fue reducir el pasivo de la compañía de 113 millones a 56. Y la semana pasada obtuvieron un préstamo del grupo Aristrain por 25 millones.

Pregunta. ¿Qué supone para Carbures la reciente entrada del grupo Aristrain?

Respuesta. La entrada del principal industrial de este país como socio supone un refrendo absoluto a lo que Carbures ha hecho en estos años. A la historia de la compañía desde el principio y a cómo hemos evolucionado desde una spin off universitaria del mundo de la tecnología hacia una empresa industrial. Y el paso final de esa consolidación es que uno de los referentes industriales de este país nos ayude a seguir creciendo y a reforzar nuestra capacidad. El mensaje final es que se cierra un círculo. Desde la universidad, cuando éramos cuatro personas, hoy somos cerca de 1.000 personas y estamos consolidando este paso. Es un paso importantísimo porque uno de los principales jugadores de la industria española se convierte en socio de la compañía.

P. Un paso de spin-off universitaria a empresa industrial que no ha estado exento de tribulaciones financieras, ¿cuál es la situación actual de la compañía en este aspecto?

R. Es verdad que hubo un ciclo expansivo que coincidió con la salida a Bolsa. Después tuvimos una problemas que provocaron una crisis financiera y gracias al crecimiento industrial y a la capacidad de Carbures hemos sobrevivido. Esto ya es el fin de una parte pequeña de un ciclo. Desde que nuestra compañía empezó en el 2003, hemos ido creciendo industrialmente: en el número de fábricas, en volumen, en capacidad de financiación y en relación con nuestros clientes. Evidentemente, hemos vivido y sufrido todos esos picos. Ahora, la entrada de Aristráin cierra el ciclo de crisis financiera. De hecho, esta operación supone mirar otra vez a la fase de crecimiento orgánico de esta compañía a nivel industrial.

P. ¿Se plantean la entrada de Aristráin en el capital como han hecho con Black Toro para amortizar ese préstamo?

R. El objetivo, según los términos del acuerdo, es que se llegue a una capitalización de esa deuda y yo creo que tiene todos los elementos. También hay una puerta abierta a que se devuelva y sea tratado como un crédito. Esa no es nuestra intención. Y así lo hemos reflejado en su participación en el consejo de administración, donde aporta todo el valor que tiene un socio como Aristráin.

P. ¿Cuál es la situación de la compañía después de que Black Toro haya irrumpido como accionista mayoritario?

R. Black Toro tiene un perfil activo y una visión moderna. Apoya mucho el crecimiento de la compañía. Ya han dicho ellos en muchas ocasiones que están apostando por el modelo que les pusimos encima de la mesa. Un modelo de crecimiento centrado en nuestra capacidad industrial, pero también en nuestro valor tecnológico como compañía. Vamos a seguir haciendo lo que teníamos previsto en la hoja de ruta: seguir mejorando las capacidades. Esto no es solo fruto del proceso de capitalización sino que ya se había marcado antes.

La operación ha sido recibida por una amplia mayoría del accionariado. El respaldo a esta operación no ha venido solo de la junta, sino también del propio mercado financiero con su actuación posterior. Así se ha visto reflejado en el valor de nuestra acción. Yo creo que está siendo una decisión muy poco discutida más allá de pequeñas pataletas. La realidad es que el respaldo ha sido absolutamente brutal.

P. ¿Qué objetivos se marcan para esta nueva etapa junto a Black Toro?

R. El primero ha sido reflejar ya en números la realidad de la compañía. Me refiero a la eliminación de la deuda, refinanciación bancaria y capacidad de crecimiento orgánico. Todo eso hace que prácticamente estemos ante un momento nuevo para Carbures. Hemos adelgazado, nos hemos puesto en forma y ahora estamos otra vez corriendo.

P. Y en esta puesta en forma, ¿contemplan la entrada de nuevos socios a través de préstamos que acaben capitalizando, como Black Toro o Aristráin?

R. Con la entrada de Aristrain en la compañía la situación es de estabilidad y de disipación de cualquier duda. Por lo tanto, lo iremos analizando. Analizaremos cuál es el mejor formato que interesará a la compañía. Lo demás son aspectos meramente formales.

Apoyo para ampliar las fábricas de Illescas y Jerez

Con los 25 millones que el Grupo Aristráin ha inyectado en Carbures, la compañía andaluza espera potenciar la ampliación de sus fábricas de Illescas y Jerez en la que se encuentra inmersa. El presidente ejecutivo de Carbures, Rafael Contreras, asegura que estas ampliaciones de sus plantas van de la mano con el crecimiento orgánico que la compañía se pone como objetivo tras las operaciones con la compañía vasca y el fondo BTC. “Nosotros ya tenemos una capacidad industrial potente que nos permite crecer en base a las necesidades reales de nuestros clientes”, afirma.
Entre estos clientes, destaca fundamentalmente el fabricante europeo de aviones, Airbus. La marcha de la compañía les afecta, así como a todo el sector europeo. Y cerró el ejercicio de 2016 con un recorte del beneficio del 63% por los problemas del A400M, que se ensambla en su planta de Sevilla. Sin embargo, Contreras explica que “en el corto plazo y en lo concreto” sus planes se mantienen “inalterables”.
Sin embargo, el responsable de Carbures apunta a que los cambios en su situación financiera les impulsan a fortalecer las relaciones con Airbus. También a buscar nuevos clientes internacionales. En este sentido, sostiene que la división extranjera de la compañía tomará cada vez mayor relevancia. “Tenemos una vocación y una necesidad internacional”, asegura.

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