Batalla judicial

Los hijos 'díscolos' de Álvarez piden sustituir al albacea de la herencia

Ven imparcialidad y conflicto de interés en el albacea de la herencia

La empresaria María José Álvarez
La empresaria María José Álvarez

Los hijos 'díscolos' del fundador de Eulen, David Alvarez, han reclamado la sustitución del albacea de la herencia de su padre por falta de imparcialidad y conflicto de intereses al ser el socio director del despacho de abogados que asesora a Eulen y a su presidenta, María José Alvarez.

En concreto, cinco de los siete hijos del empresario -Marta, Elvira, Juan Carlos, Emilio y Pablo- y hermanos de la administradora única de Eulen, con la que mantienen una batalla judicial desde 2010, han interpuesto una demanda a título individual en los Juzgados de lo Mercantil de Madrid contra el albacea de la herencia de su padre, según han informado a Europa Press en fuentes cercanas a El Enebro.

Las mismas fuentes han explicado que la mayoría accionarial de Eulen y, por tanto, el control de la sociedad, está ahora mismo pendiente del reparto de la herencia, a cuyo albacea contador-partidor los hijos 'críticos' de Alvarez solicitan en su demanda que se abstenga de realizar actuaciones hasta que se dilucide su pertinencia para el cargo.

“Existe el temor que a pesar de todo ello proceda a realizar la participación”, han señalado fuentes próximas a la sociedad patrimonial de la familia Alvarez, perteneciente a los hijos 'díscolos' del fundador de Eulen y matriz de Vega Sicilia.

Por otro lado, El Enebro ha interpuesto otra demanda en el Juzgado Civil de Primera Instancia de Madrid reclamando la ineficacia de las aportaciones a Daval Control como consecuencia de la nulidad de la junta de accionistas del 20 de junio de 2011 que aprobó la libre transmisibilidad de las acciones sin haberse respetado el derecho de adquisición preferente.

La sociedad propiedad de los hijos 'rebeldes' de Alvarez considera que la creación de Daval y sus aportaciones son nulas al haberse realizado a raíz de los acuerdos adoptados en la junta de accionistas declarada nula por el Supremo.

La junta se repitió recientemente y los cinco hermanos reunidos en El Enebro reclamarán de nuevo a los tribunales su nulidad al permitirse que Daval, la sociedad patrimonial creada a raíz de la junta anulada para impedir el acceso a los cinco hermanos a la que consideran su “legítima” participación en la compañía, fuera considerada accionista de Eulen.

Según han explicado a Europa Press fuentes próximas a El Enebro, la sentencia del Alto Tribunal anuló todos los acuerdos adoptados en esa junta y por tanto todas las operaciones realizadas mediante esos acuerdos como la creación de Daval y otras dos operaciones de autocartera, llevadas a cabo a través de la ilegal supresión del derecho de adquisición preferente.

Esta sentencia, explican las mismas fuentes, retrotrae a la sociedad a la situación accionarial que existía antes de la junta.

Según las mismas fuentes, en esos momentos Eulen estaba repartida de la siguiente forma: David Alvarez tenía un 47,55% de las acciones; María José Álvarez, un 3,56%; Jesús David Álvarez, un 4,29%, mientras el resto estaba en manos de los otros cinco hijos de Alvarez a título personal o mediante su participación de El Enebro, sociedad controlada por esos cinco hijos.

Una vez haya concluido el proceso de reparto de la herencia de David Alvarez, el 47,55% de Eulen, sus cinco hijos creen que podrían alcanzar la mayoría accionarial de la multinacional y por tanto el control político de la sociedad, explican las mismas fuentes, que señalan que, dado que la herencia concede a todos sus hijos la parte legítima, los cinco hijos 'díscolos' obtendrían el 11,3% de Eulen lo que, sumado a su paquete de acciones actual, les daría la mayoría accionarial en Eulen.

 

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